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Noticias

La oración alimenta la fe

Por Humberto Díaz e Isabel Botía
 
Humberto Díaz e Isabel Botía - Encuentro Servidores RCC - México 2013
“Si no hay alimento, el cuerpo muere.”  
 
Esta fue la respuesta de nuestro hijo Eduardo cuando le preguntamos qué viene a su mente al escuchar la frase <la oración alimenta la fe>, continuó diciendo, "se deduce que la oración es necesaria porque el alimento es indispensable para mantener la salud del cuerpo."
 
LA ORACIÓN ALIMENTA LA FE, fue el título de la enseñanza que nos fue pedida para el Congreso Nacional de Servidores de la RCC de México,
 el cual se realizó entre el 13 y el 15 de septiembre de 2013 en la ciudad de Toluca. ¡Qué buena oportunidad! para profundizar en este tema, a partir de la solicitud que le hacen los discípulos a Jesús: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos." (Lucas 1, 1) 
 
¿Cuántas veces verían los discípulos a Jesús apartarse para orar?  
 
Cómo sería esa sensación tan hermosa de estar al lado del Maestro y verlo experimentar esa cercanía con el Padre. En momentos cruciales como el de la oración en el huerto, es evidente que Jesús solo quería hacer la voluntad del Padre y para hacerlo mantuvo una fe firme que se traduce en obediencia. Es claro que uno de los frutos de la oración es robustecer la fe y por ende se deduce que cuando se baja el nivel de oración, también la fe flaquea. De esta forma se explican los tiempos de desierto en los procesos personales, familiares y comunitarios, cuando se cae en desánimo, rebeldía, intolerancia y hasta se sucumbe a la tentación.
 
Les invito a continuar sin desfallecer luchando para mantenerse en gracia, frecuentando los sacramentos y orando en la Palabra de Dios con intensidad. Recuerden que Jesús finaliza la enseñanza sobre la oración diciendo. “Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!
 
Sigamos orando y disfrutando de lo que nuestro Padre nos da, una unción fresca que llegue a nuestras familias y nos de la fuerza para anunciar la Buena Nueva hasta los confines de la tierra.