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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO

MINISTERIO  DE  FORMACION - GUIA  DE PREDICACION

Agosto 15/ 2012


¡Así como Dios es todo amor para mí, quiero ser yo todo amor para ti!

Como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros. Jn.13, 34

 

OBJETIVO

Permitir que el Padre Creador in-habite todo nuestro ser con su Infinito Amor para que siendo portadores de su amor nos convirtamos en agentes de todo bien para todos y cada uno de nuestros semejantes.

 

INTRODUCCIÓN

El Amor jamás dejará de existir (1Co.13, 8)

En la Sagrada Escritura encontramos toda la historia de Amor de Dios con su pueblo, nos lo muestra y enseña en todo género literario: parábolas, relatos, revelaciones y es aplicado en todas las dimensiones del ser humano. Es decir estamos rodeados de Amor de Dios y por eso no hay disculpa para dar de ese Amor a los nuestros.

Solo la persona que  ha nacido de nuevo, de lo alto, es decir del Espíritu, puede  comprender ese  amor de Dios en su inmensidad. Por esto hemos de estudiar y conocer las enseñanzas que Dios nos da en su Palabra para poder amar a nuestros hermanos con verdadero amor de Dios y originar en el mundo un renovado dinamismo de compromiso en la respuesta humana al amor Divino

 

DESARROLLO

Reflexión: Si tenemos en cuenta que PECADO es falta de AMOR, llegó el momento de actuar con pleno conocimiento del Amor de Dios.

Podemos amar cuando verdaderamente nos hemos sentido amados, por tanto, reconoce el amor infinito  de Dios por ti y entonces manos a la obra.

Vamos a referenciar unos espacios donde todos tenemos participación en el diario vivir y debemos expresar el Amor de Dios que El en su infinita generosidad nos ha regalado.

 

1. El MATRIMONIO basado en un amor exclusivo y definitivo se convierte en el ícono de la relación de Dios con su pueblo y, viceversa, el modo de amar de Dios se convierte en la medida del amor humano.

Si Dios es amor en mi, es mi compromiso ser amor, ser presencia de Dios en mi matrimonio, en mi hogar en mi familia.

« Si alguno dice: ‘‘amo a Dios'', y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve » (1 Jn 4, 20)

 2. SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA MAXIMA EXPRESIÓN DE AMOR

“Pero ahora se ha de prestar atención a otro aspecto: la « mística » del Sacramento de la Eucaristía tiene un carácter social, porque en la comunión sacramental yo quedo unido al Señor como todos los demás que comulgan: « El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan », dice san Pablo (1 Co 10, 17). La unión con Cristo es al mismo tiempo unión con todos los demás a los que Él se entrega. No puedo tener a Cristo sólo para mí; únicamente puedo pertenecerle en unión con todos los que son suyos o lo serán. La comunión me hace salir de mí mismo para ir hacia Él, y por tanto, también hacia la unidad con todos los cristianos.”

Esta afirmación del Santo Padre Benedicto XVI, nos da claridad del Amor de Dios para nosotros que se ha quedado eternamente en el Sacramento de la Eucaristía  y el compromiso que tenemos para permanecer unidos a Él  “Si ustedes se mantienen unidos a mí, yo me mantendré unido a ustedes”. Y también permanecer en unidad con todos nuestros hermanos.

3-    NUESTRO AMOR HACIA LOS HERMANOS

Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. (1Jn.3, 18)

Amar a los demás, es dar el primer lugar a mi hermano es  poner al otro antes que a mí.  Eso significa dar la vida por el otro.  Es poner al otro primero, es buscar el bien del otro primero antes que el mío.

El amor viene de Dios, no podemos amar por nosotros mismos, sino que Dios nos capacita para amar, Dios es  quien ama a través de nosotros.

El amor al prójimo es el fruto de nuestro amor a Dios y la prueba de que amamos a Dios es que amamos al prójimo.

En suma, nuestras vidas han de estar dispuestas para llevar la carga espiritual de nuestros hermanos para aliviarlas y compartirlas.

 

CONCLUSION:

Que la norma de la vida sea el Amor a Dios, bien decía San Agustín “Ama y haz lo que quieras” 

Cuando verdaderamente veamos el rostro de Jesús en nuestro hermano y nos comportemos como lo haría Jesús, solo así viviremos los valores del Reino y el Amor brillará en nuestras vidas como  lámpara encendida por toda la eternidad.

 

TALLER:

1-    ¿Has entregado el Amor de Dios a tus enemigos?

2-    Haz el propósito de llevar el amor de Dios por lo menos a 2 personas que necesitan luz en el camino

3-    Leer en casa 1Co.13 1ss y analizar qué es amor y qué no es amor.

4. Dar u
nos minutos para que cada uno reflexione internamente como está su vida de amor en su matrimonio.

 

 

 BIBLIOGRAFÍA:

Sagrada Escritura

Dios es Amor – Santo Padre Benedicto XVI

Catecismo de la Iglesia Católica