• hambre.jpg
  • limpios.jpg
  • lloran.jpg
  • mansos.jpg
  • misericordiosos.jpg
  • paz.jpg
  • perseguidos.jpg
  • pobres.jpg

COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO

MINISTERIO DE FORMACIÓN - GUÍA DE PREDICACIÓN

ENERO 30/2013

 

PROYECTO DE DIOS EN MI VIDA 

INTRODUCCIÓN

La búsqueda del propósito de vivir ha intrigado a la gente por miles de años.  Eso ocurre porque solemos empezar por el punto de partida errado: “nosotros mismos”.  Nos hacemos preguntas egoístas como ¿Qué quiero ser?, ¿qué debo hacer con mi vida? ¿Cuáles son mis metas, mis anhelos, mis sueños con el futuro? Pero nunca nos detenemos a pensar porqué estoy en este planeta, cuál es realmente mi misión en la tierra.

De allí que es importante que empecemos con Dios, ¿cuál es el proyecto de vida que Dios tiene para mi existencia?  Recordemos que el nacimiento de cada persona ha sido la voluntad de Dios y tiene un plan para cada uno, que la existencia de cada ser humano no es una casualidad de la naturaleza, o un error en las cuentas, o quizás un infortunio, que fue Dios quien nos hizo; a El no le sorprendió nuestro nacimiento, es más lo estaba esperando, porque mucho antes de ser concebidos por nuestros padres, ya habíamos sido diseñados en la mente de Dios.  El pensó en cada uno de nosotros. Existe la vida porque Dios quiso crearnos… “Tu fuiste quien formó todo mi cuerpo, tú me formaste en el vientre de mi madre“. Salmo 139, 13. Dios nunca hace nada por casualidad, ni tampoco comete errores, El tiene un proyecto para cada persona que crea…  “El Señor llevará a feliz término su acción en mi favor…” Salmo 138, 8.

Fuimos creados por Dios y para Dios y hasta que no comprendamos esto, nuestra vida no tendrá ningún sentido, aunque tengamos metas, sueños, propósitos, etc. Esto solo quedará en propósitos humanos.  
 

OBJETIVO:

Comprender que Dios planeó toda mi existencia, y El desea que descubramos que no es una casualidad mi vida, sino que tiene un propósito para que lo vivamos aquí en la tierra y en la eternidad.
 

DESARROLLO DE LA ENSEÑANZA:

Toda persona tiene algo que le guía la vida, es decir, que lo mueve, lo conduce o empuja.  Quizás lo que guía a una persona son los problemas, un plazo, un mal recuerdo, un temor, un odio, una costumbre involuntaria, una culpa, una ira, un resentimiento en fin pueden haber cientos de circunstancias, razones y sentimientos que guían la vida.

Pero cuando la vida es guiada, controlada y dirigida por el propósito de Dios  se empieza a llevar una vida plena y satisfactoria.  No  hay nada más hermoso que conocer el proyecto que Dios tiene para mi vida y nada puede compensar el no conocerlo, ni siquiera el éxito, la riqueza, la fama o los placeres.  Sin un proyecto en la vida, es una marcha sin sentido, un movimiento sin dirección y sucesos sin motivos.  La vida sin propósito es trivial, insignificante e inútil.

Existen cinco grandes beneficios de conocer el proyecto de Dios en mi vida:

  1. Conocer el proyecto de Dios en mi vida, da sentido a mi existencia: Cuando la vida tiene sentido se puede soportar cualquier cosa, la vida sin sentido no tiene significado ni esperanza, la tragedia más terrible no es morir, sino vivir sin propóIsaías 49, 4: Y yo que había pensado: He pasado trabajos en vano, he gastado mis fuerzas sin objeto, para nada.  En realidad mi causa está en manos del Señor, mi recompensa está en poder de mi Dios.
  2. Conocer el proyecto de Dios en mi vida la simplifica: Esto define lo que haces o lo que dejas deTe permitirá evaluar qué cosas son esenciales y cuáles no, las preguntas que surgirán serán: Esta actividad que voy a realizar, o este proyecto ¿me ayudará a cumplir los planes que Dios tiene para mi vida?  Si no hay un proyecto definido no hay fundamento alguno para basar tus decisiones, distribución del tiempo y el uso de los recursos.  Entonces se incurrirá en el error de tomar decisiones basadas en las circunstancias, en las presiones o estados de ánimo.  Los que no entienden el plan de Dios en su vida suelen esforzarse demasiado, y eso causa estrés, cansancio y conflicto. Vivir de acuerdo al proyecto de Dios me lleva a un estilo de vida más sencillo y un plan de actividades más saludables.
  3. Conocer el proyecto de Dios en mi vida la estimula: Un proyecto siempre produce entusiasmo, no hay nada más satisfactorio que tener un propósito claro en laEl simple hecho de levantarme de la cama se convertirá en un motivo alegre en mi vida, y no una carga dura de comenzar el nuevo día, por lo tanto la verdadera felicidad se basa en ser usado por Dios para un propósito supremo, dejando a un lado las quejas y las falsas felicidades ofrecidas por el entorno mas cercano.
  4. Conocer el proyecto de Dios en mi vida la enfoca: Esto hace que dirijas todo tu esfuerzo y energía a lo que esTe conviertes en una persona efectiva cuando seleccionas y enfocas tus propósitos.  Cuando no hay un proyecto claro, seguirás cambiando de dirección, de trabajo, de relaciones, de comunidad e incluso de religión, esperando que cada cambio pueda resolver la confusión o llenar el vacío de tu corazón y piensas entonces: “esta vez quizás sea diferente”. Efesios 5, 17 nos dice: Eso, pues, es lo que les digo y les encargo en el nombre del Señor; que ya no vivan más como los paganos, los cuales viven de acuerdo con sus inútiles pensamientos.
  5. Conocer el proyecto de Dios en mi vida me prepara para la eternidad: Muchos se dan a la tarea de emplear toda su vida en crear en la tierra un legadoQuieren que se les recuerde después de muertos, pero al final, lo más importante no es lo que otros dicen de tu vida, sino lo que Dios diga.  Muchos no se dan cuenta de que todos los logros personales son superados tarde o temprano, las marcas se rompen, la reputación se desvanece y los homenajes se olvidan. Vivir para dejar un legado terrenal es una meta que revela muy poca visión.  El uso más sabio de tu tiempo es que edifiques un legado eterno.  Llegará el día que estarás ante Dios, y El hará un inventario de tu vida, un examen final antes de que entres en la eternidad  Rom. 14, 10b. …todos hemos de comparecer ante el tribunal de Dios.   Afortunadamente, Dios desea que todos pasemos este examen; por esto se nos ha dado la oportunidad de conocerlo, amarlo y seguirlo a través de la Palabra.

De allí que es clave estos dos cuestionamientos que Dios nos plantea. El primero: ¿Qué hiciste con mi Hijo Jesucristo? Dios no cuestionará tu inclinación doctrinal, tus oraciones, sino si aceptaste a Cristo y lo seguiste.  “Yo soy el camino, la verdad y la vida…nadie llega al Padre sino por mí” Jn. 14, 6.

      Lo segundo  ¿Qué hiciste con lo que te entregué?  ¿Qué hiciste con tu vida, dones, talentos, oportunidades, relaciones que Dios te dio?    ¿Los gastaste todos en  ti mismo o los usaste para los planes de Dios quién te creó?

Cuando se vive conforme al  proyecto de Dios se camina una vida de paz y tranquilidad.  Salmo 1, 1-5.

 

TALLER DE REFLEXIÓN: 

  1. ¿Qué puedo hacer para recordar que la vida consiste en vivirla para Dios y no para mi mismo?
  2. Consciente de que Dios me ha creado de una manera especial ¿con qué partes de mi personalidad, antecedentes y aspecto físico estoy luchando por aceptar?
  3. ¿Cuál es la fuerza que guía mi vida? ¿Qué beneficios trae a mi vida vivir conforme al proyecto de Dios?

 

Se termina con una oración de sanación referida al tema predicado.