• hambre.jpg
  • limpios.jpg
  • lloran.jpg
  • mansos.jpg
  • misericordiosos.jpg
  • paz.jpg
  • perseguidos.jpg
  • pobres.jpg

 

FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO

Guía de predicación

Junio 17 / 2015

“Jesús sintió compasión de ellos”

San Marcos 6,30-34

 

Objetivo

Recapacitar una vez más en la necesidad tan grande que hay de creyentes, siervos, discípulos, que trabajen en la viña del Señor: su iglesia, para traer cada vez más y más ovejas a su rebaño, al rebaño del único y gran Pastor.

Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. Él, entonces, les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco.» Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer. Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario. Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos. Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

Ha llegado el tiempo del descanso. Los discípulos habían estado predicando el evangelio. Tuvieron una misión larga, ardua. Regresaron contentos. Habían trabajado duro y en efecto, habían agradado a Dios, su don lo habían puesto al servicio del Reino.

Cuando llegaron, Jesús, los invita a descansar. Es necesario revestirse de nuevas fuerzas, pues el evangelio no acaba aquí, él continua. Hay que trabajar, pero también descansar. El descanso es voluntad de Dios. El que nunca se cansa, descanso. ¡Cuánto más nosotros necesitamos del descanso para renovar nuestro cuerpo y espíritu, y poder continuar con los días que se vienen!

Descansar es hacer una pausa:Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco. Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer… Descansar es una motivación para guardar tiempo de reposo porque siempre habrá que hacer más, pues después de la misión, el éxito y la fatiga, hay que hacer más porque hay muchos que están como ovejas sin pastor, es decir, sin comunidad, sin familia, andando como solos, errantes por la vida.

Pero, aquí, no sólo hay una lección sobre el descanso, sino que además hay una lección de vida comunitaria: Jesús los ve como ovejas sin pastor. Es decir, que la atención de la persona de Jesús no es dada sólo para algunos, sino para toda la humanidad. En efecto, el lugar de descanso, solitario y de tranquilidad, ahora se convierte en un lugar para acoger a las personas “solas”, necesitadas de ser amadas, escuchadas.

La caridad de Jesucristo se mueve más allá de los propios espacios y límites. De ahí, que él, al bajarse de la barca no se incomoda con las personas que llegan allí, al lugar de su intimidad. Por el contrario, se observa a un Jesús que se conmueve por estas personas, y las involucra, como parte de la comunidad.

Acoger a las personas que andan “solas” por la vida, es orientarlas hacia pastos nuevos y fecundos. Una persona que se sienta sola en la vida es un ser humano que se puede extraviar o perder en el misterio de la vida. Esa persona necesita de agua fresca y de alimento que fortalezca su caminar.

Por lo tanto, si bien en ocasiones es importante descansar, también es necesario seguir pensado en cada persona que nos acompaña en el camino de la fe, para que podamos estar dispuestos a servirle. No importa, si por este hecho perdemos un poco de nuestra intimidad: Jesús nos enseña a salir de nosotros mismos, de nuestro propio “yo”, de nuestras seguridades y circunstancias para que otras personas reciban y disfruten de las gracias divinas y de la relación personal con el otro.

Cuánto más pretendamos o queramos encerrarnos en nosotros mismos, pongamos mayor esfuerzo por levantar la mirada y descubrir que hay muchos a los cuales se les debe seguir predicando y enseñando sin descanso; que hay muchos que están necesitando de una voz de aliento, de unos oídos que los escuchen y de unos brazos que se extiendan para acogerlos.

Pensemos, que la persona de Jesús continuó el camino, extendiendo su Reino con generosidad. ¡Démonos hoy la oportunidad de hallar lo que vale la pena!: Servir con generosidad, haciendo a un lado nuestros propios intereses, en bien de la misión y de las personas que el Buen Dios nos ha encomendado, en nuestra familia, en nuestro trabajo o en el lugar de reunión de nuestras comunidades.

Conclusión

Dice también la Palabra de Dios en Mt 11, 28 “venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso”  Es el mismo Señor diciéndonos que Él es nuestro descanso, no pares de enseñar, de mostrar a ese Cristo vivo que mora y reina en ti. Ven a Mí, dice el Señor, yo soy tu descanso.