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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA PARA PREDICACIÓN

Junio 15 - 2016

OBEDECER PARA DAR FRUTO

 Lc 5, 1- 11

OBJETIVO

Llevar a la Asamblea a comprender el llamado que hace Jesús en su proyecto de vida a través de la escucha y la práctica obediente de su palabra, para  asumir y realizar dicha tarea, aceptando el desafío para alcanzar mucho fruto.

INTRODUCCIÓN

Con el signo de la pesca abundante Jesús plantea a Simón Pedro un llamado  al servicio, a la entrega, a adquirir un compromiso de cambio consigo mismo y con las demás personas. Es un llamado a profundizar en todo sus significados para llegar a ser eficaces y continuar así la misión comenzada por la persona de Jesús. De esta forma nacen los oyentes, es decir aquellos que escuchando la Palabra del Señor no sólo obedecen, sino que se convierten en hombres y mujeres que llevarán el rostro de Dios para que otros encuentren libertad en su corazón.

DESARROLLO

Tres escenas son importantes en este texto lucano, claves para comprender el llamado que realiza Jesús:

1.    (v.v. 1-5). Enseñar a las multitudes para que oigan y transformen. A diferencia de los judíos, la Palabra de Jesús se dirige al pueblo, su palabra no está oculta, es dada gratuitamente a todos sin interesar condición, pues el pueblo está sediento de recibir esta palabra. De manera que la acción de enseñar la palabra es un llamado a la formación constante y permanente, para escuchar la voz del Señor a fin de que se llegue al conocimiento y así se generen nuevas acciones que recurran a nuevas salidas y proyectos que sean importantes en la misión de la transformación del mundo. De ahí que, la persona de Jesús observa a su alrededor y ve a los posibles servidores, ve la necesidad de la  gente, la necesidad del pan, pero no del pan material,  sino del pan de la palabra, del conocimiento de Dios, la gente tiene hambre y sed de Dios. Y, cuando habla de la gente, se refiere a que la palabra de Dios se extenderá a todos las naciones (se menciona el lago de Genezaret, como signo de que ahora los paganos reciben el mensaje).

Las consecuencias de la escucha de la palabra comienza en el v. 3: Jesús sube a una de las barcas, a la barca de la vida de cada persona, y le hace una petición: que se aparte del mundo, y que navegue mar adentro, que tenga confianza, a pesar de las dificultades, los problemas, los desamores y la soledad etc.

2.    La pesca es inesperada y abundante(v.v. 4-7): referirnos a pescar se trata de salvar, de profundizar con el ánimo de encontrar nuevos elementos, no tan obvios que sean importantes y atractivos para que el ser humano llegue a la persona de Jesús. Pretender realizar un ministerio sin formación no es fácil, éste se desarrolla a partir de lo que el Señor enseña y de lo que el oyente capta para llevarla a cabo con eficacia. Por ende, en el v. 4 ordena a Simón Pedro que eche las redes, que avance, lanzando las redes. ¿Cuáles redes? las redes de la fe, de la esperanza, del perdón para pescar (soter- salvar), en la certeza de Dios que todo lo puede.

Lucas nos presenta la escena de la  pesca abundante, el Señor se halla en el lago y después de predicar, le dice a Simón que Reme mar adentro y que eche las redes para pescar; Simón era un experto pescador, ese era su oficio y conocía perfectamente los lugares, las horas oportunas para hacerlo, él sabía de sobra que se pesca durante la noche, porque las aguas están tranquilas y los peces duermen, es más, se había pasado la noche entera bregando y no había pescado nada, y ahora llega este Jesús, al cual Pedro no conocía bien y sin conocer el arte y los gajes del oficio, le dice así tranquilamente que eche las redes para pescar.

Sin embargo, surge la objeción de Pedro, él ha intentado toda la noche, que es un tiempo apropiado, pero no lo ha logrado. Pero lo curioso es que en la hora que menos se espera y por la palabra pronunciada por la persona de Jesús, logran entrar en acción de nuevo y pescar muchos peces. Un símbolo que muestra la perseverancia, y las consecuencias de la misma. Tal vez no era la hora de la pesca ni el momento adecuado, como tampoco las condiciones apropiadas (humanamente podía haber tenido la razón, cuando hemos probado la amargura del fracaso, la desilusión: no ha cogido nada). No es en el momento que se espera que se logra alcanzar grandes éxitos, sino cuando llegue el momento, quizás para algunos no sea el más apropiado, pero será, el que romperá las redes, y necesitando de otros que ayuden para que el proyecto no se hunda (cf. v.7).                                                       

El éxito de la misión no está en la pesca, sino en la obediencia de la Palabra, de aquello que él escuchó, de aquello que estaba oculto para dominar, pero que ahora es dada para que todos actúen con plena libertad, alcanzando grandes bendiciones. La pesca es la consecuencia de la escucha de la palabra, aunque suene ilógico o adverso, pero para Dios nada es imposible (cf. Lc 1,37). La pesca es abundante y las redes repletas,  son el fruto y la consecuencia de aceptar la palabra de Jesús y de actuar con decisión y libertad para hallar nuevas cosas maravillosas y sorprendentes que provienen de Dios.

3.    La identidad del cristiano, ser pescador de hombres: (v.v. 8-11): En el v. 8, Simón al ver tan grande poder cambia de vida se reconoce pecador, pero en ese cambio puede suceder que se quiera apartar del Salvador, pero cuando uno se quiere alejar después de conocer a Jesús, El, más se acerca, más se quiere meter con nosotros ¿por qué? El no vino por los sanos, sino por los enfermos, los necesitados. Pedro conocía el poder de Jesús, había curado a su suegra, pero ahora halla en la persona de Jesús un misterio más profundo, y por ello, ya no lo llamará Maestro, sino Señor. Es decir, que se capta y se toma conciencia de que la Palabra de Jesús no es sólo palabras, sino acciones, presencia viva y transformante. Una palabra que da identidad a quienes la escuchan, superando objeciones y miedos, y en efecto responde movido a una adhesión con compromiso que girará siempre en pretender ir mar adentro, más profundo, lo cual llama a hacer algo diferente para que al anunciar la palabra que se enseñó conduzcan a la gente a la vida y a la libertad de su corazón y de sus acciones.

CONCLUSIÓN

Para dar frutos en la evangelización y en la misión de la vida debemos echar una mirada a todo el Evangelio y así nos daremos cuenta de que Dios siempre actúa y que todos los  grandes milagros empiezan por la fe y la obediencia de la palabra que se escucha, como única condición para poder actuar y dar fruto  abundantemente. La nueva dirección a la vida parte entonces, de un seguimiento radical, que no significa dejarlo todo para no hacer nada, sino de poner toda la vida al servicio para continuar la palabra y la acción de la persona de Jesús en el mar de la historia, de la familia, de la sociedad, de la iglesia, del mundo.

Cuando aceptamos la palabra de Jesús en el corazón y doblamos la rodilla de la razón y aunque humanamente, no veamos nada, Jesús siempre estará ahí para acompañarnos y para realizar, las cosas que nosotros creeríamos imposibles, porque con Cristo todo lo podemos.

TALLER

  1. ¿Estás dispuesto a aceptar la palabra de Jesucristo para hallar una nueva vida en tu vida?
  2. ¿Aceptas el llamado al servicio y a gastar tu vida, por los demás, como posibilidad de vida y de esperanza para la humanidad?
  3. ¿Cuantas veces has tratado de pescar y no has logrado nada? ¿Qué harías para lograrlo y continuar perseverando?

BIBLIOGRAFÍA

  • Biblia de Jerusalén
  • La Biblia de nuestro pueblo
  • Prédicas católicas
  • Católica net.