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Comunidad Hombres y Mujeres de Futuro

Guía de predicación

Noviembre 15 / 17

¡Tú eres la perla preciosa!

Mt.13, 45-46

OBJETIVO

Reconocer quiénes somos para Dios, e interpretar su voluntad para nosotros sus hijos. Él tiene un plan para cada uno desde el mismo instante de la concepción; hemos sido escogidos por Él y Él siempre obra a favor nuestro y anhela mantener una relación de amor íntima y permanente con nosotros. (Is 43,1)

INTRODUCCIÓN

Desde el comienzo del Libro del Génesis se nos narra cómo Dios se hace presente en la vida del ser humano y que, desde su concepción, sopla su aliento de vida al unirse el espermatozoide con el óvulo. (momento de la elección). Ese aliento Divino tiene sentido de eternidad. Es por eso que ya no hablamos de muerte, hablamos de transformación y vivimos con la esperanza puesta en esa eternidad bienaventurada prometida por el Señor.

DESARROLLO

Parábola de la perla fina:

«También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas, y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra. (Mt 13,45-46)

¿Quién es la perla fina? Entonces ¿qué somos nosotros para Dios? ¿Qué es lo que hace Dios por ti?  Ustedes no son sus propios dueños, porque Dios los ha comprado por un precio y un precio muy alto, la sangre de su Hijo

Pero hay otra parábola que nos habla de un tesoro(Mt 13,44)

El Reino de los Cielos es semejante a un tesoroescondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel.

¿Qué hace el hombre que encuentra el tesoro?

¿Qué implica recuperar este tesoro?:

  • Vender lo que tiene. (Cf Lc 18,22 anda, vende todo cuanto tienes)
  • ¿Quién es el que pagó tan alto precio por ti?
    El Padre, y le costó todo lo que tenía, Su Hijo Unigénito.

El Apóstol Pablo nos recuerda en 1°Cor.6, 19-20 “¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en vosotros y que habéis recibido de Dios? Así que no os pertenecéis, ¡habéis sido comprados a buen precio! Usad, pues, vuestro cuerpo para honrar a DiosEn el mismo capítulo San Pablo nos dice que nuestro cuerpo es parte del cuerpo de Cristo.

Así que, nuestro ser no nos pertenece, tiene un dueño que es nuestro Creador, Dios.

¿Cuál ha sido la respuesta del hombre a tanto amor?

Desafortunadamente muchas personas no han reconocido su origen, su procedencia, no se reconocen criaturas, hijos de un Padre que es sólo bondad, amor y misericordia. Es muy común oír decir: “Soy libre y hago con mi vida lo que quiero. ¡Error craso!!!

La libertad que Dios nos dio se termina en el mismo momento en que actuamos mal, en que pecamos, en el mismo momento en que no amamos al otro como Él nos amó.

Porque la libertad solo puede existir donde se hace el bien, por la sencilla razón de que cuando no hago el bien me estoy atando. ¿A qué? A un vicio, a un remordimiento, a una culpa, a un apego o lo que es peor a mi propio egoísmo. Toda atadura te quita libertad.

Es un hecho que el ser humano ha cometido en todos los tiempos toda clase de inmoralidades, así que, ¿Cuál es el panorama que el mundo nos ofrece? sexo desenfrenado, adulterio, robos, mentiras, engaños, corrupción, alcohol, drogas, homosexualidad, lesbianismo, abortos, asesinatos, irrespeto entre padres e hijos y viceversa, odio, rencor, orgullo, violencia, etc., nada de esto es nuevo desafortunadamente; es un modelo que viene desde antes de Cristo y es ahí cuando al ver nuestro Padre que todo el proyecto que tenía para el hombre se esfumaba, que se había desdibujado completamente su imagen y semejanza en su criatura, envió a su Hijo para rescatar al hombre, para recrearlo a su imagen y semejanza. (Nacer de nuevo) “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él crea, no se perezca, si no que tenga vida eterna”. (Jn.3, 16)

CONCLUSIÓN

Por un momento piensa cuánto tú vales para Dios. Podemos concluir que el amor de Dios no tiene límites y Jesucristo, asumiéndolo del mismo modo, en nada se limitó para entregarse totalmente, con el fin de limpiar los pecados del pueblo de Dios, hasta convertirnos en perlas preciosas ante los ojos de Dios Padre.

¿Cuál es tu misión?

Encontrarte con el Unigénito, con el Hijo de Dios que te habita. Reconocerte perla preciosa. Entonces podrás mostrarlo a todos, podrás “parirlo” al mundo, (como lo hizo María, la Madre), comenzando por las perlas preciosas que viven contigo en tu propia casa. En tu entorno de seguro que hay muchos que quieren salir de sus ruinas, de sus desesperanzas, muchos que quieren vivir el plan de Dios para sus vidas, aunque no lo saben. El plan de Dios para su criatura es en general, la salvación eterna, la plenitud, una eternidad bienaventurada y en la tierra, el gozo, una esperanza a toda prueba y la paz, su paz, que no es como la que da el mundo.

TALLER

  1. ¿Te reconoces perla preciosa de Dios?
  2. ¿Sabes cuál es plan de Dios para ti?
  3. ¿Existe algún área en tu vida a donde aún no le has permitido entrar al Señor? Área económica, sexual, ¿hay algún pecado oculto en tu vida?

Bibliografía:

  • BIBLIA DE JERUSALÉN
  • DEREK PRINCE - El amor extravagante