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Dónde buscar el mensaje bíblico

Nota.- En el tema anterior vimos el tema “Fuentes de predicación”, encontrando la magnífica riqueza que nos proporciona la Palabra de Dios. En esta oportunidad seguimos tomando algunos apartes de las enseñanzas de Salvador Gómez y José H. Prado Flores con un fragmento del tema: “Dónde buscar el mensaje bíblico”

El milagro de Cana se hizo porque las tinajas estaban llenas de agua. Nosotros debemos poner el agua y Dios la transformará en vino generoso. Vamos a presentar diez campos donde podemos cosechar maravillosos mensajes de la Palabra de Dios:

  1. Parábolas
  2. Milagros
  3. Personajes
  4. Guerras
  5. Preguntas
  6. Diálogos
  7. Oraciones
  8. Lugares
  9. Fiestas
  10. Objetos

1. Parábolas

Las parábolas son ejemplos plásticos, que basta aplicar a la vida de hoy para obtener ya la materia de nuestra predicación. Ellas fueron el vehículo preferido por Jesús para trasmitir el mensaje. Pero hay que tener cuidado de no caer en lo obvio y elemental, repitiendo simplemente las palabras del texto o el mismo mensaje de siempre. Tenemos que entresacar mensajes nuevos y apropiados a la ocasión.

Ejemplo:

El hijo pródigo: Con la impulsividad propia de los adolescentes, este joven pensó que su vida estaba mejor en sus manos que en las de su padre. Sólo quienes no tienen experiencia, creen poder vivir mejor fuera de la casa de su padre Dios. Después de una corta temporada en que todo parecía ir bien, ese hijo aventurero tuvo que pagar un alto precio: soledad, hambre y pobreza. En medio de esta situación, dice la Biblia Latinoamericana: “Por fin se puso a pensar” y regresó a su casa con ganas de trabajar. La conversión no es solamente clamar: “Padre, perdóname”. La mejor manera de demostrarlo es trabajando.

Aplicación: Ya no pierda su tiempo recordando su pasado. La actitud más constructiva es la de este hijo que dice: “Padre, quiero trabajar. Ponme en las labores más duras, porque aquí viene un hombre que se ha curtido en el sufrimiento...”.

2. Milagros

El marco donde se dieron los milagros, es exactamente el mismo que el de nuestra sociedad. Por tanto, podemos explotar esos hechos tan maravillosos para que vuelvan a suceder en el presente. No se trata de referimos sólo a lo que pasó en aquel tiempo a ciertos personajes privilegiados. Lo que sucedió entonces, puede acontecemos hoy a nosotros. De no hacerlo así, desaprovechamos la oportunidad de ofrecer un mensaje actual que transforme al hombre de hoy.

3. Personajes

Se podrían invertir años y años estudiando el mensaje y la aplicación de cada personaje de la Biblia. Comenzando por el significado de cada nombre, ya tenemos un tema de predicación: Abraham significa: padre de multitudes, Moisés: salvado, Elías: mi Dios es Yahveh. ¿Qué mensaje podríamos sacar de un texto tan árido como la genealogía de Jesús (Mt. 1, 1 -17; Le. 2, 23- 28)? Cada antepasado que allí se nombra evoca un título del Mesías. El significado de cada nombre es un aspecto de la persona o misión de Jesús.

La vida de cada personaje está plena de mensaje para nosotros. Por ejemplo:

  • Ruth la moabita: Mujer pagana que se quedó con su suegra y la siguió hasta la Tierra de Israel, se convirtió en la abuela de David. El rey más grande brotó de quien sirvió por amor y no por interés personal. Dios obtiene las cosas más grandes de quien sirve con amor desinteresado.
  • David: Pastor de Belén no puede luchar contra Goliat con la armadura de Saúl, porque cada uno debe luchar en la vida con sus propias armas, sin querer imitar a otros ni envidiar sus carismas.

D. Guerras

Todas las batallas que nos presenta la Biblia aunque a veces tienen un ropaje cruel y sangriento, son símbolo de la lucha diaria del creyente. El secreto radica en saber sustituir el nombre de los filisteos, amalecitas o asirlos por los enemigos que nos quieren quitar la libertad y la paz. Abordarlas bajo ésta óptica es descubrir su verdadero significado.

  • David: Héroe de mil batallas, venció a todos sus enemigos y se alzó victorioso al construir a Jerusalén como capital del Reino. Sólo perdió una batalla: contra sus pasiones. Sucumbió ante los encantos de Betsabé, mujer de Urías.
  • Las luchas de los Macabeos: Muestran que la fidelidad a Dios vale más que la propia vida.
  • Pablo: Parangona la vida cristiana con una batalla espiritual, para la cual se requiere estar bien equipados (Ef. 6, 10-11). El naufragio de Pablo en (Hech. 27) es el itinerario de las actitudes que se deben tener cuando las dificultades crecen continuamente.

E. Preguntas

 En la Biblia existen muchas preguntas que el hombre le hace a Dios, o Dios le hace al hombre. Interrogantes del hombre a sí mismo y las que éste propone a otros seres humanos:

Adán ¿Dónde estás? Esto sería suficiente para una prédica. ¿Tú sabes dónde estás? ¿Cuál es tu verdadera situación presente? Si desconocemos nuestra ubicación actual, no conviene dar ni un paso; sólo nos confundiremos más

Existe una serie de preguntas que le hicieron a Jesús diferentes personas: ¿Dónde vives? Señor, ¿quién eres? ¿Eres tú el que había de venir, o debemos esperar a otro? ¿Con qué autoridad haces esto? ¿Qué es la verdad? ¿Eres tú el rey de los judíos? Aunque la respuesta no está explícita, hay que responderla de acuerdo al contexto general del Evangelio. En otras ocasiones conviene guardar silencio y esperar que Jesús responda en nuestro corazón. Nos sorprenderemos de la nitidez de su voz.

F. Diálogos

 A lo largo y ancho de las Escrituras encontramos un extenso mundo de diálogos y conversaciones: Dios y Moisés en el Horeb, Abraham y los ángeles, Job y sus amigos, Eva con la serpiente, la samaritana y Jesús, María e Isabel, Pedro y Jesús, Natanael y Felipe, entre otros muchos. En cada diálogo identifiquemos a cada interlocutor con actitudes de la vida diaria. El secreto estriba en llevar a los oyentes a personificar a cada personaje.

  • Los padres del ciego de nacimiento (Jn. 9, 18-23) representan a quienes no están dispuestos a pagar el precio del compromiso.
  • Cleofás (Le. 24, 18-24) simboliza a quienes saben mucho de Jesús y repiten lo que otros han dicho, pero ellos no tienen experiencia de Cristo resucitado y por tanto no le reconocen. Son “reporteros”, no testigos.
  • En el relato de la samaritana la revelación de Jesús va “in crescendo” Primero se le llama “judío”, luego “Señor”, el “profeta esperado” y al final el gran título de el “Salvador del mundo” (Jn. 4).

G. Oraciones

En la oración, como en ningún otro momento, el hombre representa al desnudo frente a Dios; a veces exhibiendo su miseria, a veces reclamando o discutiendo. Alaba, llora y canta para mostrar la inmensa gama de actitudes del corazón humano.

Tobías por su esposa (Tob. 8, 4-9); Salomón al consagrar el templo (1 Re. 8, 22-29); El cántico de Moisés (Ex. 15); Daniel en el peligro (Dan. 6, 11-16); Jesús en el huerto (Mc. 14f, 32-42; Mt. 26, 36-46).- El cántico de Zacarías (Le. 1, 67-79).

El valor de estas oraciones consiste no en que ciertos personajes las hicieron una vez, sino que ellos encarnan a individuos de todos los tiempos que, en circunstancias análogas, podrían expresar lo mismo.

H. Lugares

El lugar donde sucede un acontecimiento, es como el marco capaz de realzar a una pintura. Algunos lugares se convierten en tipo o símbolo. Están llenos de contenido teológico que nadie puede dejar pasar por alto. Algunos ejemplos: Betel, santuario idolátrico; Samaria, territorio enemigo; Jerusalén o Sión, corazón de la fe de Israel; Templo y Santuario, residencia de la divinidad; Cafarnaúm, incredulidad a pesar de los signos prodigiosos; Desierto, lugar de lucha y de encuentro con Dios.

La barca de Pedro: Todo lo que sucede en la barca de Pedro es figura de lo que pasa en la Iglesia de nuestros días: tormentas, luchas, fracasos y éxitos. Jesús parece que duerme; ocurre la pesca milagrosa; surge la presencia del resucitado, etc. Según Lucas, cuando Jesús terminó de predicar dijo a sus discípulos que llevaran la barca a la parte más honda y lanzaran la red para pescar: a quienes se encontraban en la orilla, los condujo a lo más profundo. Ir a lo más profundo, expresa que encontrándonos en la superficialidad, Cristo quiere que su Iglesia vaya “más allá” y pesque en aguas profundas.

La Sinagoga: Todos los problemas de Jesús en las sinagogas no sólo eran reflejo de los conflictos del cristianismo con el judaísmo. También representan lo que sucede cuando los cristianos vivimos con actitudes legalistas o farisaicas. Algunos lugares tienen sentido pleno en Jesús mismo. Jesús es “Betel”, la casa de Dios. Es Siloé, el enviado de Dios; es el nuevo templo y es la piscina de “Bethesda”, que significa “casa de misericordia”, que con sus cinco pórticos (sus cinco llagas) nos cura de todas nuestras enfermedades.

I. Fiestas y banquetes

El calendario religioso de Israel se basaba en ciertas festividades claves. Todos los hijos de Jacob debían subir a Jerusalén en tres ocasiones:

  • Pascua: fiesta que conmemoraba la liberación de Egipto.
  • Las Semanas: (Pentecostés): Fiesta agrícola para ofrendar las primeras gavillas.
  • Las Tiendas o Tabernáculos: (Fiesta del Agua):Recordaba la marcha por el desierto. Aparte había otras festividades, como el Día de la  Expiación (Lv. 16),  Jannuc (Fiesta de la luz), Purim (Est. 9, 21).

Todas ellas están cargadas de simbolismo, que repercute en el Nuevo Testamento y en la vida del cristiano moderno.

Existen momentos muy significativos en la vida humana como el compartir el pan y la mesa. Sobre todo en la mentalidad oriental, la mesa es un lugar y momento donde se participa lo que se es y lo que se tiene. Es uno de los puntos centrales de la legendaria hospitalidad oriental. Por eso los banquetes son escenarios de abundantes enseñanzas:

  • Las bodas de Cana: Jesús no aparece el vino. Sino que el agua, puesta por los sirvientes en las tinajas, se transforma. Dios exige nuestra colaboración.
  • Las bodas del Cordero: El Reino, como la vida eterna, es una fiesta. No podemos vivir de luto.
  • La Cena con Jesús: Si alguno me abre la puerta, cenaré con él y él conmigo (Ap. 3, 20). Según del Derecho Romano, cuando un amo daba la libertad a uno de sus esclavos, sellaba el acto sentándolo a la mesa. Si estamos invitados a sentarnos a la mesa de nuestro Señor, significa que ya somos libres.

J. Objetos

Los israelitas, cultura oriental, eran muy simbólicos en todo lo que hacían. Cada objeto tenía una razón de ser. Si entendemos esto, enriquecemos grandemente el mensaje en cada página de la Biblia. Por tanto, hay que descubrir dicho significado. Al descubrir cómo el mensaje cobra relevancia, procuraremos buscar lo que significa todo objeto que entre en nuestra predicación:

  • Las vestiduras del sacerdote: Tenían las piedras pesadas en el hombro y 12 piedras preciosas en el pecho con los nombres de los hijos de Israel, para dar a entender que los hijos de Israel en los hombros son pesados, pero en el corazón deben ser preciosos (Ex. 28, 9).
  • La lámpara: Jesús nos habla de no esconder la lámpara. Sin embargo, en cada Evangelio la combina con un objeto diferente, que simboliza los pretextos que impiden que brille la luz de la nueva vida.
  • El yugo: “Vengan a mí los que están cansados y agobiados y yo los aliviaré. Tomen sobre ustedes mi yugo...”  (Mt. 11, 28-3) Aparentemente es contraproducente. Si ya venimos cargados por el peso de la vida, ¿cómo, aparte, agregar el peso del yugo de Jesús? Si para que los animales descansen se les quita el yugo. ¿Cómo podemos descansar con un yugo? El yugo siempre se lleva entre dos. Pero nosotros hemos querido sobrellevar solos todo el peso de nuestros problemas. Jesús, que no nos ahorra la dificultad, nos ofrece compartir la carga. Así es como vamos a descansar: Jesús llevará también nuestra carga.

Conclusión

Ya conocemos las grandes avenidas del mundo de la Biblia. Con esto se nos facilitará introducirnos y encontrar el mensaje más adecuado para cada circunstancia. No es necesario cruzar todas las calles, es mejor comenzar en los ejes centrales que nos puedan guiar en lo fundamental del ministerio de evangelización y enseñanza. En la medida que transitemos por esas avenidas iremos conociendo mejor y mejor toda la Biblia, pero podemos ayudarnos de un mapa, de un diccionario o concordancias de la Biblia. Estos dos elementos son muy útiles para llegar al destino que pretendemos. Sin embargo no es posible olvidar que la mejor introducción, comentario y explicación de la Biblia es la Biblia misma, porque la Escritura se explica por la Escritura.

 

Bibliografía

Salvador Gómez y José H. Prado Flores. Fragmento del tema: “Dónde buscar el mensaje bíblico”