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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
Guía de predicación - Junio 15 al 20 - 2026

DESCUBRIR EL TESORO

 Mt.13,44-47

Objetivo

Promover el descubrimiento del verdadero Tesoro que hay en nuestro interior como promesa y regalo de Cristo, y las herramientas que hay que poner a funcionar para recibirlo y conservarlo, para lograr una vida plena y santificada.

Desarrollo

El Espíritu Santo es considerado el mayor tesoro concedido por Dios, un regalo de valor superior a cualquier riqueza. Representa la presencia activa, el consuelo y la fuerza divina que mora dentro del creyente, guiando su vida y su santificación

El Padre Rafael García Herreros enseñaba que descubrir el Tesoro del Espíritu Santo implicaba una profunda meditación y plegaria, así como un arrepentimiento y una docilidad íntima. Es el Espíritu Santo el primero que debe llegar al cristiano que quiere tener una experiencia con Dios; y que, el libro más útil para la preparación, es el de los Hechos de los Apóstoles (Hech 2,38-42): “después de que el Espíritu Santo venga, Él nos enseñará lo que debemos hacer y el modo adecuado de cambiar lo social”. Enfatiza igualmente, que el Espíritu Santo es el secreto del progreso y los cambios sociales; que, sin Él, nuestras palabras son vanas, y nuestras obras son insuficientes para aquellos que buscan profundizar en el conocimiento del Espíritu Santo y su influencia en la vida.

1. Descubrir el Tesoro

Consiste en abrir el corazón a la acción del Espíritu, cultivando la oración, la docilidad, el arrepentimiento, la entrega a Dios y la obediencia, lo que genera no solo crecimiento interior, sino también impacto positivo en la sociedad. Padre Rafael lo describe como algo que emana del corazón, como un manantial inagotable, o que lo enardecía como una llamarada de una hoguera interior. 

Para ello, se requiere:

a. Oración (meditación y plegaría)

San Pablo nos recuerda: “y de igual manera el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza…” (Rm 8,26). Es sentirnos transportados, en una divina realidad de la vida trinitaria y tenemos las dimensiones auténticas de nuestra vida sobrenatural en Cristo. El Espíritu Santo, que es el Espíritu de Jesucristo, es el alma de nuestra alma; es Él quien suscita en nosotros la oración, la hace subir a Dios, de manera que llegue a ser un verdadero coloquio de Hijo con el Padre. Por medio del Espíritu Santo, en Él y con Él, nuestra oración llega a ser una sola cosa con la oración de Jesucristo, porque estamos injertados en El. La eficacia de la oración de Cristo, es sacrificio que adora, agradece, pide, expía y ofrece.

b. Docilidad

Se refiere a la capacidad de aceptar y seguir las instrucciones y guías del Espíritu Santo en la vida diaria. Es vista como una forma de seguir a Cristo y de vivir en armonía con su voluntad, para llegar a un crecimiento espiritual. Es preciso, seguirle de cerca. Sí somos dóciles al Espíritu Santo, la imagen de Cristo se irá forjando cada vez más en nosotros, e iremos cada día acercándonos más a Dios Padre. (Rm, 8,14)

c. Arrepentimiento y obediencia

El Espíritu Santo juega un papel importante, actuando como “Consolador” y “Maestro” que intercede por nosotros. Su función es convencer al mundo del pecado, de justicia y de juicio, guiando al hombre al arrepentimiento. Es un lamento divino del pecado, con renuncia a él; es necesario para recibir la salvación. El Espíritu Santo revela el pecado y asegura que hay esperanza y perdón a través de Jesús. Una vida en obediencia hace que el Espíritu no sea entristecido.

2. Beneficios de recibir el Tesoro del Espíritu

Guía, fortaleza espiritual, sabiduría y discernimiento; consuelo en momentos de dificultad y santificación. El Espíritu Santo como tesoro, transforma al cristiano temeroso en apóstol audaz, garantizando que la iglesia cumpla la misión de Cristo bajo dirección divina.

3. Mantener el Tesoro

A través de una fe clara, firme y permanente, basada en la Palabra, el servicio y una vida sacramental activa.

CONCLUSIÓN

  • Es esencial mantener una relación con Dios a través de la oración, el ayuno, la obediencia y evitar acciones que contristen al Espíritu.
  • El tesoro del cielo se cuida compartiendo y siendo generosos, no apegándose a lo terrenal.
  • Espíritu Santo es un sello permanente, pero los dones pueden ser descuidados o desaprovechados si no se cultiva una vida de fe activa.

TALLER

  • Qué te llevas de esta enseñanza.
  • Cuál es el mayor tesoro de tu corazón

Textos de apoyo para el predicador:  (Lc 11,13); (Lc 24,38-39); (Mt.13,44-47); (Hech 2:38, 4:31); (Rm 8,14.26; 2ª). (Gal 4,6); (Efes 4,3); (1ª. Tes 5,19-22)