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Comunidad Hombres y Mujeres de Futuro
Guía de Predicación
Noviembre 7 - 2018
La Paciencia de Dios ante la Cizaña
Mt 13, 24-30
Objetivo
Reflexionar sobre la semilla del trigo y la cizaña, mezcla humana que nos acompaña tanto en nuestra persona interior, como a nivel de comunidad. Y si no aprendemos a reconocer la cizaña, nos causaremos mucho daño.
Introducción
Nuestro texto de predicación está en el capítulo 13 del evangelio de Mateo, llamado también el sermón de las Parábolas. La Parábola del trigo y la cizaña se desarrolla en torno al contraste de dos realidades opuestas: Una mala semilla amenaza la vida de la semilla del trigo. El final nos conduce a la victoria de la semilla del trigo. El trigo y la cizaña pueden estar juntos durante mucho tiempo, pero al final serán separados.
La cizaña simboliza el mal y le piden al sembrador que intervenga con todo su poder para exterminarla del terreno y en su lugar exaltar la semilla del trigo (Los buenos). Pero el sembrador enseña la Paciencia: “Dejen que juntos crezcan hasta la siega”.
Desarrollo
En el capítulo 13, Mateo presenta siete parábolas, cuyo tema central es el Reino de Dios. Estos relatos refieren la Parábola misma de Jesús, cuya finalidad es poner de relieve el éxito final del Reino, no obstante las dificultades que encontrará para su realización. Estamos en el centro del evangelio de Mateo, el corazón de este centro es la parábola del trigo y la cizaña. En ella aparecen las recomendaciones importantes para las comunidades de aquella época y para las nuestras hoy.
En tiempos lejanos y durante siglos los judíos habían vivido separados de las otras naciones por causa de la observancia de la ley de pureza. Y aún después de convertidos querían la pureza total, cualquier señal de pecado debía ser extirpada en nombre de Dios. (Expulsar a la persona de dentro de la comunidad).
En la nueva Ley de Dios que Jesús enseña pide lo contrario: la comunidad debe vencer la tentación de querer excluir a los que piensan diferente. La palabra de Dios que hace crecer la comunidad es buena simiente. Pero dentro de la comunidad aparecen cosas contrarias a la Palabra de Dios. ¿De dónde vienen? (13, 24-26) Un enemigo lo hizo, uno que divide, que desvía. Esa tendencia existe en cada uno de nosotros. El deseo de dominar, de aprovecharse de la comunidad para subir, y tantos otros deseos que solo quieren el propio interés, duermen dentro de cada uno y causan división.
La reacción ante esta mezcla del bien y del mal es que se quiere arrancar la cizaña por temor a perder la identidad; expulsar a los que opinan diferente. Pero está no es la decisión del dueño de la tierra que es Dios, y Él dice: “Dejad que crezcan juntos hasta el tiempo de la siega”. Dios es paciente y le da tiempo a cada persona para que recapacite, y con esta actitud está esperando su conversión. Lo que va a decidir no es lo que cada uno habla y dice, sino lo que cada uno vive y hace. Dios nos juzgará por el fruto que hemos producido.
La fuerza y el dinamismo del Reino se manifiestan en la comunidad, aunque sea llena de contradicciones, es signo del Reino. Se necesita tener paciencia y convivir con las contradicciones y las diferencias, aunque los lideres tengan una opción clara por el Reino y su justicia
Conclusión
Con esta parábola, Jesús nos enseña a ampliar nuestros horizontes y asumir actitudes que estén de acuerdo con la manera como acontece el Reino de los Cielos en el mundo. La parábola responde al escándalo de algunos discípulos del Señor ante el mal en algunas personas. Pero también tengamos en cuenta, que ninguno de nosotros es completamente trigo (Los Santos se reconocen siempre pecadores), ni completamente cizaña (No hay nadie por malo que sea, que no tenga en el fondo del corazón algo bueno), en cada persona hay un poco de todo. Es mejor examinarnos continuamente y trabajar por la Santidad pues no nos corresponde juzgar sino evaluarnos a nosotros mismos cada día.
Meditar también los v.v 36- 43 del capítulo 13.
Taller
- ¿Qué significa la cizaña y por qué no fue arrancada inmediatamente?
- ¿Qué diferencia hay entre la actitud de los empleados y el dueño de la tierra?
- ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de la parábola?
- ¿Comprendo qué cambios implican la paciencia de Dios con los que obran el mal?
Bibliografía
- Biblia de Jerusalén.
- Cardenal Carlos Mesters. Misericordia quiero y no sacrificios.
- P. Oñoro Fidel.cjm. A la escucha del Maestro.
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Dónde buscar el mensaje bíblico
Nota.- En el tema anterior vimos el tema “Fuentes de predicación”, encontrando la magnífica riqueza que nos proporciona la Palabra de Dios. En esta oportunidad seguimos tomando algunos apartes de las enseñanzas de Salvador Gómez y José H. Prado Flores con un fragmento del tema: “Dónde buscar el mensaje bíblico”
El milagro de Cana se hizo porque las tinajas estaban llenas de agua. Nosotros debemos poner el agua y Dios la transformará en vino generoso. Vamos a presentar diez campos donde podemos cosechar maravillosos mensajes de la Palabra de Dios:
- Parábolas
- Milagros
- Personajes
- Guerras
- Preguntas
- Diálogos
- Oraciones
- Lugares
- Fiestas
- Objetos
1. Parábolas
Las parábolas son ejemplos plásticos, que basta aplicar a la vida de hoy para obtener ya la materia de nuestra predicación. Ellas fueron el vehículo preferido por Jesús para trasmitir el mensaje. Pero hay que tener cuidado de no caer en lo obvio y elemental, repitiendo simplemente las palabras del texto o el mismo mensaje de siempre. Tenemos que entresacar mensajes nuevos y apropiados a la ocasión.
Ejemplo:
El hijo pródigo: Con la impulsividad propia de los adolescentes, este joven pensó que su vida estaba mejor en sus manos que en las de su padre. Sólo quienes no tienen experiencia, creen poder vivir mejor fuera de la casa de su padre Dios. Después de una corta temporada en que todo parecía ir bien, ese hijo aventurero tuvo que pagar un alto precio: soledad, hambre y pobreza. En medio de esta situación, dice la Biblia Latinoamericana: “Por fin se puso a pensar” y regresó a su casa con ganas de trabajar. La conversión no es solamente clamar: “Padre, perdóname”. La mejor manera de demostrarlo es trabajando.
Aplicación: Ya no pierda su tiempo recordando su pasado. La actitud más constructiva es la de este hijo que dice: “Padre, quiero trabajar. Ponme en las labores más duras, porque aquí viene un hombre que se ha curtido en el sufrimiento...”.
2. Milagros
El marco donde se dieron los milagros, es exactamente el mismo que el de nuestra sociedad. Por tanto, podemos explotar esos hechos tan maravillosos para que vuelvan a suceder en el presente. No se trata de referimos sólo a lo que pasó en aquel tiempo a ciertos personajes privilegiados. Lo que sucedió entonces, puede acontecemos hoy a nosotros. De no hacerlo así, desaprovechamos la oportunidad de ofrecer un mensaje actual que transforme al hombre de hoy.
3. Personajes
Se podrían invertir años y años estudiando el mensaje y la aplicación de cada personaje de la Biblia. Comenzando por el significado de cada nombre, ya tenemos un tema de predicación: Abraham significa: padre de multitudes, Moisés: salvado, Elías: mi Dios es Yahveh. ¿Qué mensaje podríamos sacar de un texto tan árido como la genealogía de Jesús (Mt. 1, 1 -17; Le. 2, 23- 28)? Cada antepasado que allí se nombra evoca un título del Mesías. El significado de cada nombre es un aspecto de la persona o misión de Jesús.
La vida de cada personaje está plena de mensaje para nosotros. Por ejemplo:
- Ruth la moabita: Mujer pagana que se quedó con su suegra y la siguió hasta la Tierra de Israel, se convirtió en la abuela de David. El rey más grande brotó de quien sirvió por amor y no por interés personal. Dios obtiene las cosas más grandes de quien sirve con amor desinteresado.
- David: Pastor de Belén no puede luchar contra Goliat con la armadura de Saúl, porque cada uno debe luchar en la vida con sus propias armas, sin querer imitar a otros ni envidiar sus carismas.
D. Guerras
Todas las batallas que nos presenta la Biblia aunque a veces tienen un ropaje cruel y sangriento, son símbolo de la lucha diaria del creyente. El secreto radica en saber sustituir el nombre de los filisteos, amalecitas o asirlos por los enemigos que nos quieren quitar la libertad y la paz. Abordarlas bajo ésta óptica es descubrir su verdadero significado.
- David: Héroe de mil batallas, venció a todos sus enemigos y se alzó victorioso al construir a Jerusalén como capital del Reino. Sólo perdió una batalla: contra sus pasiones. Sucumbió ante los encantos de Betsabé, mujer de Urías.
- Las luchas de los Macabeos: Muestran que la fidelidad a Dios vale más que la propia vida.
- Pablo: Parangona la vida cristiana con una batalla espiritual, para la cual se requiere estar bien equipados (Ef. 6, 10-11). El naufragio de Pablo en (Hech. 27) es el itinerario de las actitudes que se deben tener cuando las dificultades crecen continuamente.
E. Preguntas
En la Biblia existen muchas preguntas que el hombre le hace a Dios, o Dios le hace al hombre. Interrogantes del hombre a sí mismo y las que éste propone a otros seres humanos:
Adán ¿Dónde estás? Esto sería suficiente para una prédica. ¿Tú sabes dónde estás? ¿Cuál es tu verdadera situación presente? Si desconocemos nuestra ubicación actual, no conviene dar ni un paso; sólo nos confundiremos más
Existe una serie de preguntas que le hicieron a Jesús diferentes personas: ¿Dónde vives? Señor, ¿quién eres? ¿Eres tú el que había de venir, o debemos esperar a otro? ¿Con qué autoridad haces esto? ¿Qué es la verdad? ¿Eres tú el rey de los judíos? Aunque la respuesta no está explícita, hay que responderla de acuerdo al contexto general del Evangelio. En otras ocasiones conviene guardar silencio y esperar que Jesús responda en nuestro corazón. Nos sorprenderemos de la nitidez de su voz.
F. Diálogos
A lo largo y ancho de las Escrituras encontramos un extenso mundo de diálogos y conversaciones: Dios y Moisés en el Horeb, Abraham y los ángeles, Job y sus amigos, Eva con la serpiente, la samaritana y Jesús, María e Isabel, Pedro y Jesús, Natanael y Felipe, entre otros muchos. En cada diálogo identifiquemos a cada interlocutor con actitudes de la vida diaria. El secreto estriba en llevar a los oyentes a personificar a cada personaje.
- Los padres del ciego de nacimiento (Jn. 9, 18-23) representan a quienes no están dispuestos a pagar el precio del compromiso.
- Cleofás (Le. 24, 18-24) simboliza a quienes saben mucho de Jesús y repiten lo que otros han dicho, pero ellos no tienen experiencia de Cristo resucitado y por tanto no le reconocen. Son “reporteros”, no testigos.
- En el relato de la samaritana la revelación de Jesús va “in crescendo” Primero se le llama “judío”, luego “Señor”, el “profeta esperado” y al final el gran título de el “Salvador del mundo” (Jn. 4).
G. Oraciones
En la oración, como en ningún otro momento, el hombre representa al desnudo frente a Dios; a veces exhibiendo su miseria, a veces reclamando o discutiendo. Alaba, llora y canta para mostrar la inmensa gama de actitudes del corazón humano.
Tobías por su esposa (Tob. 8, 4-9); Salomón al consagrar el templo (1 Re. 8, 22-29); El cántico de Moisés (Ex. 15); Daniel en el peligro (Dan. 6, 11-16); Jesús en el huerto (Mc. 14f, 32-42; Mt. 26, 36-46).- El cántico de Zacarías (Le. 1, 67-79).
El valor de estas oraciones consiste no en que ciertos personajes las hicieron una vez, sino que ellos encarnan a individuos de todos los tiempos que, en circunstancias análogas, podrían expresar lo mismo.
H. Lugares
El lugar donde sucede un acontecimiento, es como el marco capaz de realzar a una pintura. Algunos lugares se convierten en tipo o símbolo. Están llenos de contenido teológico que nadie puede dejar pasar por alto. Algunos ejemplos: Betel, santuario idolátrico; Samaria, territorio enemigo; Jerusalén o Sión, corazón de la fe de Israel; Templo y Santuario, residencia de la divinidad; Cafarnaúm, incredulidad a pesar de los signos prodigiosos; Desierto, lugar de lucha y de encuentro con Dios.
La barca de Pedro: Todo lo que sucede en la barca de Pedro es figura de lo que pasa en la Iglesia de nuestros días: tormentas, luchas, fracasos y éxitos. Jesús parece que duerme; ocurre la pesca milagrosa; surge la presencia del resucitado, etc. Según Lucas, cuando Jesús terminó de predicar dijo a sus discípulos que llevaran la barca a la parte más honda y lanzaran la red para pescar: a quienes se encontraban en la orilla, los condujo a lo más profundo. Ir a lo más profundo, expresa que encontrándonos en la superficialidad, Cristo quiere que su Iglesia vaya “más allá” y pesque en aguas profundas.
La Sinagoga: Todos los problemas de Jesús en las sinagogas no sólo eran reflejo de los conflictos del cristianismo con el judaísmo. También representan lo que sucede cuando los cristianos vivimos con actitudes legalistas o farisaicas. Algunos lugares tienen sentido pleno en Jesús mismo. Jesús es “Betel”, la casa de Dios. Es Siloé, el enviado de Dios; es el nuevo templo y es la piscina de “Bethesda”, que significa “casa de misericordia”, que con sus cinco pórticos (sus cinco llagas) nos cura de todas nuestras enfermedades.
I. Fiestas y banquetes
El calendario religioso de Israel se basaba en ciertas festividades claves. Todos los hijos de Jacob debían subir a Jerusalén en tres ocasiones:
- Pascua: fiesta que conmemoraba la liberación de Egipto.
- Las Semanas: (Pentecostés): Fiesta agrícola para ofrendar las primeras gavillas.
- Las Tiendas o Tabernáculos: (Fiesta del Agua):Recordaba la marcha por el desierto. Aparte había otras festividades, como el Día de la Expiación (Lv. 16), Jannuc (Fiesta de la luz), Purim (Est. 9, 21).
Todas ellas están cargadas de simbolismo, que repercute en el Nuevo Testamento y en la vida del cristiano moderno.
Existen momentos muy significativos en la vida humana como el compartir el pan y la mesa. Sobre todo en la mentalidad oriental, la mesa es un lugar y momento donde se participa lo que se es y lo que se tiene. Es uno de los puntos centrales de la legendaria hospitalidad oriental. Por eso los banquetes son escenarios de abundantes enseñanzas:
- Las bodas de Cana: Jesús no aparece el vino. Sino que el agua, puesta por los sirvientes en las tinajas, se transforma. Dios exige nuestra colaboración.
- Las bodas del Cordero: El Reino, como la vida eterna, es una fiesta. No podemos vivir de luto.
- La Cena con Jesús: Si alguno me abre la puerta, cenaré con él y él conmigo (Ap. 3, 20). Según del Derecho Romano, cuando un amo daba la libertad a uno de sus esclavos, sellaba el acto sentándolo a la mesa. Si estamos invitados a sentarnos a la mesa de nuestro Señor, significa que ya somos libres.
J. Objetos
Los israelitas, cultura oriental, eran muy simbólicos en todo lo que hacían. Cada objeto tenía una razón de ser. Si entendemos esto, enriquecemos grandemente el mensaje en cada página de la Biblia. Por tanto, hay que descubrir dicho significado. Al descubrir cómo el mensaje cobra relevancia, procuraremos buscar lo que significa todo objeto que entre en nuestra predicación:
- Las vestiduras del sacerdote: Tenían las piedras pesadas en el hombro y 12 piedras preciosas en el pecho con los nombres de los hijos de Israel, para dar a entender que los hijos de Israel en los hombros son pesados, pero en el corazón deben ser preciosos (Ex. 28, 9).
- La lámpara: Jesús nos habla de no esconder la lámpara. Sin embargo, en cada Evangelio la combina con un objeto diferente, que simboliza los pretextos que impiden que brille la luz de la nueva vida.
- El yugo: “Vengan a mí los que están cansados y agobiados y yo los aliviaré. Tomen sobre ustedes mi yugo...” (Mt. 11, 28-3) Aparentemente es contraproducente. Si ya venimos cargados por el peso de la vida, ¿cómo, aparte, agregar el peso del yugo de Jesús? Si para que los animales descansen se les quita el yugo. ¿Cómo podemos descansar con un yugo? El yugo siempre se lleva entre dos. Pero nosotros hemos querido sobrellevar solos todo el peso de nuestros problemas. Jesús, que no nos ahorra la dificultad, nos ofrece compartir la carga. Así es como vamos a descansar: Jesús llevará también nuestra carga.
Conclusión
Ya conocemos las grandes avenidas del mundo de la Biblia. Con esto se nos facilitará introducirnos y encontrar el mensaje más adecuado para cada circunstancia. No es necesario cruzar todas las calles, es mejor comenzar en los ejes centrales que nos puedan guiar en lo fundamental del ministerio de evangelización y enseñanza. En la medida que transitemos por esas avenidas iremos conociendo mejor y mejor toda la Biblia, pero podemos ayudarnos de un mapa, de un diccionario o concordancias de la Biblia. Estos dos elementos son muy útiles para llegar al destino que pretendemos. Sin embargo no es posible olvidar que la mejor introducción, comentario y explicación de la Biblia es la Biblia misma, porque la Escritura se explica por la Escritura.
Bibliografía
Salvador Gómez y José H. Prado Flores. Fragmento del tema: “Dónde buscar el mensaje bíblico”
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Celebrar Halloween ¿Sí o no?
Se acerca el 31 de octubre, una fecha en la que se celebra el mal llamado “día de los niños”, popularmente conocido como “Halloween” y que en algunos países, especialmente de Latinoamérica, se conoce como el Festival de los Muertos; y es muy probable que se celebre así, por el desconocimiento de los orígenes de esta fiesta y el significado que tiene.
El desconocimiento de lo que representa verdaderamente esta celebración, hace que se convierta, no solo en una gran estrategia de comercialización de disfraces, máscaras e indumentarias lóbregas, sino también en un ataque frontal a los valores cristianos.
La celebración Católica de Todos los Santos se lleva a cabo el primero de noviembre, que inicialmente comenzaba con una vigilia a la media noche el 31 de octubre. Esta fiesta se ha celebrado desde el año 840, cuando el papa Gregorio IV ordenó que la fiesta de Todos los Santos se celebrara universalmente, y ésta nada tiene que ver con elementos paganos y ligados a los muertos ni a lo grotesco.
Por esta razón, los cristianos católicos deberíamos celebrar el día de Todos los Santos y no Halloween. Sin embargo, algunos han caído en el relativismo moral, al decir que celebrar Halloween no tiene nada de malo porque al fin de al cabo, los niños no saben exactamente qué significa esta fiesta, confundiendo a muchos con lo que hacen y lo que profesan, dejando la duda de si es correcto o incorrecto celebrarlo.
El no tener claro los elementos que componen el Halloween, su origen, su objetivo, hace más difícil comprender que en esta celebración, en aras de que nuestros niños tengan un día especial, se falta a los principios morales, por no decir a los espirituales, comenzando por el uso de lenguaje y atuendos relacionados con el mal, con lo oculto, con lo satánico, utilizando símbolos y figuras que nada tienen que ver con lo cristiano y con lo que profesamos según nuestra fe.
La forma en que asumimos las propuestas del mundo, como la de celebrar Halloween, refleja quiénes somos y qué tan radicales somos en nuestros valores cristianos; cómo nos mantenemos firmes y cómo contribuimos para que otros salgan del desconocimiento y no asuman esta costumbre pagana festejando con brujas y fantasmas.
Qué significa Halloween
Comencemos por recordar lo que la palabra Halloween significa. Esta es una invocación satánica para llamar a los espíritus malignos y el estribillo que cantan los niños o que se les dice que lo canten, “triqui, triqui… quiero dulces para mí”, sin saber invoca espíritus del mal sobre ellos, pues la traducción que se hace de este estribillo al español, es “Satanás, Satanás quiero dulces para mí”, muy utilizado en la cultura pagana de los celtas, que representaba el fin de la época de cosecha y el inicio del nuevo año, y la muerte y renacimiento de su dios, al igual que lo hacían los campos y la naturaleza.
Esta cultura celta creía que en esa fecha la línea que dividía “el otro mundo” se hacía más delgada, por lo que permitían el paso de los espíritus, tanto los malos como los buenos, que volvían al mundo terrenal y para “espantarlos”, necesitaban prender grandes hogueras, dejándoles comida en la entrada de su casa para que dichos espíritus no se enojaran y su vez, usaban máscaras con figuras diabólicas, supuestamente para ahuyentarlos.
El solo saber tan oscuro origen de esta celebración, nos debería poner alerta a los peligros que corren nuestros niños, si los inducimos y los alentamos a vivirla.
Por otra parte, en muchos casos, el famoso estribillo ha degenerado en otros que inducen a la violencia, “y si no me das, te corto, la nariz” o “rompo un vidrio y salgo a mil” o decir “tacaños” a quien no dan dulces o regalos, pintar las paredes con mensajes violentos, haciendo alguna maldad, etc., etc., lo cual alienta una conducta agresiva, hostil y dañina (Lc 6,31)
¿Qué moral inculcamos a nuestros niños, si les permitimos esto en aras de divertirse? ¿No estaremos festejando al mal cuando decoramos las casas, vitrinas y otros con las famosas calabazas, brujas, fantasmas, espantos, etc.?
Con esto ¿no estaríamos en contra de nuestra fe y de los valores del Evangelio?
Nos vendría bien retomar lo que nos dice la Palabra de Dios en Deuteronomio 18, 10-12: "No ha de haber en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, que practique adivinación, astrología, hechicería o magia, ningún encantador ni consultor de espectros o adivinos, ni evocador de muertos. Porque todo el que hace estas cosas es una abominación para Yahveh tu Dios y por causa de estas abominaciones desaloja Yahveh tu Dios a esas naciones delante de ti."
¿Será que nos debatimos entre el relativismo religioso y nuestra fe católica y todos los preceptos bíblicos que decimos cumplir, cuando aceptamos celebraciones como esta, pensando que con ello divertimos a los niños y a nosotros los adultos? Porque ahora también es cosa de adultos.
¿Qué hacer entonces cuando esta fiesta pagana se ha infiltrado tan fuertemente en nuestra cultura e incluso en nuestra fe?
Algunos han propuesto una “evangelización creativa para Halloween”, tomando como ejemplo el de muchos misioneros que en diversas épocas han tenido que “inculturar la fe”, utilizando las costumbres de los sitios a donde llegaban.
Juan Pablo II decía “La tarea de la inculturación constituye el centro de la nueva evangelización”.
Siendo así, el mensaje de Salvación se debe insertar de una manera particular en la celebración de Halloween, sembrando la semilla de la Palabra con nuevos métodos, para que eche buenas raíces y produzca fruto abundante, con formas originales de pensamiento, de acción y de celebración.
Esta fecha también debe ser vista como una buena oportunidad de llevar a cabo el mandato misionero: “Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado" (Mt 28, 19-20). Si lo tenemos claro, la convicción de enseñar a guardar lo que Él nos mandado, nos ayudará a evangelizar esta fiesta pagana.
Posiblemente el cambio se dé gradualmente, a medida que el misterio de salvación vaya llegando a los corazones de quienes todavía no lo asumen, y tomen o retomen su identidad cristiana dejando de lado celebraciones como ésta, que nada tienen que ver con la fe y se dejen impregnar de la gracia por medio del Espíritu Santo, quien se encarga de custodiar en cada uno de nosotros esa fe.
No tengamos miedo de evangelizar, de enseñar y de denunciar lo que realmente es esta fiesta. No es fácil, lo sabemos, pero para ser valientes, contamos con el apoyo y el ánimo que recibimos del Espíritu Santo. Para esta misión tan importante, es bueno dejar que resuenen en nuestros oídos las palabras de Jesús diciendo: “Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28, 20).
Hoy día en muchos han adoptado esta celebración pero de otra forma, con el fin de no dar pie al día del Halloween, ni al consumismo, y nos dan algunos tips o sugerencias que nos pueden ayudar:
- Organizar catequesis o charlas con los niños y sus padres en días anteriores al Halloween.
- Enfatizar que los católicos celebramos la fiesta de Todos los Santos y los fieles difuntos, haciendo comprender la importancia de celebrar nuestros Santos, como modelos de la fe y verdaderos discípulos de Jesús.
- En las catequesis y actividades previas a estas fechas, invitar a amigos de los niños, para que se aminore el impacto de rechazo social y comprendan, tanto ellos como los amigos, por qué no participan de la misma forma que todos los demás.
- Explicar de manera sencilla y clara, pero firme, lo negativo que hay en el Halloween y la manera en que se festeja.
- Explicarles que Dios quiere que seamos buenos y que no nos identifiquemos ni con las brujas ni con los monstruos, pues nosotros somos hijos de Dios.
- Los niños pueden disfrazarse de ángeles y preparar pequeñas bolsas con dulces, regalos o tarjetas con mensajes bonitos, que edifiquen a quienes los reciban.
- Pasar de casa en casa, y en vez de pedir dulces cantando el conocido estribillo, regalar los paqueticos de dulces o las tarjetas que expliquen que entregan dulces porque la Iglesia Católica tendrá muy pronto una fiesta muy importante en la que se celebra a todos aquellos que fueron como nosotros deberíamos ser: los Santos.
- Los disfraces de los niños pueden ser de un santo, dejando de lado las caracterizaciones grotescas, y aprenderse su vida y sus virtudes con el fin de asumirlas.
- Los mayores pueden leer acerca de los santos, tener una fiesta en honor a un santo favorito de la comunidad o de la familia.
Como Iglesia, grupos de oración o comunidades, debemos tener presente estas recomendaciones y contribuir de esta manera a la evangelización, siendo inspirados por la propuesta valiente de Jesús en el Evangelio y con la sabiduría y valentía que da su Espíritu Santo.
Y los padres deben saber que no es prudente que los niños estén por la calle y mucho menos solos, pues corren muchos riesgos, incluso para los adolescentes que a veces entran en excesos.
Tenemos que ser testimonio para las actuales y venideras generaciones y ser profetas, apostando por una lucha por la verdad y la santidad, desenmascarando lo oculto, lo que daña gravemente la dignidad del ser humano creado por Dios.
El Evangelio nos demanda la santificación, pero no solo la nuestra, sino la de todos, como iglesia en misión.
El cambio no será sencillo para los niños, pero es bueno comenzar y enseñarlos a vivir coherentemente con nuestro sentido cristiano, enseñándoles a dar a estas fechas el significado que tiene en el marco de nuestra fe.
Bendiciones,
FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
Cibergrafía
http://www.catolicosfirmesensufe.org/halloween
https://www.aciprensa.com/recursos/los-catolicos-y-halloween-1702
http://es.catholic.net/op/articulos/12378/halloween-cristianismo-o-paganismo.html
http://www.buzoncatolico.es/formacion/catolicismoyreligion/halloweenyloscatolicos.html
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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE PREDICACIÓN
Octubre 24 – 2018
LA PUREZA COMO HUELLA DE DIOS EN TI
(1 Tim 4-12)
Objetivo
Reencontrar el valor de la pureza como un elemento esencial en nuestro camino hacia la vida en Dios.
Introducción
En este mundo moderno en el que estamos inmersos, no podríamos afirmar que la pureza sea un valor muy cotizado. Pero el cultivo del espíritu de pureza es algo fundamental en nuestro camino hacia la santidad.
¿Qué es la pureza? Según el Padre Kentenich, fundador del Movimiento Apostólico de Schoenstatt, la pureza es “la transparencia nítida y plena de la huella de Dios en nosotros”. Dios Padre, al crearnos puso en nuestro corazón una huella original. La pureza es “reflejo de la belleza eterna”, reflejo de la belleza de Dios. Es una manera distinta de ver la vida: desde Dios y con los ojos de Dios. Y es una manera distinta de amar: como Dios ama. La pureza debe ser en todo; en la vestimenta, por ejemplo, es vestirse de modo de reflejar la imagen de Cristo.
Me di a buscar abiertamente la sabiduría en mi oración, y en la pureza la he encontrado. (Eclesiástico 51,13 y 20)
También tú tienes dentro de ti un inestimable tesoro: la santa pureza. Es ésta una virtud que nos impulsa a proteger nuestro cuerpo y nuestra alma de todo lo innoble, es decir, a ser limpios de pensamientos, deseos, palabras, obras y de intensión. De este modo, además, respetamos el plan querido por Dios para nosotros.
El fundamento de la vida cristiana es el amor. La pureza, sin embargo, «actúa en la vida cristiana como la sal que preserva de la corrupción» (J. Escrivá de Balaguer, Amigos de Dios, 175). Sin ella la vida sobrenatural se destruye y es imposible.
La santa pureza no es algo negativo y pesado: «No hagas esto; no pienses aquello...». No es condena; es liberación. Si eres limpio(a), lograrás una vida digna, evitarás la corrupción y respetarás tu cuerpo y tu mente en lugar de envilecerlos. Es ésta una virtud positiva: es un sí a la libertad, al vigor del cuerpo, a la vida del espíritu, al prestigio humano, a la felicidad de tu hogar, a la fortaleza de tus hijos, a la vida de entrega y a la fe que Dios puso en ti el día de tu Bautismo.
No es fácil, a veces, conservarse limpio. Tanto dentro, como fuera de ti, existe un poderoso enemigo que desea destruirte: tus pasiones desordenadas, las tentaciones del demonio y el ambiente corrompido. ¿Qué has de hacer? Acude a tu fuente de riqueza y de poder, al Espíritu Santo, y no te rindas ante los atractivos engañosos del enemigo, bajo el disfraz de progreso, liberación, placer o felicidad.
Parece claro –de modo especial en ciertos ambientes culturales, como también en los medios de comunicación- que el mundo moderno no colabora positivamente con el ejercicio de esta virtud. Como ejemplo podemos citar el hecho de que en los noticieros de televisión estén pasando en cierto momento desfiles de modelos en ropa interior; nada tiene que ver, pero es un hecho que han subido el rating por este motivo. La exaltación que se hace de las personas con sexualidades distorsionadas, o agenda LGTBI. También en las noticias de los sitios en donde tenemos nuestros correos, es muy usual encontrar la noticia extraordinaria del descote de tal actriz o el vestido ceñido de la princesa tal o el cuerpo extraordinario de tal actor del momento…y caemos “ingenuos”, como pensando “¿qué de malo tiene?” Si abres el periódico de hoy o miras un rato de televisión, te darás cuenta de la cantidad de actitudes, ideas y propagandas contrarias a la ley de Dios. El cristiano comprometido con su fe lo sabe y por eso no le resulta extraño vivir contracorriente en este aspecto de su vida; no se deja amedrentar por sentirse solo y hasta raro: le dirán que es ridículo(a), y anticuado(a), pero ese cristiano o cristiana sabe que está cuidando la morada del Espíritu de Dios.
Pidamos al Santo Espíritu el don del dominio propio para conservar nuestra pureza y caminar con transparencia por el sendero de la vida.
Miremos lo que nos dice La Palabra en la cita que nos ocupa(1° Tim 4,12b) Procura, en cambio, ser para los creyentes modelo en la palabra, en el comportamiento, en la caridad, en la fe, en la pureza.
Conclusión
Nos pide el Espíritu a través de San Pablo, ser modelos para los demás en la pureza, entre otras cosas. Ser testimonio de una vida pura en todos los aspectos de nuestra vida, es hoy por hoy una gran revelación de Dios para los demás, porque sólo con el poder del Espíritu Santo lo lograremos.
Taller
- ¿Eres consciente del valor de la pureza en tu caminar cristiano?
- ¿Crees que hay algún aspecto en tu vida en donde falte la pureza? (tu forma de vestir, tus pensamientos o actitudes, algunas lecturas, algunas películas, etc.)
