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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE PREDICACIÓN
Junio 27 - 2018
¿INFLUYES EN EL MUNDO O ERES INFLUENCIADO POR EL MUNDO?
Rm.12, 2
OBJETIVO:
Aprender que somos como naves que van por altamar, pero que no podemos permitir que se nos entre el agua. Es decir, estamos en el mundo, pero si somos discípulos de Jesús, ya no somos del mundo, antes bien, estamos aquí para poner nuestro grano de arena y dejar este mundo mejor de lo que lo encontramos en algún aspecto, empezando por nuestra familia.
INTRODUCCIÓN
El libro del Génesis hace una descripción muy completa y clara, sobre un universo creado por Dios, con un contenido inmenso y grande en maravillas, siendo la mayor de ellas, el hombre quien lleva la semejanza propia de su Creador e infundió sobre él el “Soplo Divino” que lo hace diferente, en relación con todos los demás seres vivientes.
El ser humano tiene la capacidad de razonar y de elegir entre el bien y el mal, o en su defecto quedarse quieto sin decidir, aunque desde el principio Dios diseñó al mundo y a las personas para que "actuaran" de manera coherente, obteniendo grandes beneficios.
Dios comparte con el hombre su sabiduría, para que sea influyente en la permanente recreación del mundo, pero puede influir también en su destrucción; para ambas actitudes, tiene libertad, voluntad, capacidad de razonar, de elegir, y conocer las consecuencias conforme sea su elección.
DESARROLLO
La Sagrada Escritura, está colmada de historias que nos hablan de todos los personajes que intervinieron en la transformación del mundo, encontrándonos con uno que fue, es y será el mayor de todos: Jesucristo y de quien recibimos toda la dotación indispensable para continuar en el mundo, sin perder nuestra esencia de ser cristianos.
Veamos los criterios con los que como cristianos podemos influir en el mundo actual y cambiante, logrando que sea cada vez mejor o, por el contrario, permitir que sea el mundo con su modernismo y sus leyes quien rija nuestro destino.
1. Siguiendo la luz del Maestro: La Madre Teresa de Calcuta, que, a la manera de Jesús, pasó por la vida haciendo el bien, decía: "Yo sola no puedo cambiar el mundo, pero puedo lanzar una piedra a través del agua para crear muchas ondulaciones". No se trata de hacer muchas cosas, pero lo que se haga es en función, sobre todo, del bien de otros. Si la Madre Teresa con solo lanzar una piedra transformó tantas vidas, pensemos todo lo que como cristianos podemos aportar para tener el mundo que Dios proyectó. ¿Qué necesitamos para esto sea posible? : dejarnos guiar por quien es Luz y Vida: Jesucristo, en su Espíritu Santo. “En El estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres” (Jn.1,14)
2. Transformar la mente: Va del interior al exterior del ser. Se logra cuando confrontamos nuestra vida a la Luz de Cristo, quien por su gracia nos hace consciente de nuestra realidad, de lo que hay en el corazón, las debilidades que requieren ser transformadas y del bien que he dejado de hacer, para hacer de este mundo, un mundo conforme a la voluntad de Dios que es perfecta.
Ser transformados por Jesucristo hace que en el ser humano prevalezca el amor por Dios, por sí mismo y por el otro, generando intenciones sanas y actitudes propias de los bienaventurados del evangelio, que son sobre todo actitudes de servicio, de desprendimiento, de acogida al hermano, de salir de sí mismo, de dar sin esperar nada a cambio, en fin, actitudes que son las mismas de Jesús quien es nuestro maestro en todo.
3. Las exigencias del mundo actual: Generalmente cuando es el mundo quien influye en nosotros, lo que tiene valor es competir para obtener grandes resultados materiales, fama y dinero, razones por las que se ha perdido el respeto por la persona en sí. El afán del tener, del poseer o de rendir, ha hecho que los corazones se endurezcan y la indiferencia crezca. <<quien no produce no sirve>> parece ser el lema que prima.
Se pierden espacios valiosos para construir familia, difícilmente las parejas disfrutan tiempos de calidad, los hijos son educados por terceros, creando orfandad interior, aumento de culturas donde es más fácil todo lo que es muerte como el aborto y la eutanasia, a cambio de defender la vida. San Pablo es muy claro “No os acomodéis al mundo presente”
CONCLUSIÓN:
Las enseñanzas del Maestro no fueron para un tiempo determinado; tampoco para quienes vivieron en el pasado. Son enseñanzas para todos los tiempos, pasado, presente y futuro. Así que podemos estar viviendo un mundo moderno, globalizado, con grandes avances, sin olvidar que como cristianos tenemos una responsabilidad, que es la de ser profetas en todos los tiempos.
Jesús y su amor son eternos, y Él siempre quiere hacer morada en nosotros, hacer de nosotros criaturas nuevas, transformadas y coherentes; jamás busca nuestra destrucción, pero también respeta nuestra decisión.
TALLER
- Desde tu realidad, ¿Cuál ha sido tu influencia y cuáles han sido las consecuencias?
BIBLIOGRAFIA
- Biblia de Jerusalén
- Catholic.nec/artículos
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FUNDACION HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUIA DE PREDICACION
Junio 19 - 2018
LA VIDA EN CRISTO UN CAMINAR EN SANTIDAD
Jn 18,36 Mt 6, 19-20
OBJETIVO
Comprender que la vida cristiana es un don de Dios. Participamos de su naturaleza divina para transformar toda realidad de desorden a la luz del Reino de los Cielos y llevar una vida agradable a Dios.
INTRODUCCION
La vida cristiana, nos hace reconocer en la fe la nueva dignidad por la cual somos llamados a llevar en adelante una conducta “digna del evangelio de Cristo” (Flp 1, 27). Por los sacramentos y la oración recibimos la gracia de Cristo y los dones de su espíritu que nos capacitan para ello.
Jn 18, 36 nos hace ver a Jesús transparentando su misión, que no se queda en lo terreno sino que lo lleva a una dimensión del reino eterno; por lo cual cada uno estamos llamados a dar testimonio de la “verdad” que es Jesucristo, quien nos ha enseñado a “buscar el tesoro” que nos lleva a vivir en un camino de santidad.
DESARROLLO DEL TEMA
1. (Jn 18,36) La vida en Cristo, es una vida de servicio y de entrega por mostrar y comunicar al Padre en el mundo, lo cual implica para cada uno de nosotros abrirnos al servicio de la humanidad: 1) se embarra de la realidad, del enfermo, del desprotegido. 2) no mide distancias para llegar al otro.3) le interesa la gente y entrega todo lo que tiene y lo que es
2. (Mt 6, 19-20) El ser humano camina en santidad transformando realidades que lo llevan a vivir en libertad: comprometido con la opción realizada teniendo como si no tuviera, porque no se aferra ni se esclaviza de lo material si no que confía en Dios y es generoso con lo que Dios le ha confiado. Esto implica tener un proyecto de vida direccionado desde Dios y para Dios.
3. Consecuencias de caminar en santidad:
- ) Te hace testigo de Jesucristo para ayudar a crecer al otro.
- ) Te hace vivir en el paraíso desde ya: teniendo buenas relaciones consigo mismo y con los demás. En comunión con Dios, con el hermano y consigo mismo “en unidad”.
- ) Te da libertad, autoridad y respaldo; sostenido por la gracia del Espíritu Santo.
- ) Te hace comprometer con la realidad personal y comunitaria para descubrir a Dios desde lo cotidiano.
- ) Te dignifica desde el amor; testimoniando desde el amor cada día con las tareas y fatigas propias del ser humano, en el servicio y la justicia.
- ) Fiel cumplidor de su deber en todo.
- ) Te hace dar frutos en la iglesia para la gloria de Dios
CONCLUSIONES
- La santidad es un estilo de vida, la meta es Dios Padre
- Un proyecto de vida se hace desde la unidad y para la eternidad
- Los caminos de Jesús te dan libertad, dignidad y justicia
- Deja que las bendiciones y regalos que Dios te ha dado sean fruto de santidad para los demás.
TALLER
- Toma conciencia de los problemas que han obstaculizado tu proyecto de vida en Cristo. ¿Y qué soluciones le vas a dar?
- ¿Has descubierto el gran compromiso de caminar en santidad, y asumes el reto desde lo cotidiano?
BIBLIOGRAFIA
Biblia Jerusalén de estudio
Catecismo de la iglesia católica
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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE PREDICACIÓN
Junio 5 /2018
¿CÓMO ESTOY CUIDANDO MI VIÑA?
Jn 15, 1-8; Is 5, 1-7
Objetivos
Comprender quién es la vid verdadera para la persona, con la convicción y conciencia firmes que da la fe, conociendo el sentido bíblico de la viña y las aplicaciones prácticas para la vida.
Conocer la herramientas de cómo debo cuidar mi viña, en lo espiritual, en lo personal, en lo comunitario, es decir todo lo que concierne al ser humano.
Proclamar la Palabra de Dios: Jn 15, 1-8; Is 5, 1-7
Introducción
La lectura del Evangelio de Juan que se acaba de proclamar presenta una parte de la reflexión de Jesús sobre la parábola de la vid. Para entender todo el alcance de esta parábola, es importante estudiar bien las palabras que Jesús usó; también, es igualmente importante observar de cerca una vid o una planta para ver cómo crece y cómo se enlazan tronco y ramas, y cómo el fruto nace del tronco y de las ramas.
Del latín vinetum, un viñedo es un terreno plantado de vides. El término se utiliza como sinónimo de viña y está asociado a la producción de uvas y, por lo tanto, a la elaboración de vino.
El viñedo es una plantación extremadamente delicada ya que el elemento principal, los racimos de uvas, son muy frágiles a los diferentes fenómenos climáticos. ¿Así mismo nuestro viñedo es muy frágil? Revisemos: ¿A qué aspectos o factores soy frágil, que dañan o están dañando mi viñedo?
Miremos el contexto de las lecturas que se proclamaron:
Los capítulos del 15 al 17 del Evangelio de Juan nos presentan varias enseñanzas de Jesús, que el evangelista ha unido y colocado aquí en el contexto amistoso y fraterno del último encuentro de Jesús con sus discípulos: Jn 15,1-17: reflexiones en torno a la parábola de la vid Jn 15,18 a 16,4a: Consejos sobre la manera de comportarse cuando se nos persigue Jn 16,4b-15: promesa sobre la venida del Espíritu Santo Jn 16,16-33: reflexiones sobre la despedida y el retorno de Jesús
Jn 17,1-26: el Testamento de Jesús en forma de oración.
Juan 15,1-2: Jesús presenta la comparación de la vid. En el Antiguo Testamento, la imagen de la vid indicaba el pueblo de Israel (Is 5,1-2). El pueblo era como una vid que Dios plantó con mucho cariño en las costas de los montes de Palestina (Sal 80,9-12). Pero la vid no correspondió a lo que Dios esperaba. En vez de unos racimos de uva buena dio un fruto amargo que no servía para nada (Is 5,3-4). Jesús es la nueva vid, la Vid verdadera. En una única frase Él nos da toda la comparación. Él dice: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto". La poda es dura, pero es necesaria, purifica la vid, para que crezca y produzca más frutos.
Desarrollo
El tema que nos atañe en este momento “Cómo estoy cuidando mi viña”se puede relacionar con ser “Templos del Espíritu Santo”. A través de las Sagradas Escrituras, son numerosos los pasajes que se refieren o se relacionan con ser estos Templos del Espíritu y la presencia real de la tercera persona de la Santísima Trinidad en nuestra vida.
El apóstol Pablo escribió, ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis? ¡Habéis sido bien comprados! Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo. (1 Corintios 6:19-20).
Jesús reveló a sus discípulos la nueva función que el Espíritu Santo de verdad jugaría en sus vidas: "mora con vosotros, y estará en vosotros" (Juan 14:17).
El Espíritu Santo es el eje de la vida cristiana, se hace esta alusión muy ajustada, para unirla con nuestro tema central que es tener nuestro viñedo bien organizado, es decir: bien podado, ese dejarnos podar por el Espíritu Santo, ser testimonio de vida en todos los ámbitos que no movamos, no sólo en la comunidad parroquial o de oración y en general en nuestro entorno en nuestra cotidianidad.
La lectura bíblica del Evangelio de San Juan nos refleja que Jesús es la vid verdadera, en nuestra Iglesia Católica y en la historia de la cristiandad corresponde al tiempo litúrgico de la Pascua que anima a la fidelidad, a la perseverancia y a permanecer en Cristo.
Este Evangelio nos anima a crecer en la fe con una imagen agrícola. Por ello compara nuestra fe con el sarmiento porque si ésta no está unida a Jesús Resucitado, no daremos frutos porque el sarmiento da fruto cuando está unido a la vid. Para dar frutos debemos conocer a fondo la vida de Jesús, vivir lo más parecido a como Él vivió, dejarlo actuar en nuestra vida, dejarnos iluminar por el Espíritu Santo que será quién nos de fuerzas, energía para vivir en el camino que nos ha marcado.
Este tiempo de Pascua es especial para continuar con el proceso de conversión que se está llevando a cabo y que sucede segundo a segundo en nuestras vidas. Las dificultades para continuar en el caminar espiritual y en general en la vida siempre estarán presentes, por lo tanto, estamos llamados a continuar con la misión que se nos haya encomendadocon la fuerza y ayuda del Espíritu Santo en medio de las pruebas junto a la Iglesia.
Esto nos motiva como cristianos a vivir firmes en el conocimiento de Cristo, profundizando nuestra fe. El mencionado Evangelio de San Juan enfatiza lo anterior mediante el ejemplo de la vid, usado en la Escritura para simbolizar al pueblo de Israel y ahora empleado para indicar la identidad que existe entre Cristo, la Iglesia y los creyentes.
Él y quienes están unidos a Él forman ahora el nuevo Israel, donde la imagen de la vid nos ayuda a responder la pregunta sobre cómo puede perseverar el cristiano en el diario vivir, esto es permaneciendo en el amor de Cristo que le posibilita hacer las obras del Señor y vivir con alegría, paz y armonía. En este sentido, también nos damos cuenta y precisamos la manera como estoy cuidando mi viña y en qué estado la mantengo.
Jesús explica y aplica esta parábola. Los discípulos ya son puros. Ya fueron podados por la palabra que escucharon de Jesús. Hasta hoy, Dios hace la poda en nosotros por medio de su Palabra que nos llega por medio de la Biblia y de muchos otros medios. Jesús alarga la parábola y dice: "¡Yo soy la vid y vosotros los sarmientos!" No se trata de dos cosas distintas: de un lado la vid, de otro, los ramos.
Esto es, porque somos parte de Jesús. Jesús es el todo. Para que un ramo pueda producir frutos, debe estar unido a la vid. Sólo así consigue recibir la savia. "¡Sin mí, no podéis hacer nada!”, nos dice Jesús. Por esto, rama que no produce fruto es cortada, se seca y se le recoge para quemarlo, no sirve para nada ni siquiera para hacer leña.
Lo mismo sucede en la vida, como servidores, como padres, como hijos, como hermanos, etc., si no somos las ramas o sarmientos de la vid verdadera, si no nos dejamos moldear y no se está en compañía permanente de Jesús seremos infelices, seremos estériles y no se darán frutos.
Es por esto de la importancia de permanecer en el amor de Dios, nuestro modelo es aquello que Jesús mismo vive en su relación con el Padre, Él dice: "Como el Padre me amó, yo también os he amado. ¡Permaneced en mi Amor!" Insiste en decir que debemos permanecer en él y se permanece en Él permaneciendo en su Palabra. Y llega a decir: "¡Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis!" Pues lo que el padre más quiere es que nos volvamos discípulos y discípulas de Jesús y así demos mucho fruto y fruto que permanezca.
Se hace indispensable entonces la lectura de La Palabra diaria y la oración con ella. Ya lo decía san Jerónimo quien ignora las Escrituras está ignorando a Cristo
Jesús nos llama también hoy a un mayor amor, porque nos invita a una permanente conversión del corazón. Nos llama a una mayor unión con Él en su Iglesia, pues es allí donde lo encontramos, la unión con Cristo en su Iglesia es la condición esencial de nuestra vida como cristiano. Es Cristo quien nos confía la misión, una misión que, sin embargo, está coordinada dentro de la unidad de su Cuerpo mediante los Pastores de la Iglesia.
Conclusiones
Es importante que tengamos presente cómo es que debemos cuidar nuestra viña, qué herramientas tenemos para emplearlas en esta tarea, En este sentido, se debe empezar por saber qué es nuestra viña, cómo se relaciona con nuestra vida, qué significa para ella.
Así como un cultivo de uva y todos los cultivos en general se cuidan, nuestro cuerpo, nuestro actuar debe ser abonado, cuidado, como templos del Espíritu Santo que somos, teniendo conciencia de la gran responsabilidad que se tiene y no tomarlo como comúnmente se concibe como un privilegio.
En tiempo de Pascua y en general en todo instante, Cristo quiere que estemos unidos a Él, para que podamos seguir vivos y para que nuestro testimonio como cristianos sea verdadero.
Jesús es la vid y a través de Él, como la savia en el árbol hace llegar a los sarmientos el amor mismo de Dios, el Espíritu Santo. Es así: nosotros somos los sarmientos, y a través de esta parábola, Jesús nos quiere hacer entender la importancia de estar unidos con Él. Para realizar esto, debemos permanecer unidos a Cristo. Sus palabras son la base de nuestra eficacia: "Yo soy la vid.
Hemos escuchado la Buena Noticia de la salvación y la recibimos con alegría, produciendo frutos de justicia y santidad de vida. Pero es importante que la gracia de la fe se desarrolle en nosotros y en todos los creyentes con la ayuda de Dios y que conduzca a un conocimiento más profundo de la persona y del mensaje de nuestro Señor Jesucristo.
Por esta razón, se tiene la necesidad de una capacitación permanente, que es uno de los mayores requerimientos de la Iglesia en este momento. Es un gran reto para nosotros como católicos, que estamos llamados, individual y colectivamente, a hacer frente a este reto.
Los sarmientos no son autosuficientes, sino que dependen totalmente de la vid, en la cual se encuentra el manantial de la vida de ellos. Así es para nosotros los cristianos. Insertados con el bautismo en Cristo, hemos recibido de Él gratuitamente el don de la vida nueva y podemos quedarnos en comunión vital con Cristo. (Homilía de S.S. Francisco, 3 de mayo de 2015).
Otra parábola de la viña la encontramos en Isaías 5, 1-7, esta imagen es muy frecuente en las Sagradas Escrituras. Responde al contexto en el que se da, en esa parte del mundo y en aquella época, el vino constituía una parte importante de la vida de la gente. Por lo que, Jesús y los profetas utilizan el sembrado de uvas para el vino como el espacio propicio para que la gente comprenda mejor el mensaje (véanse además Isaías 27, 2, Jeremías 2, 21 y Juan 15 para la explicación de Jesús).
Taller
- ¿Cuáles son las podas o momentos difíciles que he pasado en mi vida y que me ayudarán a crecer?
- Lo que mantiene viva una planta capaz de dar frutos es la savia que la atraviesa, ¿Cuál es la savia que está presente en tu vida y la mantiene viva, capaz de dar frutos?
- Hacer el propósito de buscar unirme a Dios a lo largo de todos los días para que sea Él quien actúe a través de mí en cada uno de mis actos.
Bibliografía
- Schokel L. La Biblia de nuestro pueblo, Biblia del peregrino, América Latina. Editorial Jesuita. Bilbao España, (2015). 2424 p.
- http://ocarm.org/es/content/lectio/lectio-divina-juan-151-8
- http://es.catholic.net/op/articulos/17114/cat/566/yo-soy-la-vid-verdadera-y-mi-padre-es-el-vinador.html#
- https://www.bibliacatolica.com.br/la-biblia-de-jerusalen/juan/15/
- http://meditacionesjr.blogspot.com.co/2008/11/otra-parbola-de-la-via-isaas-51-7.html
- http://reflexionesteologia.blogspot.com.co/2011/11/isaias-5-1-7.html
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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE PREDICACIÓN
MAYO 30 - 2018
¿BUSCAS PRIMERO EL REINO DE DIOS EN TU VIDA?
(MATEO 6, 25-34)
Objetivo
Comprender qué es lo que realmente quiere decir este texto de Mateo con respecto a buscar primero El Reino de Dios y su justicia, para ponerlo en práctica y vivir según el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo
Introducción
Nuestro texto de predicación está dentro de los capítulos 5, 6, y 7 del evangelio de Mateo que nos hablan de las Bienaventuranzas. Estos capítulos nos han enseñado paso a paso las condiciones para un proyecto de vida feliz: Es el querer de Dios para todos, expresado por su Hijo Jesucristo en el Sermón de la Montaña.
Con el Reinado de Dios predicado por Jesús entramos en un periodo de absoluta misericordia, así como Yahvé es lento a la cólera y rico en clemencia, el discípulo perdonará 70 veces 7, dará sin medida, y no será prolongador de la violencia.
Aceptar el Reinado de Dios es permitir que Él gobierne tu vida llevando a cabo el plan que tiene para ti. Es un plan maravilloso que comienza por abrirte al amor del Padre por ti, amor sin límites y eterno, entonces podrás tú amar al Padre por sobre todas las cosas y al prójimo como Él mismo te amó. Te llenará de generosidad, de amor, bondad y misericordia para con los demás y así extender su Reino de paz, amor y justicia.
Desarrollo
El Sermón de la Montaña: La llegada del Reino de Dios.
Dentro del capítulo 6, encontramos la relación del hombre con Dios expresada a través de tres actos esenciales que involucran lo más profundo de la persona humana.
- Limosna: Compasión por el otro en su necesidad y sufrimiento, reconocemos en él al mismo hijo del Padre.
- Oración: La experiencia de la vida y de Dios en ella nos hace hablarle al Padre deseando su Reino.
- Ayuno: Reconocimiento de sí mismo, autoconciencia de la propia limitación y purificación interior de nuestra voluntad.
Relación con las cosas: Dios y el dinero. “Nadie puede servir a dos señores”. La riqueza es un icono del deseo humano que puede generar perversión y maldad; cuando el hombre desea riqueza siempre tiene un punto de comparación con el otro y allí surgen los malos deseos, como querer sentirme más, o mejor que…La rivalidad de los deseos va a incrementarse y va a tocar a los demás pues busca arrebatar las posesiones del otro.
“NO ANDEIS PREOCUPADOS POR VUESTRA VIDA” (...) Que ´por todas esas cosas se afanan los gentiles. (Los alejados de Dios) BUSCAD PRIMERO EL REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA” (Mt 6, 32). Este es el eje del Sermón de la Montaña, distintivo de un discípulo del Reino, Jesús enseña el mapa de la vida cristiana desde sus ángulos fundamentales.
El corazón del nuevo discípulo se distingue por su manera de entablar ahora sus relaciones desde la perspectiva del Reino y porque espera solo en Dios y de Dios, recibiendo de Él su paz y bendición de confianza en la providencia de del Padre.
Conclusión
“Buscad primero el Reino de los cielos y su Justicia y lo demás se os dará por añadidura”. Entrar en el Reino de Dios es seguir a Jesús, y adherir a su propósito redentor, escuchando su Evangelio, poniendo en práctica sus enseñanzas; no se puede servir a dos señores a Dios y al dinero. La dificultad que contra todo esto ocasionan las riquezas consiste en que estas se apoderan del corazón del hombre y ahogan su espíritu con preocupaciones, propician la búsqueda de placeres mundanos, y así no hay espacio para el Reino de Dios que exige nueva forma de relación con los hermanos, con Dios Padre de todos y con el justo uso de los bienes materiales.
Busquemos primero el Reino de Dios y su justicia y seremos bienaventurados, porque Dios es la causa de la alegría, Él está obrando en nosotros gracias a la Buena Nueva proclamada y realizada por Jesús.
Taller
- Nombra tres cosas que te preocupan diariamente.
- ¿Comprendes qué es buscar primero el Reino de Dios?
- ¿Puedo captar hoy la obra de Dios en mí?
- ¿Me siento Bienaventurada y lo cuento a los demás?
Bibliografía:
- Biblia de Jerusalén.
- Conferencia Episcopal de Colombia. Evangelio según San Mateo. Sep 2007
- Adolfo M Castaño Fonseca: Discipulado y Misión en el Evangelio de Mateo.
- Oñoro Fidel. Jesús de Nazareth en el evangelio de San Mateo: Resultado de Investigación. Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín.
