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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE PREDICACIÓN
Abril 29 - 2015
¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo?
Evangelio Según San Marcos 5, 1-20
Objetivo:
Comprender mejor a qué es que Jesús viene a nosotros, a nuestro encuentro, para qué es que nos busca, para qué quiere entrar en nuestra familia. Entender que su plan para cada uno es la Salvación y no llenarnos de beneficios materiales, entender que si bien es cierto que como Padre Dios desea nuestro bienestar y el de nuestras familias, no es ese su fin, ni fue para eso que murió Cristo, su Hijo en la cruz.
Desarrollo
Después de la tempestad calmada, Jesús y sus discípulos, llegan al otro lado del mar, a una región de los gerasenos. Una tierra de los paganos de Gerasa. Y el evangelio, según San Marcos, se goza en describir la situación de un hombre, que vivía en los cementerios, es decir, un ser humano en un ambiente de muerte, poseído por un espíritu inmundo, sujetado con cadenas, al estilo de los esclavos. Él rompía los cepos, los grillos; parece que nadie podía “domarlo”, tenía mucha fuerza.
Era un hombre atormentado, no sólo por el espíritu inmundo, sino que a su vez otros lo querían tener esclavo. Y él no quería dejarse. Se hería con piedras, se quería matar. Pero, en este episodio de amargura, Jesús llega a la tierra de los paganos, se adentra en la tierra de la oscuridad y de la esclavitud. Y encuentra a un ser humano, llevado a un espacio de muerte, de esclavitud, marginado de la familia, de la sociedad, de la comunidad. Parece haber perdido la identidad porque ha sido llevado a una situación límite, a un mundo de violencia, de atadura donde no se soporta ni siquiera así mismo.
El hombre que encuentra Jesús, es una persona que está descargando sobre otro una realidad de tormento. Jesús se acerca, pues él tiene la capacidad de llegar al ser humano, sin interesar los límites, situaciones o circunstancias que surjan, aun cuando éstos sean espacios de muerte o desesperanza para coger a este hombre y liberarlo de toda esclavitud, de toda realidad de mal que lo deshumaniza, desvirtuando su dignidad.
Jesús llega hasta las situaciones límites, donde la cultura y la sociedad han llevado al ser humano para rescatarlo. El mal no sólo son demonios, es también aquello que no hace bien al ser humano, como lo es la corrupción, la mentira, la maldad, la injusticia social.
La comunidad, la familia, la sociedad son espacios para dar libertad a la persona Si aquellas enajenan al hombre, conducirán a la persona a perder la libertad. Aquellos son espacios, donde se adentra Jesús para darle sentido, identidad y realización al ser humano. No para empobrecerlo, sino reivindicarlo, rescatándolo desde su interior.
Sin embargo, la actitud de quienes presenciaron este hecho de Jesús, rogaban que se marchase de la tierra de Gerasa. Es curioso, porque teniendo a Jesús se prefiere pensar en esclavizar, que en liberar. Parece que es mejor atar que hacer el bien, mantener las mismas formas de vida que renovarlas y darles verdadero sentido. ¿Perturba la presencia del Señor en tu vida?, ¿en tu familia?, te desacomoda a ti o a tu familia? ¿Preferimos mantenernos en ser como somos, en lugar de pedirle que él obre en nuestra vida, la sane, la libere, la restaure, la transforme, le dé sentido?
Cuando la persona de Jesús se acerca a nosotros, no es para hacernos una visita casual, sino para salvarnos. La manifestación del poder de Dios, integra la realidad del ser humano, pero a su vez el gran “límite de Dios” es que el mismo ser humano, no lo deje obrar. Jesús creando, nos reconstruye, nos hace nuevas creaturas, nos hace libres.
Por otro lado, el ser humano prefiere la cantidad de sus bienes o posesiones, que el bien que nos puede dar el dejar que se acerque Jesús, él que es nuestro mayor y más grande tesoro. ¿Qué son 2000 cerdos, comparados con la gracia de ser curado, salvado y liberado por la persona de Jesús? Sin embargo, los habitantes de Gerasa, se alegraban con el desposeído, pero sus corazones se cerraron al escuchar la pérdida de los puercos por el precipicio.
No busquemos, por lo tanto “coquetear” con aquellas cosas que no nos permiten abrirnos a la presencia de Dios; que nos alejan de lo que es verdaderamente valioso e importante para nuestra vida y la de nuestra familia. ¡Dejémonos atrapar por la persona de Jesús! Él que es nuestra libertad, sentido y realización integral. ¡Dejémonos que Él se adentre en nuestro corazón y obre su poderosa voluntad para que también podamos ser esa luz para todo nuestro entorno y nuestras familias y contar lo que el Señor ha hecho con nosotros, y así otros se maravillen y disfruten de lo bueno que es estar y seguir al buen Jesús.
Conclusión:
Es hora de mirar hacia nosotros mismos y nuestras familias preguntándonos qué apegos o esclavitudes o quizá un pecado oculto o una actividad ilícita de algún miembro de la familia, estarán impidiendo que Jesús lleve a feliz término su obra salvadora en nosotros o en nuestra familia.
Taller:
Después de haber reflexionado sobre las preguntas anteriores, ¿Qué estoy dispuesto(a) a hacer para permitir el encuentro salvífico del Señor conmigo y con mi familia?
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Comunidad Hombres y Mujeres de Futuro
Guía de Predicación
Perseverar En El Camino Cristiano
Flp 3, 12-16
Abril 22 - 2015
Objetivo
Mostrar del fruto de la perseverancia en el camino cristiano, como herramienta de crecimiento espiritual para asumirla como norma de vida en el quehacer presente, histórico, comunitario y familiar del discípulo de Jesucristo.
Introducción
La perseverancia es uno de los dones más maravillosos y hermosos de la vida cristiana y del discipulado en la persona de Jesucristo porque refuerza las bases, los fundamentos, las estructuras que aseguran el llegar a la meta (Cf. Hb 12,1-4) que se haya propuesto en la iniciación del proceso en el seguimiento de Jesucristo: El ser humano es un ser en proyecto, un ser inacabado, un ser que se está haciendo, un ser perfectible[1]. Es decir, el discípulo es un ser que se está perfeccionando en su naturaleza humana, vocación y capacidad. Para ello, necesita perseverar.
Existe una frase muy común que reza: “Persevera y triunfarás”. De aquí se deduce que la perseverancia es un fruto que puede llevar al cristiano hacia el triunfo, de una vida llena de abundancia (Cf. Jn 10, 10b) y bendición para su discipulado, su familia, su servicio, su comunidad y sociedad. Las personas que perseveran son aquellas que a pesar de sus errores, fracasos, limitaciones u obstáculos que se interponen en el camino de la vida cristiana, logran alcanzar lo que quieren, lo que desean, siguiendo la voluntad de Dios y aprendiendo de sus errores para capitalizarlos en acciones concretas que serán escalones para subir y continuar en la búsqueda de sus objetivos, en la senda de la vida y de la historia realizar.
Desarrollo
o ¿Qué significa perseverar?
Algunas traducciones de la Biblia, escriben longanimidad (en latín, longos, largo + animus, alma= largo sufrimiento), para referirse a la perseverancia, la cual ayuda mantenerse fiel, constante, siempre adelante, permaneciendo (Cf, Jn 15, 1-11) en el camino cristiano en un corto, pero a su vez largo plazo. La perseverancia impide que las barreras del aburrimiento y la pena que proviene de la espera, de la lentitud, y la duración del bien no se levanten para obstaculizar el camino al que ha sido llamado el discípulo de Jesucristo en la historia de la humanidad.
La longanimidad o perseverancia como fruto de la persona del Espíritu Santo (Cf. Gál 5, 22s), es semejante a la paciencia (paz y ciencia) porque abre el corazón a la disposición estable, sin quejas, excusas, amarguras, sino por el contrario, se busca alcanzar las metas apostólicas que se han propuesto quien le ha dicho sí al Señor.
o ¿Por qué perseverar en el camino cristiano?
En el servicio a la comunidad, el discípulo del Señor se propone metas altas, a la medida del querer y la voluntad de Dios, que es buena, perfecta y agradable (Cf. Rm 12, 1-12). Si los resultados son pequeños aparentemente, la persona perseverante, no deja de utilizar los medios humanos y divinos para alcanzar constancia y mantenerse firme en el camino cristiano. Jesús enseñó a sus discípulos la importancia para alcanzar la salvación: Pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará (Mt 24, 13). Sin perseverancia no se puede alcanzar la salvación, la humanización, después de todo se trata de un acto realizado por el Amor de Dios por medio de su Hijo Jesucristo.
Para la perseverancia, se cuenta con un esfuerzo diario, sin pausas, para que la tarea del discipulado pueda llegar a dar frutos. Sin alguna vez éstos parecen tardar o si el apostolado pareciera estéril, el mismo Espíritu Santo se encargará de mostrar y hacer entender que quien trabaja con rectitud y esfuerzo, su intención no quedará en vano. En efecto, la perseverancia, se presenta como un camino en el desarrollo de la esperanza. Quien no confía en el Señor, y todo lo ve pesimistas y oscuro, negativo y sin compasión, sólo logrará que su discipulado se detenga, aunque la misión continúe pues, la obra del Señor no se fundamenta en el discípulo, sino con las fuerzas que proceden del mismo Dios.
o ¿Pará qué perseverar en el camino de la vida cristiana? ¿Tiene algún sentido o realización?
La vida del discípulo, en el camino cristiano es amar, y el amar exige perseverancia para llegar hasta el final, y convertirse así en una perfección. De aquí que el discipulado no estará ausente de dificultades, pero éstas no justifican la deserción, el abandono del servicio que el buen Dios le ha encomendado. En la vida cristiana los problemas no son negociables, por ello, perseverar en el camino cristiano, es cerrar la puerta a la traición, a las tinieblas, a las oscuridades que pueden impedir continuar hacia la verdadera vida, que es eterna, al compromiso maduro y adquirido libremente para ser portador de Buenas Noticias.
En Hechos de los Apóstoles, se señala que los apóstoles del Señor perseveraban en la oración (Cf. Hch 1, 14). La perseverancia es duración y oración, pues quien ora persevera. Sin embargo, en toda relación comunitaria, familiar y social, trae complicaciones en las que se llega a expresar frases como: no quisiera seguir este compromiso, me gustará más otro camino, un otro ministerio. Lo cual haría de la perseverancia no una opción que procura cosas y grandes alegrías, sino un camino truncado y sin esperanza. La perseverancia en el camino cristiano, es una opción por el amor, éste que mueve e impulsa siempre hacia adelante, sin perder la mirada en la persona de Jesús.
o ¿Qué sucede cuando un discípulo del Señor no tiene o no siente la capacidad para actuar mediante la perseverancia?
Para alcanzar grandes bendiciones, se necesita de mil fracasos y de muchos esfuerzos. Por ello, si en el camino cristiano se siente incapaz de sí mismo, destruido o pierde la confianza, debe recordar que la tarea evangelizadora, la misión pide perseverancia para interpretar los fracasos, y sobre todo para interpretar el sentido y la realización, como verdaderos discípulos del Señor en el camino de la vida cristiana. Algunos hombres de la Biblia dejaron de perseverar: Judas (Mt 27, 4-5); Ananías y Safira (Hch 5, 1-9), lo cual al renunciar se dejaron llevar por el pecado y la perdida de estar en la comunión con Dios. Otros por el contrario, perseveraron, y lograron grandes sueños: Jesús en las tentaciones (Mt 4 10-11), Pablo quien exhortaba (Hch 13, 43)
o ¿Qué logros alcanza el discípulo de Jesús que persevera?
La perseverancia, como maravilla en el camino del discípulo, ayuda al cristiano a superar las pruebas, las tribulaciones de la vida espiritual cristiana (Cf. Rm 12,12). Le da victoria y la confianza en su vida como discípulo del Señor (2Tim 4,7). Dice el refrán: El que persevera alcanza. De manera que de nada sirve, si al empezar algo con mucho entusiasmo, no se le agrega perseverancia. La mitad de los anhelos de la vida cristiana, se quedan en el inicio, en deseos o sueños ideales, porque se careció de perseverancia.
Un logro de la perseverancia es la firmeza, la constancia, en la ejecución de los propósitos y en las resoluciones del ánimo. Todo lo que se emprenda en el camino cristiano, sea personal, espiritual, intelectual, comunitario o familiar, tiene que pasar por la perseverancia, pues sin ella, lo emprendido se diluirá como agua entre las manos. La perseverancia lleva a los triunfos, pero éstos son solamente el comienzo de nuevos esfuerzos, en los que se necesita perseverar.
La perseverancia no busca responsables cuando se fracasa, como tampoco atiende a centrarse en las derrotas, sino que por el contrario, se mira así mismo y mira cuál pudo ser la falla, se levanta y sigue adelante; la perseverancia hace del discípulo una persona disciplinada integralmente. Nadie podrá cultivar su mente, si pretende leer todo en un día. No es suficiente, necesita de perseverar en la lectura diaria, y disciplinada para crecer. Todo camino o proyecto pide disciplina y perseverancia, aun cuando lleguen los cansancios, las fatigas, las incertidumbres, las flojeras o los desganos.
El camino del cristiano, pide perseverancia, y no aquello que los medios de comunicación han querido a través de frases publicitarias mostrar a los hombres y mujeres, la ley del mínimo esfuerzo. De manera que el discípulo al fijarse objetivos claros, debe agregar siempre la perseverancia para no declinar ni estancarse en su discipulado, y así correr a la meta. Seguros de que le esperan muchas bendiciones para él, como para todos los que hacen parte de su vida y de su historia (Cf. 1Cor 9, 24-26).
Muchos santos rogaron al Señor perseverancia para poderse sostener en el camino, como ellos, ruega tú también al Señor que te mantenga firme para llegar con Él a la meta final.
Conclusión
Los discípulos del Señor entienden que si desean algo en su caminar como cristianos, han de hacerlo de la mano de la perseverancia. Comprender que el revés de las circunstancias, solamente son pasos para continuar. Cada esfuerzo que se le agregue al camino cristiano hará del discípulo una persona más experta y hábil, lo cual a la larga se convierte en una construcción del Reino y la contribución a un mundo más humano y solidario. Por supuesto que la perseverancia por alcanzar objetivos no se fundamenta en conseguir cosas que no le hacen feliz, sino sólo le darán placer pasajero. Por tanto, si persistes en aprender más de lo que ya sabes, podrás beneficiarte de nuevas herramientas que serán aplicadas a la vida cristiana, y así aportarás un grano de arena a la humanidad de la que tú eres parte y podrás dar orientación para que disfrute de los beneficios de Dios.
Taller
o ¿Se puede llegar a ser un buen discípulo del Señor en el caminar cristiano, cuando sólo se es superficial?
BILBIOGRAFÍA
Biblia de Jerusalén
MARÍN,G. Carlos. Escuela y Familia ¿educan en valores? Ideas para una propuesta pedagógica. Paulinas, Bogotá- Colombia, 2004.
MAZARIEGOS, Emilio. En busca del hombre herido. Paulinas, Bogotá Colombia 2000.
MORALES,Hollmann. A puro pulso. Intermedio editores. Bogotá- Colombia 1999.
REYES, Gabriel. Siguiendo a Jesús. Editorial carrera, Bogotá Colombia
[1] MARÍN, G. Carlos. Escuela y Familia ¿educan en valores? Ideas para una propuesta pedagógica. Paulinas, Bogotá- Colombia, 2004. Pág. 46
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Comunidad Hombres y Mujeres de Futuro
Guía de Predicación
Marzo 25 - 2015
El que quiera ser el primero, sea el servidor de todos
Texto base Jn 13,4 - 15
Objetivo
Llevar a las personas a tomar conciencia de lo importante que es ejercer el servicio en la comunidad o en la familia con amor y alegría, como lo pide Jesús para llegar con entusiasmo a la persona que lo necesita.
Introducción
El bautismo en Jesucristo nos lleva a vivir en comunidad y a practicar el servicio comunitario en ella, es sirviendo al hermano donde realmente se vive el amor de Dios, la mayor realización está en el encuentro y en el compartir con el otro. El Papa Francisco en su exhortación Apostólica Evangelii Gauddium No. 9 nos dice: “Quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino más que reconocer al otro y buscar su bien”. En todo momento de nuestra vida tenemos que reconocer en el otro, la presencia de Dios y tenemos que procurar hacerle el bien.
Benedicto XVI nos dice en la encíclica Dios es amor No. 1: “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva”. Esta persona es Jesucristo y esta decisión es el servicio al otro, que nos lleva a ser cada día mejor y a querer alcanzar la santidad, transparentando a Dios en todo lo que hacemos.
Desarrollo
En el Antiguo Testamento las tribus de los Israelitas vivían en relaciones fraternas siguiendo la ley de Dios como lo muestra el Levítico donde se dice “sed Santos, porque yo, Yahvé vuestro Dios, soy Santo”. (Lev 19, 2), y enseguida muestra toda la ley que deben cumplir los Israelitas que favorece las relaciones entre los hermanos de las tribus (Lev 19, 11-18). La relación con Dios viene a concretarse en la forma de relacionarse con los demás, a medida que se conoce y se ama a Dios las relaciones con los demás van fluyendo de una manera maravillosa porque se va entendiendo que no hay personas superiores, ni inferiores, que todos somos iguales y que en el otro está Dios y que al que se sirve es a ese Dios, que habita en el otro, ya sea nuestro hermano de comunidad o en mi hijo, mi hermano, mi madre, mi padre etc.
Un buen servidor a los ojos de Yahvé en el Antiguo Testamento fue David, un enamorado de Dios y apasionado por hacer lo que le agradaba a ese Dios grande, justo, todopoderoso y misericordioso. Los servidores cristianos encontramos en David el ejemplo a seguir, para cumplir lo que es agradable a los ojos de Dios.
Se debe tener en cuenta que el Señor es el que nos llama para el servicio y es El quien nos da los dones, nosotros debemos descubrir esos dones y saber cuál es el servicio que debemos prestar según nuestras aptitudes. No podemos pretender prestar un servicio si nuestras aptitudes no tienen el perfil que se necesita para desarrollarlo. Es muy importante que después de identificar cual es el servicio que se va a prestar se revise si se tienen las cualidades, las aptitudes, las actitudes y las condiciones para prestarlo, si no se tiene la preparación se debe buscar donde recibirla para realizar un servicio idóneo. También se debe tener en cuenta el concepto que los pastores de la comunidad tengan de la persona sobre sus cualidades y la orientación que estos le den para prestar el servicio adecuado.
En la familia o en la comunidad todo acto de servicio es un acto de amor.
Cuando una persona decide prestar un servicio se enfrenta a muchos problemas y debe luchar contra todo lo que impida que se haga el servicio, todos sabemos que el rey de este mundo está pendiente a poner todos los obstáculos para que la gente no conozca a Jesucristo. Cuando se hace el bien la persona es atacada para impedir que lo haga. Jesús es el servidor de todos, se despoja de todo por amor y por hacer el bien terminó asumiendo con valentía la cruz y murió rechazado por todos los que lo seguían. (Cf. Flp 2,6-11). (Cf. Flp 2,6-11)
Un servidor de Dios debe trasmitir paz, alegría y esperanza, ésta debe estar basada en una gran autoestima al sentirse hijo de Dios, al saber que es amado y así ser capaz de amar, ser una persona que asume su vida y la vive plenamente, enfrentando los problemas con la seguridad que Dios está con él en todo momento, ser una persona que transmite el encuentro personal con Jesucristo, al tener un corazón rebosante de felicidad y alegría.
Toda persona que preste un servicio en la comunidad o en su familia debe mostrar las cosas buenas que Dios tiene para nosotros: Su misericordia, su perdón, su amor, su alegría, su generosidad, sabiendo que Él no quiere que el pecador se condene si no que se convierta y se salve, por eso nos entregó hasta su propio hijo, despojándose de todo por nuestra salvación.
En el Nuevo Testamento encontramos a Jesús que despojándose de la dignidad de hijo de Dios, no viene a ser servido sino a servir y para dar su vida en rescate por muchos (Cf. Mt 20,28). Jesús entiende su misión en la obediencia al Padre, está comprometido con su servicio, llega a volverse esclavo al lavar los pies a sus discípulos para darnos ejemplo de lo que debemos hacer con nuestros hermanos.
Una persona que se sienta llamada a servir, ya no vive para ella sino para los hermanos, el servicio cristiano no puede entenderse como manifestación de poder, sino un darse a los demás y lo más importante, sin esperar nada a cambio.
Pablo de Tarso también es un ejemplo de servicio, se considera a sí mismo como un servidor de Cristo, sabe que su misión es llevar el evangelio a los gentiles y lo hace con una entrega total, dándose a la tarea de fundar comunidades porque entiende que la experiencia de Jesucristo se vive en comunidad, Pablo sostiene las comunidades que funda por medio de sus cartas en las que les da enseñanza tanto doctrinal como pastoral.
Por último pasemos a hablar un poco de María servidora de Dios y de los hermanos, ella es una servidora que sale de sí misma para ir al encuentro de su prima y lo hace con prontitud, con alegría, con su saludo hace que el niño salte en el seno de Isabel (Cf. Lc 1,39-45). María propicia un Pentecostés en la vida de Isabel; así nosotros como servidores de Jesús debemos estar prontos a servir con alegría y a llevar el Espíritu Santo para que las persona lo conozcan, que se nos note que somos diferentes, que cuando llegamos a algún lugar se sienta que en nuestra vida hay paz, alegría, entusiasmo, que estamos llenos del Espíritu Santo.
Conclusión
- Para ejercer el servicio comunitario debemos tener en cuenta algunas cosas muy importantes:
- El servicio a nuestros hermanos y a la familia debe ser con entrega total sabiendo que, al que servimos es al mismo Jesús.
- Actuar de acuerdo a la voluntad de Dios, Él es quien nos llama y nos muestra en qué área debemos servir, a quiénes debemos servir, para prestar un servicio eficiente y agradable a Dios.
- Nuestro servicio debe ser protegido en oración y con la lectura de la palabra, debe salir de ese encuentro personal con Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
- El servicio en la comunidad y en la familia debe ser desempeñado con alegría, amor, entusiasmo y paz.
Taller
· ¿Es tu relación con los hermanos de la comunidad una relación de servicio?
· ¿Se puede servir a Dios, sin servir a los hermanos?
Bibliografía
Biblia de Jerusalén. Conferencia Episcopal Española. Desclée De Brouwer, Bilbao 1998
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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE PREDICACIÓN
MARZO 18 - 2015
Ser Cristiano Hoy
(Texto base HCH.2, 42-45)
Objetivo
Profundizar sobre la importancia que tiene para la familia, la sociedad y el mundo el ser un verdadero cristiano que nace, crece, se forma y madura su fe en comunidad para cumplir su misión trasmitiendo a otros el sentido real de vivir en común-unión con Cristo y los hermanos.
Introducción
La Primera Comunidad Cristiana: En este texto San Lucas, quien escribió el libro de los Hechos de los Apóstoles, ha querido trasmitirnos la importancia de vivir en comunidad, partiendo de la vida de los primeros cristianos, modelo para el cristiano de hoy:
En el texto encontramos (v.42) cuatro características como son la enseñanza de los Apóstoles, la comunión, la fracción del pan y las oraciones, características fundamentales de la comunidad cristiana de Jerusalén y base ideal para la edificación de la Iglesia de Cristo.
Desarrollo
1. Características fundamentales:
a) Se mantenían constantes en la enseñanza de los Apóstoles
¿Quiénes eran los que se mantenían? los recién llegados que se acogieron y se bautizaron dice el v.41 de este mismo capítulo. Son los que comienzan el camino de conversión los que anhelan conocer más sobre la vida y hechos de Jesús, que ahora vive glorificado a la diestra del Padre. Los cristianos que formaban la primera comunidad entienden la necesidad de fortalecer su compromiso de fe y vida.
Estas enseñanzas dadas por los Apóstoles componen la tradición oral que encontramos en la base de los evangelios, comprendidas en una dimensión nueva y eran explicadas a la luz de los acontecimientos cristianos, enseñanzas de las que podemos extraer dos elementos:
Uno: La Escritura. El anuncio de la Buena Nueva apoyado por la Palabra de Dios
Dos: El testimonio personal. El relato innegable de los testigos presenciales de lo que se está anunciando.
Lucas en primer lugar habla de la enseñanza. Los discípulos enseñan quién es Jesús, qué hace, qué dice y cuál era el proyecto de vida que propone. También enseñan la forma como murió y resucito y el por qué y él para qué y dan testimonio. Difícil amar a quien no se conoce, razón por la que en primer lugar está la enseñanza que lleva al conocimiento de la verdad, optando así por amarle y seguirle.
b) En la comunión:
Cuando Jesús inicia su vida pública elige a los Doce, quienes en adelante serían sus compañeros y de quienes espera sean totalmente solidarios de su misión de enseñanza y misericordia (Mc.3, 14; 6,7-13). Esta comunión es espiritual, de fraternidad profunda y efectiva, cuyo centro es Jesús.
Después de Pentecostés, los creyentes comenzaron a reunirse en asambleas fraternas, allí Vivian la caridad, la unidad, la alegría y especialmente la sencillez de corazón (Cf. Hch. 2,44ª; 4,32ª) En ellos (los creyentes) había un solo corazón y una sola alma. Es decir, un auténtico amor llevado a la práctica.
Jesús dijo: “en esto conocerán todos que sois discípulos míos; si os tenéis amor los unos a los otros" (Jn. 13, 35). En este mundo donde se promueve el consumismo y el poseer más y mejores bienes que nuestros semejantes, sigue siendo un signo importantísimo de caridad fraterna el compartir con otros, el renunciar a la aparente superioridad que da el “tener”, sigue siendo algo que sorprende y cuestiona a quien se entera de ello.
La unión fraterna que vivían los cristianos de la primera comunidad se genera de la adhesión que tenían con Jesús, forjando fuertes lazos de fe, amor y caridad que los llevaba no sólo a poner en común sus bienes, sino también a soportar las persecuciones (Cf. 2Co. 1,-7)
¿De qué manera manejas tus bienes materiales para dar testimonio de tu hoy como cristiano?
c) En la fracción del pan:
La fracción del pan es el signo judío que fue utilizado por Jesús cuando bendecía y distribuía en pan como cabeza de familia (Cf. Mt 14,19). Los primeros cristianos comenzaron a celebrarla como un rito de “comunión” de unos con otros y con el Señor Jesús misteriosamente presente en la comunidad. Se refiere al “Pan Eucarístico” que es alimento indispensable de esta comunión permanente (Jn.6, 56) para que el cristiano guste por anticipado del gozo eterno, sueño de todo corazón humano y esperanza de Israel estar eternamente con el Señor (1Tes. 4, 17; Jn.17, 24).
d) Y en las oraciones:
Las reuniones de la primera comunidad también eran asambleas de oración, oraban, hacían peticiones e intercedían unos por otros, alababan y daban gracias; oraban en el templo o en las casas donde se reunían.
Promesa de Jesús: "Os aseguro que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que Fuere, lo conseguirán de Mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy Yo, en medio de ellos." (Mt 18, 19-20)
2. El temor de todos: v.43
“Pero el temor se apoderaba de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y signos” También sucedía ante los prodigios realizados por Jesús, todos se llenaban de temor y ahora lo experimentan con los apóstoles.
Se confirma lo dicho por Jesús: Los apóstoles son capaces de realizar signos extraordinarios, (Mc. 16,17), muestra de su fe y del poder de Dios.
3. La unidad y el común de los creyentes: Los vv: 44 al 47 vamos a ver:
Según la necesidad de cada uno, quienes tenían bienes los iban vendiendo para compartir conforme a la necesidad del otro, dándole más a quien más necesitaba y menos a quien menos necesitaba. Tampoco se trataba de vender todo bien, la casa de alguno de ellos la ponían al servicio de la comunidad. Aquí aplica lo dicho por San Ignacio de Loyola: No desear más pobreza que riqueza, más enfermedad que salud, sino lo que sea para mayor gloria de Dios, si a alguien le hace falta algo que lo tenga.
En esa misma unidad todos “acudían diariamente al Templo con perseverancia y con un mismo espíritu”. Como fieles judíos seguían perseverando, compartiendo con alegría y sencillez del corazón, totalmente abiertos al actuar de Dios en sus vidas, donde le alababan, bendecían y daban gracias por su realización y plenitud encontrada en Cristo Jesús, además gozaban de simpatía en medio del pueblo.
Conclusión
El “ser cristiano hoy” en nada puede diferenciarse de los cristianos de la primera comunidad, cuando ha encontrado su plenitud en Cristo Jesús y al encontrarla tiene un sólo interés: glorificar a Dios en el hermano; Impregnados de Su amor, misericordia y bondad, nuestro compromiso es la búsqueda del bien común, incluso compartiendo sufrimientos, rechazos y críticas. Ante un mundo tan egocéntrico el llamado es a marcar la diferencia orando, alabando y compartiendo de lo mejor que se tiene.
La invitación, según San Juan es a permanecer en comunión con Cristo quien a su vez, nos lleva a tener comunión con el Padre y comunión fraterna entre cristianos así la alegría es completa (1Jn.1, 3),
Taller
Piensa y comparte:
- ¿Qué diferencia hay entre la primera comunidad y la de hoy?
- ¿Qué llamo la tu atención en lo visto y cuál será tu actitud a partir de hoy?
- ¿Qué crees que falta o sobra hoy en nuestras comunidades cristianas para que haya credibilidad? ¿Cuál es tu compromiso frente a ello?
BIBLIOGRAFÍA
BIBLIA DE JERUSALÉN
CARRILLO. Salvador LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES. Editorial Carera 7ª. Ltda. Bogotá – Colombia – 1983
Editorial Herder – 1967
www.edciones72.comHechos de los Apóstoles
XAVIER Leon-Dufour – Vocabulario de la Teología Bíblica – Vol.66
