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FUNDACION HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
MINISTERIO DE PREDICACION - GUIA DE PREDICACION
Marzo 26 de 2014
¿SABES TÚ, EN QUIÉN ESTÁ PUESTA TU FE?
(2 Timoteo 1,12)
OBJETIVO:
Identificar en quién tenemos puesta hoy nuestra fe; si verdaderamente la tenemos puesta en Dios, o ¿en quién?, o ¿en qué?
INTRODUCCION:
La fe es ante todo una adhesión personal del hombre a Dios y al mismo tiempo e inseparablemente aceptación libre a toda la verdad que Dios ha revelado; por esto la fe cristiana difiere completamente de la fe que podemos depositar en otro ser humano o en otra criatura. Es bueno y debemos confiar en los demás, pero es indispensable confiarse totalmente a Dios y creer absolutamente lo que Él dice. Sería vano y errado poner una fe semejante en una criatura.
DESARROLLO:
Como Iglesia debemos confesar nuestra fe, en un sólo Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Para el cristiano creer en Dios es creer también en Aquel que Él ha enviado “Su Hijo amado” en quien Él ha puesto toda su complacencia. El mismo Jesús nos lo dice en Jn. 14,1 “Creéis en Dios, creed también en mí”. Del mismo modo confesamos también nuestra fe en el Espíritu Santo, pues es el Espíritu Santo quien revela a los seres humanos quién es Jesús, porque “nadie puede decir Jesús es el Señor si no es por la acción del Espíritu Santo” (1 Cor 12,3)
Recordemos cuál era el sentido de la palabra fe en otras culturas:
En hebreo: La palabra fe: tenía a la misma raíz que afirmarse y ser firme.
En griego: la palabra fe: significaba la confianza que se podía tener en un deudor, como la garantía que había dado.
Justamente cuando hablamos de creer en una persona estamos hablando de esta confianza de que nos habla el griego, fiarse de alguien, confiar en esa persona, es un acto de la voluntad. La fe cristiana es también un acto de la voluntad, pero es ante todo un Don de Dios, una virtud sobrenatural infundida por Él. Para que el ser humano dé su respuesta al Dios que se revela es necesaria Su gracia y la participación de la libre voluntad humana al depositar toda su confianza en Él y en su Palabra. Nadie debe estar obligado contra su voluntad a abrazar la fe.
La necesidad de la fe
Puesto que sin fe es imposible agradar a Dios, (Heb 11,6), Creer en Cristo y en Aquél que lo envió para salvarnos, es necesario para obtener esa salvación y llegar a participar en la condición de sus hijos. Nadie es justificado sin la fe, y nadie, a no ser que haya perseverado hasta el fin, obtendrá la vida eterna. (Cc. Vaticano I- Cf Cc de Trento).
Así las cosas, miremos un poco en nuestro interior, en quién o en qué tengo yo puesta mi fe, mi seguridad.
Toda la vida del ser humano debe resumirse en alcanzar la eternidad que ya nos ha sido dada, pero que por fiarnos de las cosas del mundo, por creer en ellas o depositar toda nuestra fe en alguien, la dejamos escapar.
Quien no quiere fiarse de Dios, se ve obligado a escuchar las voces de tantos ídolos que le gritan: “fíate de mí”.
Creer en Dios significa confiarse a un amor misericordioso, que siempre acoge y perdona, que sostiene y orienta la existencia, que se manifiesta poderoso en su capacidad de enderezar lo torcido de nuestra historia. (Carta Encíclica, LUMEN FIDEI, La luz de la fe, Papa Francisco Pg.21).
CONCLUSIÒN:
- A todos los cristianos, el misterio mismo de la Trinidad, nos recuerda que fuimos hechos a imagen de esa Comunión Divina, por lo cual no podemos realizarnos ni salvarnos sólos. (Evangelii Gaudium, LA ALEGRIA DEL EVANGELIO Nº178, Papa Francisco Pg.140.
- Para el cristiano, creer en Dios es inseparablemente creer en Aquel que él ha enviado, “Su Hijo amado”, en quien ha puesto toda su complacencia (Mc 1,11). Y ej el espíritu santo que nis revela quién es Jesús. (Catecismo de la Iglesia Católica Nº 151)
TALLER:
- ¿Crees tener toda tu fe puesta en Dios?
- Con mi vida, en la cotidianidad ¿estoy siendo testimonio de la presencia de mí fe?
BIBLIOGRAFIA:
Cartas Encíclicas: Lumen Fidei- Evangelli Gaudium
Catecismo de la iglesia Católica
Biblia de Jerusalén
Biblia latinoamericana
Biblia de estudio Dios Habla Hoy
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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
MINISTERIO DE PREDICACIÓN - GUÍA DE PREDICACIÓN
Marzo19 de 2014
CRISTO, ALIMENTO Y FUERZA
(Mc.14, 25-10)
Objetivo: Profundizar sobre la necesidad del verdadero alimento y fuerza que produce vida al creyente y que solo encuentra en Jesucristo quien es fuente inagotable de gracia y poder salvífico para todos los que en El confían.
Introducción: Generalmente sabemos a dónde o a quién recurrir cuando necesitamos algo o a alguien, llámese policía, bomberos, amigos, etc., igualmente el cuerpo conoce sus horarios para alimentarse, horarios que hace respetar. Pero del alimento y fuerza de la que vamos hablar es un alimento que va más allá, es un alimento que trasciende, es alimento para el alma y una fuerza que renueva nuestra vida sobrenatural.
Desarrollo:
Jesús además de enseñar, sanar y liberar a quienes le siguen, también piensa en la necesidad de alimentarlos. “Siento compasión de esta gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tiene qué comer” (Mc.8, 2). Esta es una de las tantas maneras de cómo nos va revelando el cumplimento de la misión dada por el Padre a favor de su pueblo.
¿Cómo entender que Jesucristo es alimento y fuerza?:
- Jesucristo es Pan de Vida: Por esta razón la Iglesia ha venerado siempre las divinas Escrituras, como venera también el Cuerpo del Señor. No cesa de presentar a los fieles el Pan de Vida que se distribuye en la mesa de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo
Jesús verdadero alimento: El cuerpo y la sangre son el verdadero alimento que fortalece, lo hace cercano y accesible a quien lo recibe.
Jesús ofrenda bajada del cielo: El deseo de Jesús es permanecer con y en nosotros hasta trascender a la eternidad, fin por el cual instituyó la Eucarística, que es fuente inagotable de gracia y fuerza renovadora que alimenta el alma. Es también consuelo durante nuestra estadía en la tierra.
- Efecto de Jesús alimento y fuerza:
Encuentro personal: Al compartir el banquete servido en la mesa del Altar, no solamente tenemos un encuentro, nos hacemos uno con El obteniendo así su esencia, su vigor que nos ayuda a defendernos en los combates y asedios de los enemigos del alma.
Crecer a la manera de Cristo: El encuentro y la comunión con El nos lleva a una verdadera conversión entregándole sin reservas la vida y haciéndolo único, dueño y Señor de nuestra vida, así también recibimos su Santo Espíritu que es poder venido de lo alto (Lc.24,49) para amar, sentir y pensar como Cristo, es decir tener sus mismas actitudes. (Fil.2, 5-8).
Conduce a la salvación: Conforme sea nuestra respuesta a esa entrega de Cristo, produce gozo saber que vamos a permanecer eternamente junto a Él. “Como cooperadores suyos que somos, os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Dios. Dice él en la Escritura: En el tiempo favorable te escuché, y en el día de la salvación te ayudé. ¡Pues este es el tiempo favorable; este es el día de la salvación”! (2ª.Co.1-2)
Conclusión: Cristo además de ser alimento y fuerza para el hombre es también medicina, pues El conoce cuál es el hambre y enfermedad que nos debilita. El alimento eucarístico es dispensador de fuerza espiritual y todo encuentro con El es un momento especial que nos lleva a la contemplación disponiéndonos para un día tomar posesión del cielo. El derramó hasta la última gota de Sangre por todos nosotros y nuestra respuesta debe ser un gran e inagotable deseo por mantenernos en su gracia salvadora.
Taller:
1. Comparte tu experiencia Eucarística
2. Como se dispone para el encuentro con Cristo
3. Cuándo ha experimentado a Cristo como verdadero alimento y fuerza.
Bibliografía:
Biblia de Jerusalén
Catecismo de la Iglesia Católica
Catholic Net –Reflexión del Papa Francisco-
Sacerdote Ángel David Martin Rubio – Reflexión
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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
MINISTERIO DE EVANGELIZACIÓN - GUIA DE PREDICACIÓN
DIOS TE REVELA SU AMOR
MARZO 5/ 2014
DT.29, 28; MAT.11, 25-27
OBJETIVO: Descubrir en la revelación el amor de Dios, acogiendo sus designios que trazan para el hombre la vida de la salvación, ya que Dios se revela él mismo para que el hombre pueda encontrarlo.
INTRODUCCIÓN: El designio divino de la revelación se realiza a la vez “mediante acciones y palabras” íntimamente ligadas entre sí y que se esclarecen mutuamente. Este designio comporta una “pedagogía divina” particular: Dios se comunica gradualmente al hombre, lo prepara por etapas para acoger la revelación sobrenatural que hace de sí mismo y que culminará en la persona y en la misión del verbo encarnado,Jesucristo.
DESARROLLO DEL TEMA: La revelación del amor de Dios, para los cristianos católicos, consiste en el acto por el que Dios se revela o se manifiesta al hombre, ya sea de manera natural y sobrenatural.
REVELACIÓN NATURAL: Es aquella por la cual a partir de la realidad del universo, es decir toda la creación incluido el mismo ser humano; el hombre puede con el solo uso de la luz natural de la razón, llegar al conocimiento y certeza de la existencia de un Dios creador.
REVELACIÓN SOBRENATURAL:Es la acción más específica y directa de Dios para manifestarse por una libre iniciativa suya de manera que trascienda las realidades naturales. En el cristianismo la revelación divina sobrenatural, cosiste específicamente en las verdades teológicas transmitidas por la sagrada tradición y las sagradas escrituras.
La iglesia católica enseña que es el magisterio de la iglesia el encargado de interpretar la sagrada escritura y la sagrada tradición entendiéndolas como un solo depósito de la fe. De acuerdo con estas creencias el hombre puede conocer a Dios con certeza a partir de sus obras, haciendo uso de la razón natural. Pero existe otro orden de conocimiento que el hombre no puede de ningún modo alcanzar por sus propias fuerzas, el de la revelación divina. Por una decisión enteramente libre, Dios se revela y se da al hombre.
ETAPAS DE LA REVELACIÓN:La revelación de Dios se inició con:
- La obra maravillosa de la creación del mundo.
- Un momento trascendental en la manifestación de Dios creador de nuestros primeros padres. Cuando nuestros primeros padres pecaron Dios no interrumpió el proceso de la revelación, al contrario anunció la salvación de toda la humanidad.
- Dios llevado de su amor por los hombres estableció alianzas sucesivas con Noé, Abrahán, Isaac, Jacob y José y finalmente selló un pacto definitivo con el pueblo de Israel, haciéndolo su pueblo.
- Los Israelitas guiados por Moisés prometieron a Dios cumplir su ley y adorarlo como único Dios.
- Finalmente cuando se cumplió el tiempo previsto, Dios se reveló al mundo en la persona de Jesús, su hijo. Jesús es Dios, hecho hombre, es la suprema manifestación del padre.
- Dentro del credo cristiano se destacan entre sus revelaciones el envío de su hijo encarnado, Jesucristo, y el envío del Espíritu Santo.
“Muchas veces y de muchas manera habló Dios en el pasado a nuestros padres… en los últimos tiempos nos ha hablado por medio del hijo… (Heb.1, 1)
Estas revelaciones comenzadas en el A.T. se consuman en el N.T. que se centra en Jesucristo, que es a la vez su autor y su objeto y en ella hay que distinguir tres momentos fundamentales:
- En el primero es comunicada por Jesús mismo a sus apóstoles.
- En el segundo es comunicada a los hombres por los apóstoles, luego por la Iglesia bajo la dirección del Espíritu santo.
- En el tercero hallará su comunicación final cuando la visión directa del misterio de Dios sucederá en los hombres al conocimiento de fe.
CONCLUSIÓN: Dios al revelar su amor y al revelarse así mismo quiere hacer a los hombres capaces de responderle, de conocerle y de amarle, más allá de lo que ellos serían capaces por sus propias fuerzas; de ahí la importancia de dejarnos guiar por la fuerza y el poder del espíritu Santo y por el fundamento y conocimiento de la fe.
TALLER:¿Qué es la revelación?
¿Cómo y de qué manera Dios nos revela su amor?
¿Dónde se encuentra la revelación?
BIBLIOGRAFÍA: - Constitución Dei verbum del Concilio Vaticano II sobre la divina revelación.
Benedicto XVI: Escritura y tradición son el fundamento de la fe.
Catecismo de la Iglesia católica.
Vocabulario de la Teología Bíblica.
Biblia de Jerusalén
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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
MINISTERIO DE PREDICACIÓN - GUÍA DE PREDICACIÓN
Febrero 19-2014
Salmo 8
LA GRANDEZA DE LA CRIATURA FRENTE A SU CREADOR
OBJETIVO: Descubrir la grandeza de Dios en la creación y contemplarlo desde las cosas creadas. (Le diste el mando sobre las obras de tus manos, todo lo sometiste bajo sus pies), para que las use y no abuse de ellas, descubra sus secretos y desarrolle sus potenciales. Esta es la corona de gloria y dignidad para que conserve su armonía y su belleza.
Introducción: Contemplar al Dios altísimo que hizo toda la creación y colocó al hombre como vicario suyo y representante en la tierra, por encima de todos los seres creados, es la doctrina del Concilio Vaticano I que recoge las enseñanzas de la santa madre Iglesia, donde Dios es principio y fin de todas las cosas, que busca encontrar a Dios en las circunstancias normales de la vida. Cristo se presenta como el hombre perfecto coronado de gloria y honor por haber padecido la muerte para el bien de todos, con dominio de paz y amor, que prepara el nuevo mundo: un nuevo cielo y una nueva tierra.
Dios preparó todo: Dios preparó todo perfecto, “un paraíso”, e hizo al hombre a su imagen y semejanza; le dio dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, ganados, fieras, reptiles (Gén1, 26.). No solo le da el ser y el existir sino que le mantiene a cada instante.
El libro de Rom 1, 19-21 reprocha a quienes han conocido las perfecciones de las criaturas y no han reconocido la grandeza de su creador, no lo glorifican y no agradecen. El único mal propiamente dicho es el mal moral, el pecado por el mal uso de la libertad, la que Dios nos ha dado para colaborar en la realización de nuestro fin. La doctrina cristiana nos enseña que Dios colocó al hombre en un estado privilegiado en el que no existían esos males y que el hombre perdió ese estado por su culpa, destruye el mundo con devastaciones ambientales y la injusticia social.
Con el tiempo se puede descubrir que Dios en su providencia poderosa puede sacar un bien de las consecuencias de un mal.
Gratitud del hombre para con Dios: Salmo 8
El salmista contempla las maravillas de la creación, proclama la grandeza y providencia del creador, v.2 Lo reconoce como el creador de toda la tierra, v.3 Él tiene dominio sobre el enemigo y el rebelde v.4 El hombre extasiado contempla la grandeza cósmica, se admira de la creación del omnipotente, v5 ¿Cómo se preocupa de un ser tan insignificante como el hombre?, porque este lleva el sello divino en su alma,v.6 Dignifica,v.7 Dominio para administrar con santidad y justicia, v.8,9 Todo lo que él había puesto sobre la tierra para que lo gobernara v.10 Termina afirmando el señorío de Dios.
En definitiva la vocación del hombre es una vocación celestial, a la realización perfecta en Jesucristo. Hb 2,9-10.
Conclusiones: Reconocernos la obra de los dedos de Dios, ejerciendo el dominio con justicia, caridad y amor, buscando ser coronados de gloria, contemplando y glorificando a Dios en todas las cosas que están en el universo, que todo lo que hagamos sea siguiendo el itinerario de Jesús que es el hombre perfecto, coronado de gloria y honor por haber padecido la muerte. En efecto la Biblia nos invita a iniciar el camino de nuestra jornada con un canto, que no solo proclame las maravillas obradas por Dios y nuestra respuesta de fe, sino que además la celebre de modo luminoso, dulce y fuerte a la vez.
Taller:
1- ¿Te has contemplado alguna vez como “una maravilla” hecha por Dios?
2- ¿Te comprometes a trabajar y a cuidar la creación?
3- ¿De qué manera?
BIBLIOGRAFIA:
Biblia Dios Habla Hoy, Catecismo de la iglesia católica, Concordancia diccionario bíblico.
