- Detalles
- Categoría: Guías de predicación
- Visitas: 3858
FUNDACION HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
MINISTERIO DE EVANGELIZACIÓN - GUIA DE PREDICACIÓN
SEPTIEMBRE 4 DE 2013
DESCUBRE LOS REGALOS DE DIOS
1° de Corintios 12,4-31
OBJETIVO
Profundizar en el significado de la palabra carismas, descubrirlos y desarrollarlos para el bien de la comunidad.
INTRODUCCION
Conocer la palabra Carisma regalo o don gratuito dado por Dios, que son por medio del Espíritu Santo don sobrenatural que lo sostiene para el servicio de la edificación comunitaria, (iglesia y comunidad). Se desarrollan los dones en el Ministerio conformado por personas, donde hay como mínimo 3 consagrados. Es importante discernir para qué ministerio o ministerios me llama Dios y crecer cada día más y más en la vida carismática.
DESARROLLO
Qué es Carisma: Talentos o regalos dados por el Espíritu Santo para un creyente y edificar espiritualmente a una comunidad en determinadas funciones. Del griego (charis) de la misma raíz viene la palabra gratis, gracia y caridad (son personales). Es un conjunto de cualidades excepcionales que posee un individuo. Tú tienes muchos carismas.
A todos se nos han dado carismas: Los primeros carismas o dones los recibimos en la confirmación, son sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, temor de Dios y piedad, Isa 11,2-3 (pero aún no se ponen a trabajar).
Hay otros carismas que da el señor para ejercitarlos en el ministerio, se institucionalizan los carismas para el servicio (en latín ministerio) de la comunidad.
El Espíritu Santo:Perfecciona constantemente la Fe por medio de los dones y da discernimiento entre lo bueno y lo malo. Quien se ha abierto al amor de Dios ha escuchado su voz y ha recibido su luz, no puede retenerse este don para sí. La fe es escucha y visión, para iluminar a los demás edificar al converso e inconfeso.
Cómo discernir los carismas
- Orando: para tomar conciencia de las bendiciones que Dios nos da.
- Estudiar sobre los carismas: Estudiar para saber cómo funcionan en ti, qué características tienen y cómo edificar con su acción.
- Ejercitar los carismas: Para que se desarrollen más y más.
Cómo crecer en la vida carismática
- Estudiando sobre los carismas y el ministerio al que Dios nos llamó.
- Dedicar tiempo al llamado que Dios nos ha hecho, orar, compartir, aprender cuál es la misión que el Espíritu de Dios tiene para ti.
- Desarrollar los carismas dentro del ministerio para alcanzar la madurez.
- Ser persona íntegra que ordena la vida de acuerdo a la palabra de Dios conforme a los sacramentos.
- Ejercer el ministerio al que has sido llamado(a), sin interferir con otros ministerios, aunque a veces el Señor nos da más de un ministerio, pero siempre es la comunidad la quien lo confirma.
ES NECESARIO EN LOS CARISMAS (1 cor 14)
-Fe- creer
-Discernimiento- mostrar que los carismas son auténticos
1-Criterios de discernimiento DE LOS CARISMAS
a)orar para discernir
b) por sus frutos los conocerán, uno es la paz. Si el discernimiento te da paz, es de Dios.
c) buscar la edificación de la comunidad
d) la gloria es siempre para Dios no hacemos nada por intereses particulares (servir al Señor)
e) confirmación Bíblica y comunitaria
2- Carismas que desatan carismas
a) a-orar en lenguas
b) d- descanso en el espíritu
1 cor 14
Oración en lenguas
a) Deposita tu confianza en Dios,
b) Por qué la persona no entiende lo que dice
c) Pierde el miedo al ridículo
d) Debe dejarse sorprender por Dios
Descanso en el espíritu
a) Descanso físico
b) Sanación interior a niveles muy profundos o inconscientes
c) Para dar una misión através de visiones
d) Para sanar físicamente
Taller
¿Sabias que tienes carismas?
¿Cuántos de los carismas que recibiste en la confirmación has puesto al servicio?
¿Deseas desarrollar más carismas para ponerlos al servicio?
Bibliografía
Diccionario Bíblico
Carta encíclica Lumen Fidei- La luz de la fe (Papa Francisco)
Catecismo
Biblia Dios Habla Hoy
Seminario de Manuel Tenjo, sobre los crismas
- Detalles
- Categoría: Guías de predicación
- Visitas: 4629
FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
Guía de predicación - Agosto 21/ 2013
“La promoción de muchos está en tus manos”
2Cor. caps. 8 y 9
OBJETIVO
Comprender que la Generosidad es un don que Dios nos da, para beneficio personal y comunitario.
INTRODUCCIÓN
Nos encontramos con una teología maravillosa acerca del tema de la Generosidad, escrita por San Pablo a la Comunidad de los Corintios. El contexto remoto nos dice, que San Pablo está haciendo una motivación a la comunidad para recoger una colecta para los hermanos de Jerusalén que están pasando por grandes necesidades económicas, mostrando como resultado los frutos que se obtienen de la generosidad, don de Dios, fuente de generosidad.
DESARROLLO:
1. ¿QUÉ ES LA GENEROSIDAD?
Es un valor donde hay un desprendimiento para promover personas. Es “gracia de Dios, don divino”. Sin embargo, también es una tarea humana, es el llamado a ser generosos en todos los aspectos de la vida. Dios es el origen de la generosidad, al enviar a su único Hijo para nuestra salvación, quien se entregó generosamente por todos los hijos del Padre. (2Cor 8, 9)
2. FRUTOS DE LA GENEROSIDAD
Ø La generosidad promueve la unidad y la igualdad entre los miembros de la familia, de la comunidad y sociedad
Ø El valor de la generosidad pone a prueba los otros valores: Amor, fe, conocimiento, etc
Ø Cuando se es generoso en las ofrendas se obtiene la prosperidad integral
Ø Otro fruto es la alegría comunitaria, por que cuando se es generoso la comunidad crece integralmente, engrandece a la evangelización, a la iglesia y a la sociedad y a ti mismo, porque dando es como recibimos
Ø La generosidad promueve la cultura de la solidaridad especialmente cuando se ayuda a los pobres, marginados y desamparados.
3. PRINCIPIOS DE LA PROSPERIDAD
Para llegar a la prosperidad integral como fruto de la generosidad tres principios son necesarios para que se den estas bendiciones:
1) La siembra y la cosecha: Ley natural que se cumple con seguridad “todo lo que se siembra de cosecha”
2) Para recibir una gran cosecha se necesita la “Cantidad de la siembra” y la “Calidad de la semilla”
3) La honestidad “todos podemos ganar”. La honestidad nos conduce a la confiabilidad y al crecimiento comunitario, donde todos se sienten responsables del bienestar de cada uno de los hermanos.
4. LOS TERRENOS DONDE SE SIEMBRA
En términos generales son cuatro los terrenos en los cuales podemos sembrar con generosidad, es importante tener en cuenta que la calidad de terreno determina el éxito de la cosecha, porque cuando la tierra donde se siembra es apropiada, se garantiza una cosecha prospera.
v LOS POBRES
v LA EVANGELIZACIÓN
v LOS EVANGELIZADORES Y MISIONEROS
v LA FAMILIA
5. LIMOSNA, OFRENDA Y DIEZMO
Ø LIMOSNA: Es el dinero que se da a los pobres, mendigos, etc. a cambio de nada. La Sagrada Escritura nos hace referencia a la ayuda a los más necesitados, pobre, huérfanos, viudas, etc. Mt. 25, 40
Ø OFRENDA:Tiene su origen en el vocablo latino offerenda, que significa “cosas que se han de ofrecer”. Se trata de un don dedicado a Dios o a los santos para pedir algo que se desea o para cumplir con un voto u obligación.
La ofrenda es una manifestación externa de la veneración hacia la divinidad: a través de algún objeto se concreta un acto simbólico de connotación espiritual. El pan, el vino, las flores son algunas de las ofrendas, también se ofrenda el tiempo, o los sacrificios que hacemos con amor, se incluye el dinero que se da para la evangelización.
Ø DIEZMO: (del latín decimus, décimo) es un impuesto del diez por ciento (la décima parte de todas las ganancias que se debía pagar a un rey, gobernante, o líder eclesiástico. El Diezmo era la manera de sustentar la tribu israelita de Leví, que no podía poseer herencias, sino que su herencia era el 10% de lo que rindiera lo producido por los cultivos y los ganados de todas las otras tribus de Israel, es decir sus ganancias después de haber sacado los gastos necesarios (vestido, techo y comida) sobre las utilidades sacaban el 10%, pues su labor era dedicarse a administrar el tabernáculo de Yahveh.
6. PROMESA PARA LOS GENEROSOS: Serán saciados
· Vr. 7 El generoso vive alegre, porque toma conciencia de los regalos que Dios le da. Se siente amado por Dios
· Vr 8 El generoso reconoce a Dios como fuente de toda bendición, Dios le da lo necesario para vivir bien y de sobra para ayudar a otras personas. No es dar de lo que me sobra, sino dar de lo que Dios ya nos dio.
· El generoso vive en apertura a la gratuidad o providencia de Dios.
· El generoso es desprendido, no busca la avaricia (apegos-egoísmo). Cuando nada es tuyo, todo te pertenece (disfruta tu familia porque no te pertenece es de Dios)
· La generosidad constituye un valor que busca la promoción del pobre y la implementación de una sociedad justa.
CONCLUSIONES:
1. Soy un destinatario de las riquezas de Jesucristo, entonces ¿por qué me siento pobre?
2. La generosidad saca lo mejor del ser humano, el que es generoso nunca se queda pobre
3. Todos estamos llamados a ser mensajeros de la generosidad
4. El que siembra en abundancia, en abundancia cosechará
5. Dar en abundancia, decisión profunda del ser humano, estilo de vida
6. Conozco la generosidad de Dios cuando doy
7. Dios nos da TODO y nos pide que seamos generosos
8. Yo doy porque Dios ya me dio (gracia) y no porque quiero recibir más de Dios (retribución)
Tomado del curso de exégesis de Manuel Tenjo
- Detalles
- Categoría: Guías de predicación
- Visitas: 3647
COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE PREDICACIÓN - Julio 31 / 2013
ÁNIMO Y CONSUELO A MANOS LLENAS.
Objetivo
Enseñar a la asamblea que el ánimo y consuelo de Dios van a la raíz del dolor y lo sana. Pero esto no basta, su consolación va más allá de las situaciones del corazón porque quiere sanar incluso las situaciones causadas por la injusticia social (Isaías 51, 12-14).
Introducción
En el corazón de las personas hay mucho sufrimiento y no son pocas las que experimentan en su interior tristeza, soledad o el peso de las culpas; y ese dolor es mucho más pesado que el físico.
Por esto debemos volcar nuestra mirada al Dios consolador que es el único capaz de sanarnos integralmente. Este actuar de Dios consolador bien descrito por Isaías tiene un fondo precioso: se trata de su gran amor. El Dios que consuela es el Dios Padre- Madre de su pueblo (Isaías 66, 13-14a)
DESARROLLO
¿Qué entendemos por ánimo y consuelo?
Ánimo: Valor, esfuerzo, energía. Se usa para alentar.
Consuelo: Acción y efecto de consolar: aliviar la pena o aflicción de las personas.
La fe es el remedio más poderoso para calmar las penas de la vida. Pero desgraciadamente son pocas las personas que tienen una fe tan potente como para transformar el dolor en fuente de paz, de redención, de testimonio. Miraremos el dolor desde el punto de vista de la fe y comprenderemos que el dolor visto desde aquí es el más liberador, tiene, definitivamente un valor corredentor muy importante.
No hay especialista que con su análisis y terapia pueda liberarnos del sufrimiento.
Ánimo y el consuelo desde el punto de vista de la fe: la tercera Bienaventuranza presenta una idea que puede sonar absurda, puesto que declara felices a los que sufren: “Bienaventurados los que están afligidos porque ellos serán consolados” (Mateo 5,5). Precisemos ante todo que en esta Bienaventuranza no se está hablando del dolor en si mismo sino de su causa, Jesús se está refiriendo a gente que ha sufrido desgracias y que en la actualidad vive en una situación de tristeza. En la lógica del Reino de Dios el dolor es una Bienaventuranza porque abre una ventanita, para vislumbrar la luz de una nueva situación en la que Dios se manifiesta con todo su poder.
¿Por qué son bienaventurados los que lloran? Porque Dios los consolará, es decir Dios vendrá a ellos y Él mismo se convertirá en consuelo. Pero atención, no se trata de un consuelo superficial, como aquellas condolencias que recibimos en tiempo de desgracia, pero que en realidad cambian poco nuestra situación. Este consuelo se genera desde aquella región interior del que llora, habitada por la paternidad amorosa y acogedora de Dios.
Si nos detenemos un momento, miramos hacia atrás en nuestras vidas y reflexionamos un poco descubriremos que tantos acontecimientos dolorosos de nuestro pasado que en su momento nos parecieron desgracias, hoy, al cabo de los años comprobamos que nos han traído mucha bendición, desprendimiento y libertad interior; y han resultado ser no desgracias sino hechos providenciales en nuestras vidas. Lo que sucede es que este desprendimiento o comprobación sobreviene muy lentamente. Cuando el cristiano se encuentra de repente con el sufrimiento su primera reacción suele ser la rebeldía, “¿por qué?” y la protesta es lanzada en el fondo contra Dios, sin tomar en consideración que Aquel a quien se dirige la protesta estuvo en la cumbre del dolor, clavado en la cruz. Y la respuesta al “¿por qué?” viene siempre de allí mismo, de lo alto de la cruz.
Si de verdad queremos que estas reflexiones se concreten en un consuelo real y fuente de alegría es imprescindible cumplir con una condición: vivirlo todo en la fe, que quiere decir que el cristiano que sufre debe unirse conscientemente al Cristo doliente a su cruz, debe acompañar, cargando con paz su propia cruz, a Cristo que sube al calvario llevando con amor la suya, debe, asumir amorosamente ese dolor en forma consciente y voluntaria, sabiendo que de esta manera su sufrimiento igual que el de Jesús se torna fecundo y creador, en fuente de vida y redención. Esto, se dará siempre y cuando asumamos las pruebas de la vida en el Espíritu de Jesús, es decir de una manera personal, activa y consciente, uniendo, como ya dijimos, todo dolor, tristeza, inquietud o preocupación a su cruz redentora.
Cuando el cristiano, en ese caminar asociado al Cristo doliente cesa en su rebeldía, toma su cruz, se entrega y adora, entonces hacen su aparición el sentido salvífico del dolor y el misterio redentor de la cruz. En este momento el dolor y la muerte son vencidos y el cristiano es visitado por la alegría y la paz.
CONCLUSIONES
- En la tristeza, en la enfermedad, en el duelo, en la persecución tiene el hombre necesidad de ánimo y consuelo. Cristo en efecto es fuente de toda consolación (Filipenses 2, 1).
- Sin sufrimiento no hay sabiduría, pero la tristeza resulta tan amarga que el ser humano no quiere saber nada de eso y vuelve la cara a otra parte. Pero después de un cierto tiempo, al tomar una razonable distancia y perspectiva, y tender una larga mirada, la mirada de la fe, en ese momento la persona comienza a comprender que lo que sucedió fue una pedagogía divina, y en el fondo una acción liberadora. Esto es muy consolador.
- El cristiano vive el dolor en la fe y lo torna en algo fecundo y corredentor cuando lo vive en el Espíritu de Jesús.
Apreciado predicador queremos recordarte que esta guía será para predicar el día de familias. Deberá ser adaptada para las asambleas en donde haya familias presentes.
BIBLIOGRAFÍA:
El arte de ser feliz. P. Ignacio Larrañaga
En brazos del Padre. P. Fidel Oñoro Consuegra
- Detalles
- Categoría: Guías de predicación
- Visitas: 4107
FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE PREDICACIÓN - JULIO 24 / 2013
LA OBEDIENCIA, EL SECRETO DE LA FE
Objetivo: Dar a conocer a la asamblea el verdadero significado de la obediencia cristiana y el precio que debemos pagar por la desobediencia.
Introducción: Dios Padre crea al mundo por su Palabra (cf 2° Cor 4,6) llamando la nada a la existencia (Rom 4,17). “El creó el mundo y todo lo que encierra” (Ap. 10,6). Esta acción primera la continúa el Señor vivificando a sus criaturas: “en Él vivimos, nos movemos y existimos” (Hech 17,28). Es por esto que nosotros, sus criaturas debemos obedecerle y respetar todas las leyes del orden natural.
Desarrollo:
La obediencia, lejos de ser una sujeción que se soporta y una sumisión pasiva, es una libre adhesión al designio de Dios para sus hijos; adhesión que permite al ser humano hacer de su vida “un servicio de Dios” y entrar en su gozo.
La creación toda, fuera del hombre, obedece a Dios y esto lo podemos ver cuando Jesús calma la tempestad y expulsa los demonios; los vientos, al igual que los demonios le obedecen. Estos gestos de poder provocan en nosotros un cierto asombro de ver al universo entero reconociendo a su Dueño y nos hace prorrumpir en acción de gracias y alabanza.
El libro de Baruc 3,34s nos habla hermosamente del ímpetu gozoso con que las creaturas obedecen y acuden a la voz de Dios: “Brillan los astros en su puesto de guardia llenos de alegría, los llama Él y dicen: ¡aquí estamos y brillan alegres para su hacedor!
El drama de la desobediencia
Esta belleza y este gozo que nos muestran las criaturas cumpliendo la misión que Dios les asigna en el universo, evoca dolorosamente lo que habría debido ser la obediencia de la humanidad si la rebelión de Adán no se hubiera llevado a cabo.
Adán desobedece y arrastra en su rebelión a todos sus descendientes, sometiéndolo a pagar por ello un alto precio, la ruptura del ser humano con su creador.
Aún así Dios le hace ver y esperar al ser humano lo que puede llegar a hacer la obediencia espontánea mostrándonos lo que la obediencia de su Hijo significó para el Hombre.
El gran secreto
Ese justamente, es el gran secreto para que se cumpla el designio de Dios para el mundo y para la humanidad. Sí, Dios tiene un designio divino y perfecto que realizar, un universo que construir y para esto necesita nuestra colaboración, nuestra adhesión en la fe. La fe entonces no es la obediencia, sino su secreto. La obediencia es el signo y el fruto de la fe. Podremos entonces, medir nuestra fe, no por lo mucho que oremos, o recemos rosarios o por que vamos al grupo o a la comunidad, sino por el grado de obediencia a Dios, a su Palabra, a su voluntad en que vivamos. Esta obediencia, que no es otra cosa que fidelidad a Dios porque hemos hecho un pacto con Él, una alianza amorosa guardando sus preceptos. Ya lo dice Ex 20,6 “Los que me aman y guardan mis mandamientos” Así las cosas esta obediencia no es una sumisión de esclavos, sino un proceso de amor entre el Creador y su creatura, entre el Padre y nosotros sus hijos.
Por la obediencia, es decir, por la adhesión del ser humano al Evangelio alcanza el hombre a Dios, escapando a la desobediencia original y entra en el misterio de la salvación. La admirable obediencia de Jesucristo es nuestra salvación, toda su vida fue, desde su entrada al mundo hasta su muerte de cruz, obediencia, es decir adhesión al Padre, a su voluntad.
Esta ley comprende también la obediencia a las autoridades humanas legítimas, padres, maestros, etc., reconociendo en todas ellas la autoridad de Dios, (Rom 13,1- 7 / Jn 19,11) como nos lo enseña el mismo Jesús obedeciendo a sus padres y hasta a las autoridades civiles pagando los impuestos, aunque Él estaba libre de esa obligación; y la mayor muestra de obediencia nos la da a conocer en su pasión al entregarse sin resistir a poderes inhumanos e injustos, haciendo a través de todos estos sufrimientos la experiencia de la obediencia (Heb 5,8)
Conclusión
El gran secreto de la fe, de vivir en ella, en el Camino, es la obediencia.
La obediencia, lejos de ser una sujeción que se soporta y una sumisión pasiva, es una libre adhesión al designio amoroso de Dios para sus hijos, haciendo de ésta un proceso de amor entre el Padre y todo aquél que adhiera a Él.
Nuestra desobediencia no nos afecta a nosotros solos, la desobediencia es un pecado social.
Por la obediencia, es decir, por la adhesión del ser humano al Evangelio alcanza el hombre a Dios y entra en el misterio de la salvación.
Bibliografía: VOCABULARIO DE TEOLOGÍA BÍBLICA. Xavier León Dufour
