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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
MINISTERIO DE PREDICACIÓN
GUÍA DE PREDICACIÓN - FEBRERO 13 /2013
LA VERDADERA FE DEL CRISTIANO
Hebreos 11:1-3
Objetivo
Conocer la verdadera Fe, que nos ofrece Dios atreves de su hijo Jesucristo y sus profetas.
Introducción
Definir la palabra fe y descubrir la fe verdadera y eterna. En quien debo tener puesta mi Fe, esperanza, confianza, firmeza. (Testimonio).
Desarrollo
FE: Creencia en algo sin necesidad de que haya sido confirmado por la experiencia o la razón, o demostrado por la ciencia, Testimonio, aseveración de que una cosa es cierta.
Bíblico: La Fe es un concepto judío que se deriva de la palabra hebrea emuná que significa tres cosas: firmeza, seguridad y fidelidad. Para el pensamiento judío, una fe que no incluya seguridad o fidelidad, es lo mismo que separar el espíritu del cuerpo, es decir: es una fe muerta, (Stg 2:26).
1- La fe es garantía de las cosas que se esperan, la prueba de aquellas que no se ven v.v.1
- vSeguridad: En que se cumple (ver lo que esperamos). Lc 8.43
- vFirmeza: Permanecer (en el tiempo de Dios)
- vFidelidad: Solo en Dios (una sola FE) solo a Él adoraréis.
2- Por ella recibieron testimonio de admiración los antiguos v.v.2
- vComunión con Dios: oración, postro a sus pies
- vObediencia: Respondió a Jesús.
- vPredicar: Conto ante todo el pueblo, por fe.
3- Por la fe conocemos que el mundo fue creado por la palabra de Dios, de suerte que lo visible tiene una causa invisible v.v.3.
- vYa había gastado todo en médicos, lo último que le quedaba era la fe en Dios a través de Jesús.
- vPor tocar orla de su manto
CONCLUSIONES
La fe es entregar todo en las manos de Dios para el bien nuestro. La fe debe estar conectada con la boca; la Biblia dice que si confesamos lo que creemos, lo que confesamos será hecho. No tenemos pero tendremos, de lo que no hemos logrado pero lograremos.
Taller:
- ¿En qué y quiénes tenías tu Fe antes de conocer la verdadera Fe en Dios?
- ¿Cómo piensas aumentar tu Fe en Dios?
- ¿Qué le hace falta a tu Fe?
Bibliografía:
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Comunidad Hombres y Mujeres de Futuro - Minuto de Dios
GUÍA DE PREDICACIÓN - Febrero 6/2013
ABRAHAM EL PADRE DE LA FE
Génesis 12, 1-4
INTRODUCCIÓN
Su Santidad Benedicto XVI declaró desde octubre del 2012 hasta noviembre del 2013 el Año de la Fe, en conmemoración de los 50 años del Concilio Vaticano II.
Esta es una bella oportunidad para que nos adentremos más en los temas de la Fe, y cómo pasar de largo a uno de los personajes de las Sagradas Escrituras más destacados por su obediencia a Dios y por su fe.
Abraham llamado por la Iglesia el “padre de la Fe” el hombre en donde se cumplirían las promesas de Dios que llegarían a todos los creyentes hasta el día de hoy. Abraham el hombre que obedeció y creyó en Dios que lo bendeciría a él y a todo su linaje, Abraham el padre del pueblo escogido por Dios, en él comienza la historia de la intervención amorosa de Dios para la salvación de la humanidad.
La historia de la raza elegida va a comenzar con los padres de toda raza Abrán y Saray, cuyos nombres serán cambiados por Abraham y Sara (Gén 17, 5 y 15), procedentes de Ur de Caldea situada a la derecha del río Éufrates en la Baja Mesopotamia.
Los relatos sobre Abraham que se presentan en el Génesis y se confirman en otros pasajes de la Biblia son la revelación de las promesas de Dios, la doble promesa divina de descendencia y el don de la tierra, ejes centrales que giran en torno a este maravilloso personaje.
OBJETIVO: Descubrir por medio de Abraham el don de la fe como una gracia especial dada por Dios para todos sus hijos, de tal manera que nos permita recibir las grandes promesas que Dios tiene reservadas para los que obedecen y creen en Él.
DESARROLLO DEL TEMA:
La historia de Abraham se encuentra ubicada en el capítulo 12 del libro del Génesis hasta el capítulo 25, 18, a lo largo de su historia encontramos el recorrido de un hombre que fue llamado por Dios a una misión especial hasta el día de su muerte, que tuvo que pasar por muchas circunstancias en Egipto, que enfrentó fuertes luchas para establecerse en el lugar indicado por Dios, que pasó por pruebas de fidelidad y perseverancia de donde aprendió a esperar el cumplimiento de las grandes promesas hechas por Dios.
Vamos a centrarnos en los primeros cuatro versículos del capítulo 12 de Génesis para identificar cuatro elementos esenciales acerca de este maravilloso personaje, su vocación y su fe.
1“Yaveth dijo a Abrán: <Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré. 2 De ti haré una nación grande y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre, y sé tú una bendición. 3 Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te maldigan, por ti se bendecirán a todo los linajes de la tierra>. 4 Marchó, pues, Abrán como se lo había dicho Yaveth y con el marcó Lot. Tenía Abrán setenta y cinco cuando salió de Jarán”. (Gén 12, 1-4)
- 1.El llamado de Abrán hecho por Dios (vr 1) Dios llama Abrán y le dice que deje su tierra, su patria y la casa de su padre, tres grandes seguridades para el hombre de esta época. La vida del hombre depende enteramente de las riquezas que oculta la tierra y la fertilidad de su suelo, la tierra ha sido dada por Dios a los hijos de Adán para su sostenimiento. La patria “tierra de los padres” para el A.T. la patria ocupa un lugar importante en la fe y en la esperanza, Abraham tuvo que desarraigarse de su patria para ir a otro país desconocido. La casa de su padre, es decir su familia de cuna, sus padres, sus hermanosparientes, es el desprendimiento del afecto natural de todo ser humano, la familia ocupa un lugar fundamental en la vida del hombre.
Abraham recibe el llamado de Dios con unas condiciones que para nuestra mentalidad humana son descabelladas, ¿seremos capaces de desarraigarnos de nuestras seguridades para seguir a Dios?
- 2.La misión de Abraham (vr 2) Dios le dice Abraham que hará de él una gran nación. Cuando Dios elige a una persona lo hace con el propósito de cumplir por medio de él su proyecto divino, en el caso de Abraham el proyecto fue que de su descendencia nacería su Hijo Unigénito (aunque Abraham no lo sabia). Además la misión de Abraham contiene una promesa bastante “cuestionable”, ya que Abraham ya era un anciano cuando fue llamado por Dios y además él y su esposa Sara no habían podido tener hijos (Gén 18, 11), cuantas veces Dios nos hecho promesas que han sido puestas en duda por lo inverosímiles a nuestra poca humanidad. Promesas de sanación física, cuando los médicos dictan su examen médico y desahucian a la persona, promesas de conversiones de personas diabólicas, satánicas, sumergidas en las drogas, en el alcohol, etc. Promesas de parejas que no pueden tener hijos por su esterilidad. Como dice la Escritura para “Dios no hay nada imposible” (Lc. 1, 37)
- 3. El respaldo divino (vr 3): El llamado de Dios a sus elegidos está respaldado por sus promesas, Dios promete bendición no solamente a Abraham, sino a todos los linajes de la tierra, la promesa hecha por Dios a Abraham nos alcanza a todos nosotros hoy por medio de la Resurrección de Jesús, descendencia de Abraham (Cfr. Gál. 3, 16 y Rom 4, 18-25). Por eso, Abraham será entonces el padre de una multitud de pueblos (Cfr. Rom 4, 17)
- 4.La obediencia al llamado (vr. 4) El texto nos dice que Abraham marchó como se lo había dicho Dios. Abraham pese a toda esperanza obedeció al llamado hecho por Dios y puso toda su existencia en función de esta promesa. Su fe no vaciló, pese que fue puesta a prueba cuando Dios le pidió que sacrificará al hijo de la promesa (Gén 22). La fe de Abraham se manifiesta a través de la obediencia, desde ahora en adelante Abraham es el prototipo del creyente que pone toda su confianza en Dios, porque sabe que Él es fiel y Todopoderoso para cumplir sus promesas.
CONCLUSIÓN:
Abraham fue elegido por Dios para cumplir por medio de él su proyecto divino, este llamado está respaldado por sus promesas increíbles, promesas que se cumplen gracias a la obediencia de este hombre, que creyó en el Dios de los imposibles y que supo esperar en Él y a esto le llamamos fe como dice Hebreos 11,1 “la fe es la garantía de lo que se espera y prueba de lo que no se ve”.
Pidámosle al Espíritu Santo que nos aumente la Fe para que obedeciendo a Dios podamos ver las maravillas del Señor.
TALLER PARA REFLEXIONAR:
- ¿Qué apegos aún existen en tú corazón que Dios te ha pedido que los dejes?
- ¿Alguna vez has puesto en duda alguna promesa hecha por Dios manifestada a través de alguna persona, en la Eucaristía o en tu comunidad por lo imposible de creer? ¿Cuál?
- ¿Qué tanto estás dispuesto(a) a obedecer al llamado de Dios, para demostrar tu fe?
Recuerden amigos predicadores que este es el Año de la Fe declarado
por nuestra Iglesia Católica, hacer énfasis en el tema
en sus predicaciones
Bibliografía:
La Biblia de Jerusalén
Diccionario de Teología Bíblica
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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
MINISTERIO DE FORMACIÓN - GUÍA DE PREDICACIÓN
ENERO 30/2013
PROYECTO DE DIOS EN MI VIDA
INTRODUCCIÓN
La búsqueda del propósito de vivir ha intrigado a la gente por miles de años. Eso ocurre porque solemos empezar por el punto de partida errado: “nosotros mismos”. Nos hacemos preguntas egoístas como ¿Qué quiero ser?, ¿qué debo hacer con mi vida? ¿Cuáles son mis metas, mis anhelos, mis sueños con el futuro? Pero nunca nos detenemos a pensar porqué estoy en este planeta, cuál es realmente mi misión en la tierra.
De allí que es importante que empecemos con Dios, ¿cuál es el proyecto de vida que Dios tiene para mi existencia? Recordemos que el nacimiento de cada persona ha sido la voluntad de Dios y tiene un plan para cada uno, que la existencia de cada ser humano no es una casualidad de la naturaleza, o un error en las cuentas, o quizás un infortunio, que fue Dios quien nos hizo; a El no le sorprendió nuestro nacimiento, es más lo estaba esperando, porque mucho antes de ser concebidos por nuestros padres, ya habíamos sido diseñados en la mente de Dios. El pensó en cada uno de nosotros. Existe la vida porque Dios quiso crearnos… “Tu fuiste quien formó todo mi cuerpo, tú me formaste en el vientre de mi madre“. Salmo 139, 13. Dios nunca hace nada por casualidad, ni tampoco comete errores, El tiene un proyecto para cada persona que crea… “El Señor llevará a feliz término su acción en mi favor…” Salmo 138, 8.
Fuimos creados por Dios y para Dios y hasta que no comprendamos esto, nuestra vida no tendrá ningún sentido, aunque tengamos metas, sueños, propósitos, etc. Esto solo quedará en propósitos humanos.
OBJETIVO:
Comprender que Dios planeó toda mi existencia, y El desea que descubramos que no es una casualidad mi vida, sino que tiene un propósito para que lo vivamos aquí en la tierra y en la eternidad.
DESARROLLO DE LA ENSEÑANZA:
Toda persona tiene algo que le guía la vida, es decir, que lo mueve, lo conduce o empuja. Quizás lo que guía a una persona son los problemas, un plazo, un mal recuerdo, un temor, un odio, una costumbre involuntaria, una culpa, una ira, un resentimiento en fin pueden haber cientos de circunstancias, razones y sentimientos que guían la vida.
Pero cuando la vida es guiada, controlada y dirigida por el propósito de Dios se empieza a llevar una vida plena y satisfactoria. No hay nada más hermoso que conocer el proyecto que Dios tiene para mi vida y nada puede compensar el no conocerlo, ni siquiera el éxito, la riqueza, la fama o los placeres. Sin un proyecto en la vida, es una marcha sin sentido, un movimiento sin dirección y sucesos sin motivos. La vida sin propósito es trivial, insignificante e inútil.
Existen cinco grandes beneficios de conocer el proyecto de Dios en mi vida:
- Conocer el proyecto de Dios en mi vida, da sentido a mi existencia: Cuando la vida tiene sentido se puede soportar cualquier cosa, la vida sin sentido no tiene significado ni esperanza, la tragedia más terrible no es morir, sino vivir sin propóIsaías 49, 4: Y yo que había pensado: He pasado trabajos en vano, he gastado mis fuerzas sin objeto, para nada. En realidad mi causa está en manos del Señor, mi recompensa está en poder de mi Dios.
- Conocer el proyecto de Dios en mi vida la simplifica: Esto define lo que haces o lo que dejas deTe permitirá evaluar qué cosas son esenciales y cuáles no, las preguntas que surgirán serán: Esta actividad que voy a realizar, o este proyecto ¿me ayudará a cumplir los planes que Dios tiene para mi vida? Si no hay un proyecto definido no hay fundamento alguno para basar tus decisiones, distribución del tiempo y el uso de los recursos. Entonces se incurrirá en el error de tomar decisiones basadas en las circunstancias, en las presiones o estados de ánimo. Los que no entienden el plan de Dios en su vida suelen esforzarse demasiado, y eso causa estrés, cansancio y conflicto. Vivir de acuerdo al proyecto de Dios me lleva a un estilo de vida más sencillo y un plan de actividades más saludables.
- Conocer el proyecto de Dios en mi vida la estimula: Un proyecto siempre produce entusiasmo, no hay nada más satisfactorio que tener un propósito claro en laEl simple hecho de levantarme de la cama se convertirá en un motivo alegre en mi vida, y no una carga dura de comenzar el nuevo día, por lo tanto la verdadera felicidad se basa en ser usado por Dios para un propósito supremo, dejando a un lado las quejas y las falsas felicidades ofrecidas por el entorno mas cercano.
- Conocer el proyecto de Dios en mi vida la enfoca: Esto hace que dirijas todo tu esfuerzo y energía a lo que esTe conviertes en una persona efectiva cuando seleccionas y enfocas tus propósitos. Cuando no hay un proyecto claro, seguirás cambiando de dirección, de trabajo, de relaciones, de comunidad e incluso de religión, esperando que cada cambio pueda resolver la confusión o llenar el vacío de tu corazón y piensas entonces: “esta vez quizás sea diferente”. Efesios 5, 17 nos dice: Eso, pues, es lo que les digo y les encargo en el nombre del Señor; que ya no vivan más como los paganos, los cuales viven de acuerdo con sus inútiles pensamientos.
- Conocer el proyecto de Dios en mi vida me prepara para la eternidad: Muchos se dan a la tarea de emplear toda su vida en crear en la tierra un legadoQuieren que se les recuerde después de muertos, pero al final, lo más importante no es lo que otros dicen de tu vida, sino lo que Dios diga. Muchos no se dan cuenta de que todos los logros personales son superados tarde o temprano, las marcas se rompen, la reputación se desvanece y los homenajes se olvidan. Vivir para dejar un legado terrenal es una meta que revela muy poca visión. El uso más sabio de tu tiempo es que edifiques un legado eterno. Llegará el día que estarás ante Dios, y El hará un inventario de tu vida, un examen final antes de que entres en la eternidad Rom. 14, 10b. …todos hemos de comparecer ante el tribunal de Dios. Afortunadamente, Dios desea que todos pasemos este examen; por esto se nos ha dado la oportunidad de conocerlo, amarlo y seguirlo a través de la Palabra.
De allí que es clave estos dos cuestionamientos que Dios nos plantea. El primero: ¿Qué hiciste con mi Hijo Jesucristo? Dios no cuestionará tu inclinación doctrinal, tus oraciones, sino si aceptaste a Cristo y lo seguiste. “Yo soy el camino, la verdad y la vida…nadie llega al Padre sino por mí” Jn. 14, 6.
Lo segundo ¿Qué hiciste con lo que te entregué? ¿Qué hiciste con tu vida, dones, talentos, oportunidades, relaciones que Dios te dio? ¿Los gastaste todos en ti mismo o los usaste para los planes de Dios quién te creó?
Cuando se vive conforme al proyecto de Dios se camina una vida de paz y tranquilidad. Salmo 1, 1-5.
TALLER DE REFLEXIÓN:
- ¿Qué puedo hacer para recordar que la vida consiste en vivirla para Dios y no para mi mismo?
- Consciente de que Dios me ha creado de una manera especial ¿con qué partes de mi personalidad, antecedentes y aspecto físico estoy luchando por aceptar?
- ¿Cuál es la fuerza que guía mi vida? ¿Qué beneficios trae a mi vida vivir conforme al proyecto de Dios?
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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
MINISTERIO DE MAESTROS - GUÍA PARA FRATERNIDAD
NOVIEMBRE 14 / 2012
¡Velad pues, porque no sabéis el día ni la hora! (Mateo 25 1-13)
Objetivos:
- Entender que con nuestras propias fuerzas no lograremos sobrepasar los retos que nos presenta el cristianismo.
- Aprender cómo debe ser la espera al Señor y cuál es el aceite que debemos tener.
Ser cristiano no es solo volverse bueno, ser buenas personas. Buenas gentes hay en todas partes: en los ateos, los musulmanes, budistas… para eso no vino Cristo a derramar su sangre y a sufrir al extremo, para traer solo un mensaje de “pórtense bien, sonriamos y seamos buenas personas”.
Lo hizo porque hay bloqueos fundamentales, hay barreras que nosotros no logramos derribar con nuestras fuerzas y buenos propósitos.
El que no descubra esto, difícilmente puede llamarse cristiano. Si tú crees que todo lo que te propongas lo logras, que con tu inteligencia y tu buena voluntad todo se puede y que para que este mundo sea mejor, basta con que todo el mundo piense lo mismo, ¡Tu eres un humanista ¡ igual podrías ser ateo, musulmán o lo que fuera. Para pensar así no se necesita ser cristiano.
Uno empieza a ser cristiano convencido cuando se estrella con las limitaciones y debilidades y uno dice “de esta no me salvo yo, necesito ser salvado, solo Dios puede hacerme distinto…. el cristiano sí sabe que solo Dios puede cambiar nuestra vida, la de los demás y la humanidad entera. Ahí comienza la vida cristiana, cuando descubrimos esa verdad.
“Perseverar hasta el final en la fe, es pura gracia”. Nadie puede transformarse a sí mismo. La vida es como una cadena y esa cadena no se sostiene así misma, tiene que estar agarrada de algo más fuerte que es Dios y cada eslabón es un día más en nuestra vida.
Nada ni nadie nos garantiza que perseveraremos hasta el final, es decir hasta el último día. Solo la gracia y la misericordia de Dios nos lo permiten.
No peques por presunción en pensar que “como yo ya conocí al Señor” a mí no me va a pasar; tú no sabes que tipo de tentaciones te pueden llegar…hay obispos, sacerdotes, religiosas y laicos comprometidos que se apartaron de la fe, y murieron separados de la iglesia…no busques tu firmeza en ti… la perseverancia final hay que suplicarla, hay que rogarla, justamente porque no sabemos el día ni la hora.
Como no sabemos el día ni la hora, tengo que aguardar a mi Señor. Pero como en el texto de las diez doncellas y sus lámparas, tengo que aguardar con calidad de espera. No se les critica que se durmieran esperando, sino la calidad de la espera. Unas tenían aceite y las otras no. Qué significa ese aceite y cuál es la diferencia entre las doncellas que tenían aceite y las que no. Las que no, debieron salir a buscarlo a otra parte y al llegar no alcanzaron a entrar al banquete de bodas.
Entonces calidad de espera significa que si tú puedes responder por ti mismo, tú tienes el aceite. Si tú tienes que depender de lo que otros digan, tú no tienes el aceite. Tiene el aceite aquella persona que tiene la convicción radical, de que no depende del testimonio de otros, que no depende de las circunstancias exteriores.
El que para creer en Dios depende de las circunstancias exteriores, por ejemplo que tenga salud, afecto, que le fue bien, que sea aceptado, no tiene aceite. El que, en cambio, tiene una convicción tal que aunque estuvieran cerradas todas las tiendas y sigue con su lámpara encendida, ese si tiene el aceite.
Calidad de espera significa esperar a Jesucristo de tal manera que aunque todo fallara, que aunque todo el mundo dejara de creer, aunque fallaran todos los testimonios externos, aunque la enfermedad nos abrazara, el fracaso económico nos ahorcara, nuestra fama fuera destruida y nadie nos diera una gota de aceite, aún con todo esto, nuestra vocación cristiana siga firme.
Eso es tener el aceite, tener una convicción que no dependa de nadie, de que las cosas me salgan bien, de que me agradezcan, de que me aplaudan, de que mis razones sean acogidas.
Solo cuando uno espera a Jesús con esa calidad de espera, uno puede encontrarse finalmente con el Señor.
Pidamos una fe indestructible, indoblegable, que pase por encima del rechazo, la incomprensión, el aplauso, de lo que hagan o digan las demás personas. Eso es la calidad de espera que debemos tener.
Jesucristo nos invita a velar, a estar despiertos, a estar atentos. No es no estar dormidos; velar es una actitud espiritual; uno puede estar despierto cerebralmente, y estar dormido a muchas cosas. La invitación es a estar profundamente despierto empezando a ver a cuales cosas uno está insensible. Cristo no dijo “no durmáis” El dijo “velad” y esto es ser infinitamente sensible. Si repasamos, desde que conocemos a Dios uno se vuelve muy sensible a más cosas; entonces a ¿A qué estamos despiertos? ¿A mis intereses, a mis afectos, a mi trabajo, a mi dinero, a mis ascensos? Hay quienes están despiertos solo a lo que afecta directamente a ellos, pero están dormidos a lo que le afecta a Dios.
Velar es estar despierto a la manera de Cristo, es tener la sensibilidad a los intereses de Cristo, esa es la calidad de la vigilancia.
Taller:
- ¿Cuál ha sido la mayor limitación tuya que Cristo haya derribado?
- Comparte un cambio que Cristo haya hecho en algún miembro de tu familia.
- ¿Eres consiente de que debes permanecer aguardando al Señor? ¿Oras por esa perseverancia?
- ¿ Crees que tu fe es indoblegable? O depende de las respuestas de Dios a tus necesidades o ¿de la opinión que otros tengan sobre Dios?
- Esperar a Jesucristo, es entre otras cosas creer en Él aunque la enfermedad nos abrazara, aunque todo fallara, aunque todo el mundo dejara de creer, aunque fallaran todos los testimonios externos, aunque el fracaso económico nos ahorcara, nuestra fama fuera destruida y aún así nuestra vocación siga firme, ¿Cómo te sientes frente a este postulado?
- Velar es una actitud espiritual, es volvernos mucho más sensibles a los intereses de Dios, a este respecto, califica tu sensibilidad de uno a diez y comparte por qué tu calificación.
