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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
MINISTERIO DE FORMACIÓN
GUÍA DE PREDICACIÓN
Julio 25/ 2012
Familias construidas sobre la Roca
(Mt 7,24-27)
La Familia “Patrimonio de la Humanidad”, así lo describe tan sabiamente el Documento de Aparecida en su numeral (302). Constituye uno de los tesoros más valiosos de los pueblos latinoamericanos. Ella ha sido y es espacio y escuela de comunión, fuente de valores humanos y cívicos, hogar en el que la vida humana nace y se acoge generosa y responsablemente.
OBJETIVO
Tomar conciencia de que siempre en nuestras familias debe haber, paz, gozo, alegría, bienestar y toda clase de bendiciones para edificar nuestras vidas y así, estructurar familias sólidas, de tal forma que no haya adversidad que pueda dañarla y eventualmente derribarla. Esto solamente lo lograremos con la fuerza que viene de lo alto; El espíritu Santo de Dios.
INTRODUCCIÓN
Cristo no ha querido acabar Él mismo su misión en la Tierra, sino que ha confiado al Espíritu Santo el cuidado de coronar la obra que El había recibido del Padre. Entonces nosotros estamos aquí para dejarnos guiar e iluminar por el Espíritu Santo y ayudar en esa misión, comenzando por nuestras familias.
El misterio del Espíritu Santo se derrama sobre los discípulos de Cristo, haciendo un solo cuerpo, el Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia, dándole un nuevo principio de vida, un principio sobrenatural: la gracia.
DESARROLLO Mateo 7: 24-27
«Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca.
Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina.»
Si queremos edificar una familia sólida que no se caiga por fuertes que sean los vientos, entonces necesitamos: escuchar y poner en práctica la Palabra de Dios; de otra manera nos podemos sorprender cuando soplen fuertes vientos y tormentas y la arruinen.
Escuchando la Palabra de Dios y poniéndola en práctica, solo así podemos cuidar nuestra casa. Practicando las Bienaventuranzas, (limpiándola de toda suciedad que son los virus), alejando todo tipo de depresión, tristeza, enojo, frustración.
Este es el ambiente perfecto para que el Reino de los Cielos sea establecido en el hogar, para que nuestra familia sea morada de Dios Vivo y permitir que el Espíritu Santo, fluya con su Fuerza y su Poder.
En la Iglesia doméstica, (la familia) cada miembro de la familia, como individuo, no es reducido a un simple número sino que conserva su individualidad y personalidad propia y en cada uno el Espíritu Santo actúa de manera especial.
Cada uno es, como dice San Pablo, “templo de Dios y el Espíritu de Dios habita en él”.
“El templo de Dios es sagrado y ese templo sois vosotros”.
La abundancia de bienes celestiales que resultan de la presencia del Espíritu Santo dentro de un núcleo familiar se manifiesta de muchas maneras, sobre todo dando unidad y coherencia al grupo familiar, pero al mismo tiempo permite que cada quien crezca en gracia y en sabiduría. Su generosidad es inagotable.
En todos, el Espíritu Santo estimula la búsqueda del sentido de la vida, la persecución obstinada de lo bello y del bien por encima del mal; se le reconoce a través de la esperanza de la vida que brota más fuerte que la muerte, y a través de esa agua que mana que murmura ya en nosotros: “Camina hacia tu santidad”.
REFLEXION: Por unos minutos cierren los ojos y sueñen con una familia nueva, en donde se vive en un ambiente de Espíritu Santo: Amor, paz, diálogo, apoyo, solidaridad, tolerancia, comprensión, bondad, etc.
Cambiemos las tinajas de agua que producen tristeza, por el vino de la alegría! “San Juan; capítulo 2”
LOS SIETE DONES OBRANDO EN LA FAMILIA
Los siete dones que provee el Espíritu Paráclito, cuando se piden con intensidad y con intención de obtenerlos realmente, ayudan a la familia a llevar a cabo de mejor manera su función, encaminada a lograr su misión. El padre y la madre, con los dones de la Sabiduría, del Entendimiento y de la Ciencia, no como conocimiento de las cosas creadas, sino como una iluminación del Espíritu en lo tocante a las virtudes y gracias divinas, son una luz sobrenatural con la cual su alma conoce los secretos espirituales.
El don de Consejo, indispensable en la relación padres e hijos. El Espíritu Santo lo otorga, primero aconsejando a los padres con santas inspiraciones, favores y llamamientos y a partir de esta infusión, ellos mismos instruyen a quienes dependen de ellos. Los santifica para que santifiquen después a sus hijos, con el divino germen que hace producir frutos espirituales de sólidas virtudes. El alma que no está aconsejada por el Espíritu Santo, no puede aconsejar recta y santamente.
El don de la fortaleza, presta auxilio al alma que lucha, que se sacrifica, que perdona. Qué mejor ejemplo de esta actitud que los propios padres, en cuanto a sus hijos se refiere. El don de la Fortaleza viene a dar la mano al amor activo y a recorrer en su compañía el camino de la vida espiritual. Con la sonrisa en los labios y la dicha en el alma, los padres ven coronar el éxito de sus logros y la constancia en su lucha de todos los días, sobre todo en la preocupación por mantener la unidad, la armonía y la santidad en su propia familia.
En cuanto al don de la Piedad, ¿Cuáles hijos no motivan en sus padres los dos amores que conlleva consigo este don? El amor de Dios y el del prójimo; por ambos amores el padre y la madre se sacrifican. No son sólo las prácticas exteriores, sino se funda en el sacrificio y en la Cruz de Cristo. El alma verdaderamente piadosa se oculta en la oscuridad de las virtudes para no resaltar a propósito. El alma piadosa ama con amor activo y obtiene para sus dos amores frutos de santidad.
¿TEMOR A DIOS O TEMOR DE DIOS?
El don de temor de Dios, los padres lo piden al Espíritu Santo para sus hijos, no como un miedo a la Justicia Divina (esto sería temor a Dios), sino como temor a la ofensa que puedan hacerle a El (esto es temor de Dios). Es temer el pecado en cuanto que ofende a Dios y aleja al ser humano de la gracia de Dios y de recibirle en la Santa Eucaristía.
CONCLUSIÓN:
Si la vida íntima de todas las familias se impregna de los dones y de los frutos del Espíritu Santo, Este llenará sus corazones y encenderá la llama de su amor. Todo esto será posible cuando los padres oren, lean la Palabra y la pongan en práctica, cuando doblen rodilla delante del Señor para rogar “Espíritu Santo” para su familia. Si los padres junto con los hijos invocan en todo tiempo de alegría o de dolor, de felicidad o de adversidad, al Paráclito del Señor, Él enviará su Espíritu Santificador y se renovará la familia y por ende la sociedad entera.
TALLER: en pequeños grupos compartir
- ¿Vive la paz de Cristo en tu familia?
- ¿Cuál ha sido el mayor obstáculo para lograr la unidad y la paz en tu familia?
- Construye, desde lo más profundo de tu corazón, una oración de Acción de Gracias, por el momento difícil que está atravesando tu familia, en el día de hoy, que sea un momento para adorar al Padre de rodillas, y pedir efusión de su Divino Espíritu para toda tu familia.
Bibliografía: CHURCHFORUM.ORG
Documento Aparecida
Catecismo de la Iglesia Católica
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COMUNIDAD DE HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
MINISTERIO DE FORMACIÓN
GUÍA DE PREDICACIÓN
Julio 18 2012
Muéstrame qué tan alegre eres y te diré qué tan comprometido estás
…hermanos míos, alégrense en el Señor (Flp 3, 1): estad siempre alegres (1Tes, 5, 16)
INTRODUCCIÓN
Muchas son las circunstancias cotidianas que tanto en el hombre como en la mujer producen un sentir que expresado en el rostro a través de una sonrisa, se le ha llamado Alegría. Por ejemplo la alegría por haber alcanzado algún logro, ya sea haberse comprado la casa soñada, el auto último modelo, el conseguir el dinero para el pago de la universidad, la alegría expresada cuando su equipo ha ganado, o la alegría cuando se ve a los hijos alcanzar sus metas; la alegría de tener un empleo cuando éste por situaciones diversas había sido esquivo; la alegría de volverse a encontrar con un viejo amigo después de un largo tiempo de ausencia; la alegría que produce cuando se enamora siendo adolescente o cuando se ha perdido la esperanza de encontrar su “media naranja” como popularmente se dice.
Sin embargo, estas actitudes y expresiones temporales nos cuestionan y permiten preguntarse si el reino de la alegría es un algo o un alguien; si está limitado a unas circunstancias externas o es un paraíso del interior del hombre. Una aproximación superficial parecería indicarnos que esta se relaciona con las cambiantes circunstancias de nuestra vida. Si nos pasa algo triste estaremos tristes, si lo que nos ocurre es alegre estaremos alegres. Una visión más profunda nos muestra que la alegría puede desarrollarse como un "valor", si aprendemos a ser alegres, a tomar con optimismo nuestra vida a pesar de las circunstancias, a no ceder al desaliento, hasta los malos momentos servirán a nuestra dicha (Rm 8, 28). Hoy, ya no es tan fácil encontrar la alegría en las personas. De hecho, se ha vuelto más bien excepcional. Todo el mundo suele ser áspero, impaciente, a veces duro y no nos extraña conocer a gente con amargura y rostro disgustado. Esa especie de penosa desesperación que se ve en la calle se ha convertido en algo habitual. Tal vez hoy más que nunca apreciamos a
OBJETIVO
Comprender el sentido de la alegría como reino en el interior del ser humano con el fin de que su vida cristiana, ya sea familiar, o individual sea fuente en el crecimiento como persona para la sociedad, lugar de encuentro donde se ama a Dios y a nuestros hermanos.
DESARROLLO
Para el desarrollo de esta guía podemos tener como base la lectura de la epístola a los Filipenses, ya que una de las notas características de esta carta universal es
Para introducirnos en el contenido de esta temática comencemos por decir que etimológicamente la palabra alegría deriva del latín alicer- alecris, que significa vivo y animado. Esta connotación evoca una idea profunda de la alegría, que denota un estado natural, normal, no forzado, del espíritu humano, es decir que no es un simple sentimiento o una expresión emocional que se opone o se complementa por las circunstancias, sino que es un estado profundo del ser humanos incondicionado y libre de toda contingencia.
La más grande alegría es el amor. La alegría como el amor son reinos, no sentimientos producidos por circunstancias. Si tuviéramos que decir que Dios es amor, que Dios es alegría desde la connotación de sentimiento, tendríamos que decir que Dios es un sentimiento porque Dios es amor o Dios es alegría. Sentimientos producidos por la persona del Espíritu Santo, pues son los dos reinos que describe Pablo en la epístola a los Gálatas (5, 22). Pero si damos un paso más afirmaríamos que Dios- Padre nos dio un sentimiento a través de la persona de su Hijo y no sus entrañas. Por lo tanto la alegría como el amor no son sentimientos, sino reinos que se mueven dentro de nuestro ser como semilla capaz de crecer grandemente y dar nidos en sus ramas a otros (Mt 13, 32). El amor como la alegría son un reino, pero a su vez son un misterio de la inmensidad divina que al experimentarlo trae paz, gozo, reconciliación, restauración y transformación, esto es que la alegría exalta al amor. y por lo tanto la alegría que se ve en algunas circunstancias no es alegría, pues si ella depende de lo que se ve deja de ser alegría, ya que lo que uno ve, ¿para qué esperarlo? (Rm 8, 24)
La fuente más común, más profunda y más grande de la alegría es el amor, particularmente el amor en pareja, es decir que la alegría como el amor me compromete, por ello, muéstrame que tan alegre eres y te diré que tan comprometido estás porque el amor como alegría van de la mano, y no son cosas sino personas. En Eclesiastés 4, 12 se dice que más valen dos que uno… ¿Quién no se siente alegre cuando recién conoció a una persona que le gusta? Aún más ¿Quién no ve el mundo diferente cuando se da cuenta de que esa persona, además, está interesada en nosotros? El amor rejuvenece y es una fuente espontánea y profunda de alegría. Ese amor es, efectivamente, el principal combustible para estar alegres. Quien no ama, no ríe. Y es por eso que el egoísta sufre, y nunca está alegre manteniendo una cara de limón, no por lo verde que es la esperanza, sino por lo amargo que puede pasar delante de los demás, cerrados a la generosidad y a la apertura de la mente y el corazón.
¿La alegría tiene valor sin la tristeza? La alegría del cristiano o de todo ser humano no depende la cantidad de objetos y cosas que se tenga porque no es una historia de tiempo, sino dada en la calidad de ser humano que es, pues mientras para algunos su alegría es la profesión, las metas alcanzadas, el dinero que produjo, la casa o el mejor carro que se compró, la empresa que en sus activos creció, para otro mundo de gente la alegría depende de volver a tener libertad, de poder hablar, de tener una vista excelente para poder ver, de tener un brazos para poder abrazar, de tener unas piernas para poder participar en una olimpiada mundial. Son algunos rasgos que podríamos decir si alegría tiene valor sin la tristeza, pues mientras unos lloran porque el dólar se ha caído otros anhelan ver la belleza de cada amanecer con sus ojos o el escuchar los cantos líricos de los pájaros que alaban el despertar o resucitar del nuevo día. Por lo tanto la alegría tiene valor sin la tristeza porque la alegría no depende de lo que veo o de lo que tengo, sino de lo que anhelo y añoro, inquietándome a vivir en armonía con mi creador y el universo. Es simple apreciar si una persona es alegre o no, y la forma en la que ilumina a los demás, es generosa con los demás, y se dispone en bien de los demás: Mayor alegría hay en dar que en recibir (Hechos 20, 35).
La alegría surge de una actitud, la de decidir; cómo afronta nuestro espíritu las cosas que nos rodean. La alegría es un misterio espiritual porque hace parte del misterio, del camino, del hacer de Dios, es decir que algún día podremos vencer con el poder de la alegría. Quien se deja afectar por las cosas malas, elige sufrir y caminará en derrota o siempre su lenguaje será el fracaso. Quien decide que su paz es mayor que las cosas externas, entonces se acerca más a una alegría. Una alegría que viene desde de adentro se aleja del egoísmo, del rencor de la impaciencia, del desvelo, de la tristeza, del encasillamiento, de la soberbia, del dolor, de la angustia, del miedo, de la ausencia, del terror, de la amargura, de la tacañés, de los intereses particulares, y se coloca en una posición de donación, entrega, vida, esperanza, gozo, fructificación, movimiento, compasión, humildad, disposición, desprendimiento, valor y valentía, victoria.
La alegría en
La alegría y la alabanza no son otra cosa que estar en acuerdo con el Señor. Por ello, en la persona de María se manifiesta la identidad de la voluntad de Dios. Una identidad expresada en SÍ DE MARÍA, pero también en la alabanza que de ella brota en el Magnifica (Lc 1, 46-55). No obstante la mayor alegría es la persona de Jesús, él es la alegría a fin de que todos aquellos que se acercaban a él no volvían iguales, sino mejores y más felices. En Jesús la alegría era una alabanza para el Padre, pero una oportunidad para todo aquel que reconoció en él la verdadera alegría. Jesús como persona es la alegría, pues él era un hombre pneumatizado, lleno del Espíritu Santo, y como tal producía en cada paso que daba el producto, el fruto del Espíritu Santo. La alegría es un fruto del Espíritu Santo; es un gozo del Espíritu, pero a su vez es un don un regalo celestial por ser una actividad de la complejidad humana proviene del interior del hombre o de la mujer. Por lo tanto ser cristiano, es ser alegre, y portar la alegría del Espíritu es ser un hijo de Dios en cualquier circunstancia.
Jesús aún en peores momentos supo ser alegre. Recordemos como acogió al malhechor en la cruz (Lc 23, 42-43), es decir que la tristeza sólo cabe en quien ha perdido la esperanza, en quien se siente abandonado. Pero Jesús ni el malhechor se sintieron abandonados. No podríamos hablar de
CONCLUSIÓN
La alegría es una característica fundamental de la vida cristiana, ya que es una invitación a realizarse plenamente. La alegría no es un sentimiento sino una persona que como Jesús, no se detiene aún en medio de las circunstancias adversas que pueden producirse en la cotidianidad de la misión o del trabajo que estemos realizando. La alegría es un tema que debe impregnar el lugar donde estemos, ya sea nuestra familia, comunidad, vecinos, amigos. No es un sentir pasajero o influenciado por las cosas externas o contingentes, sino por el reino que es alegría y eterno. Es relevante comprender el sentido de alegría como aquella que es auténtica y no efímera sin contradicciones ni utopías. El mejor lugar y ambiente donde podemos ser alegría, no tener, es la familia, la pareja. La alegría y los valores se aprenden en casa y se transmiten a los demás como una forma natural de vida; la alegría como reino es un apostolado convincente de testimonio para que quienes se han concentrado en sus problemas, puedan ahora preocuparse más por los demás disfrutando del amor eterno que se nos ha heredado por el resucitado, pues los hombres y las mujeres que no son alegres envejecen prematuramente.
TALLER
Para el taller podemos usar los textos bíblicos anteriormente citados.
- ¿Cuál es el fundamento de mi alegría? ¿Es el Señor Jesús este fundamento?
- ¿Cuáles son mis mayores dificultades para vivir una alegría auténtica?
- ¿Qué cosas concretas puedo hacer para crecer en la auténtica alegría en medio de los desafíos cotidianos dentro y fuera de mi familia?
ANEXO
CARACTERÍSTICAS DE UNA FAMILIA EN EL REINO DE
Para comprender qué es el reino de la alegría la podemos comparar con el dolor. El dolor, generalmente tiene causas externas: un golpe, un acontecimiento trágico, una situación difícil. La alegría es al revés, proviene del interior, desde el centro de nuestra alma. Y desde allí, la paz se refleja hacia el exterior: sonreímos, andamos cantando o tarareando una tonadita, nos volvemos serviciales, esto es nos comprometemos con responsabilidad, pues mayor y poderoso es el que está en ti que en el mundo (1Jn 4, 4).
Vivir la alegría en familia se podría resumir en los siguientes apartes:
- Conocerse a sí mismo para aceptarse como es. Muchos conflictos dentro de la familia se originan por no saber aceptarnos a sí mismos. Queremos competir con mi esposo o esposa, por lo que tiene o por lo que esta planeado hacia un futuro. Si me miro al espejo quiero ser como la vecina o el vecino y más aún anhelo los ídolos para parecerme a ellos.
- Conocer las cosas que hay a mi alrededor para disfrutarlas sean grandes o pequeñas dándole el valor que merecen. Cuando en una familia se valora y se disfruta lo que se tiene, habrá siempre la posibilidad de surgir como un equipo, y de alcanzar mayores logros sin interesar las circunstancias que se produzcan en caminar cotidiano. Esto significa que lo primero es destacar las cualidades que viene de lo espiritual para alcanzar lo material, ya que si deseamos lo material primero que lo espiritual podremos terminar divididos, y confortados con el desagradecimiento.
- Manejar las crisis con optimismo, es sembrar siempre una actitud positiva. Una familia alegre alcanza los mayores metas cuando es madura es la fe y en la lucha de la esperanza, esto que sabe que su mayor logro esta cuando sabe ver en los problemas o dificultades el crecimiento de su vida y el valor de lo que tiene y aún aquello que no se ha alcanzado. y por tanto, se valor el don de la vida.
- La atmósfera del amor y de la paz. Donde dos o más se reúnen con un fin yo estaré en medio de ustedes (Mt 18, 19, 20). Ver lo bueno de los demás y compartirlo es ayudar que seamos comprensivos, pero a su vez crea un ambiente de vida unidad, amor y paz en la familia, sociedad miniatura. Una familia que manifiesta el cariño y sienten el gozo de estar juntos, es una sociedad en donde reina la comunicación y el interés del uno por el otro sin propiedades particulares y por lo tanto no sienten los hijos, la ausencia.
Una familia ordenada y sencilla. Una familia en donde se enseñe a disfrutar de las cosas simples de la vida es fuente de alegría para sus miembros. En la familia se aprende a vivir con lo que se tiene, con lo que papá y mamá nos dan; se aprende a disfrutar de una comida todos juntos, de una salida al parque de diversiones, se aprende a ser feliz conviviendo con los hermanos, conversando en familia, etc. En un ambiente familiar de serenidad, orden y alegría, todo esfuerzo se aligera, los deberes familiares no se ven como una carga sino como una entrega gustosa en beneficio de nuestros seres más queridos y cercanos. Y por lo tanto la generosidad, el amor y comprensión son la vitamina de diario vivir.
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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE FRATERNIDAD
Julio 11/ 2012
Creo, ayuda a mi poca fe
(Mc 9, 24)
Objetivo:
- Comenzar a prepararnos para el año de la fe declarado por Su Santidad Benedicto XVI, a partir del 11 de octubre de 2012 hasta 24 de noviembre de 2013.
- Intensificar nuestra reflexión sobre la fe para acrecentar nuestra adhesión a Cristo a y a su Evangelio y que ésta sea más consciente y vigorosa.
Introducción
En palabras del Sumo Pontífice Benedicto XVI, «la fe es la puerta » (cf. Hch 14, 27) que nos introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia. Esta puerta está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma.
¿Qué es?
Fe, del latin fider, "confiar", es en la terminología religiosa, "el asentimiento firme de la voluntad a una verdad basada sola y únicamente en la revelación divina".1 También puede ser definida como "la adhesión del entendimiento a una verdad por la autoridad de un testimonio.
Para la Biblia, la fe es la fuente de toda vida religiosa y es también la respuesta del ser humano al designio que realiza Dios en el tiempo. Esta fe es llevada a la perfección por Jesús cuando emprende el camino a Jerusalén, para obedecer hasta la muerte, mostrando una confianza absoluta en el que podía, por la resurrección, salvarlo de la muerte. (Heb 5,7).
En la palabra de Dios encontramos modelos de fe como la de María o la de los apóstoles, que nos deberían servir de modelo para nuestra vida.
Veamos: Por la fe, María acogió la palabra del Ángel y creyó en el anuncio de que sería la Madre de Dios en la obediencia de su entrega (cf. Lc 1, 38).
Por la fe, María lleva hasta las últimas consecuencias su obediencia al plan de Dios para ella; por eso la vemos de pie junto a la cruz de su hijo. (Jn 19,25).
Por la fe, aún después del escándalo de la cruz, vemos a María reunida con los discípulos en el aposento alto. (Hech 1,14)
Por la fe, los Apóstoles dejaron todo para seguir al Maestro (cf. Mt 10, 28). Creyeron en las palabras con las que anunciaba el Reino de Dios, que está presente y se realiza en su persona (cf.Lc 11, 20). Vivieron en comunión de vida con Jesús, que los instruía con sus enseñanzas, dejándoles una nueva regla de vida por la que serían reconocidos como sus discípulos después de su muerte (cf. Jn 13, 34-35).
Por la fe, fueron por el mundo entero, siguiendo el mandato de llevar el Evangelio a toda criatura (cf. Mc 16, 15) y, sin temor alguno, anunciaron a todos la alegría de la resurrección, de la que fueron testigos fieles, porque la fe está estrechamente ligada a la misión. “Es el amor de Cristo el que llena nuestros corazones y nos impulsa a evangelizar. Hoy como ayer, él nos envía por los caminos del mundo para proclamar su Evangelio a todos los pueblos de la tierra”.
Por la fe, los discípulos formaron la primera comunidad reunida en torno a la enseñanza de los Apóstoles, la oración y la celebración de la Eucaristía, poniendo en común todos sus bienes para atender las necesidades de los hermanos (cf. Hch 2, 42-47).
Es la fe en Jesucristo y nuestra adhesión a Él la que nos hará experimentar la alegría del amor, la respuesta al drama del sufrimiento y el dolor, la fuerza del perdón ante la ofensa recibida y la victoria de la vida ante el vacío de la muerte.
Por la fe creemos con firme certeza que el Señor Jesús ha vencido el mal y la muerte. Con esta segura confianza nos encomendamos a él: presente entre nosotros, vence el poder del maligno (cf. Lc 11, 20)
Es también por la fe que creemos en el perdón de los pecados sucintado en cada uno un sincero y constante acto de conversión, con el fin de experimentar la misericordia del Padre que sale al encuentro de todos.
Conclusión
Mi adhesión a Cristo será la fuerza, el motor que me permita vivir con los ojos puestos en el Reino de Dios, renunciando a todos lo ídolos del mundo y poniendo nuestro tesoro en el cielo. Sin la fe en Él no será posible nuestra vida como cristianos, entendiendo que fe es adhesión a Cristo y a su proyecto de salvación.
Taller
En pequeños grupos compartir.
- ¿Crees verdaderamente que llevas una vida de comunión con Dios?
- ¿Crees que eres fiel al plan de Dios para ti como lo fue María?
- La fe está estrechamente ligada a la misión, ¿Cómo puedes definir tu misión como cristiano(a)?
- ¿Sientes verdaderamente la fuerza que te dala fe para perdonar, para vivir los momentos de crisis, y para llenar tus vacíos? ¿Puedes dar algún testimonio de ello?
- ¿Te sientes adherido(a) al proyecto salvador de Dios?
Bibliografía: Vocabulario de teología Bíblica. XAVIER LEÓN DUFOUR
Zenit.org.
Vatican.va
Apartes de la Carta Apostólica Porta fidei
Cántico espiritual. San Juan de la Cruz
Biblia de Jerusalén
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COMUNIDAD HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
MINISTERIO DE MAESTROS
GUÍA DE PREDICACIÓN
Julio 4 - 2012
¿Sabías que eres la morada anhelada del Espíritu Santo?
1ª.Co.6, 19 “¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?”
OBJETIVO
Tomar conciencia de que el Espíritu Santo nos fue dado para que morara en nuestro ser. De ahí la importancia de mantenernos firmes en la verdad para que el mal ya no ejerza más dominio en el territorio que solo al Espíritu Santo le corresponde,
INTRODUCCION
El Antiguo Testamento nos muestra cómo el pueblo judío, a donde iba llevaba consigo el Tabernáculo. Este era un templo portátil y en él guardaba lo más sagrado para el pueblo. En el Tabernáculo Dios se manifestaba a su pueblo. También se le llamaba Tienda del Encuentro y a ella acudía Moisés toda vez que necesitaba la dirección de Dios. El Espíritu Santo está anunciado en todo el A. T. como fuerza poderosa de Dios que cae sobre el hombre para equiparlo y así pueda cumplir su misión o encargo en la comunidad. (Familia, trabajo, iglesia, etc.).-
"La violación de la ley física es trasgresión de la ley moral; porque Dios es tan ciertamente el autor de las leyes físicas como lo es de la ley moral. Su ley está escrita con su propio dedo sobre cada nervio, cada músculo y cada facultad que ha sido confiada al hombre. Y todo abuso que cometamos de cualquier parte de nuestro organismo es una violación de dicha ley”.
"Todos debiéramos poseer un conocimiento inteligente del organismo humano, para poder conservar nuestros cuerpos en la condición necesaria para hacer la obra del Señor. La vida física ha de ser cuidadosamente preservada y desarrollada, a fin de que a través de la humanidad pueda ser revelada la naturaleza divina en toda su plenitud. La relación del organismo físico con la vida espiritual es uno de los ramos más importantes de la educación. Debiera recibir una atención cuidadosa en el hogar y en la escuela. Todos necesitan llegar a familiarizarse con su estructura física y las leyes que gobiernan la vida natural. El que permanece en la ignorancia voluntaria respecto de las leyes de su ser físico, y viola dichas leyes por desconocerlas, está pecando contra Dios. Todos deben mantener la mejor relación posible con la vida y la salud. “Nuestros hábitos deben ponerse bajo el control de una mente gobernada por Dios"
No eres dueño de ti mismo
El cuerpo humano es maravilloso. Funciona como un relojito, todo a su debido tiempo. Cuando lo apreciamos, descubrimos que somos la obra de un Dios que tuvo sumo cuidado en todos los detalles.
Pero además de ser una creación inigualable, hay algo más que debemos resaltar y es lo que señala el apóstol Pablo: usted y yo somos templos del Espíritu Santo. (1 Corintios 6:19).
El deseo de Dios por nosotros
¿Qué dijo Juan sobre la salud? (3 Juan 2.)
"La salud es una bendición cuyo valor pocos aprecian; no obstante, de ella depende la eficiencia de nuestras facultades mentales y físicas. Nuestros impulsos y pasiones tienen su asiento en el cuerpo, y éste debe conservarse en la mejor condición física, y bajo las influencias más espirituales, a fin de que pueda darse el mejor uso a nuestros talentos"
¿Cuán importante es una buena salud para cualquier individuo?
"Puesto que la mente y el alma hallan expresión por medio del cuerpo, tanto el vigor mental como el espiritual dependen en gran parte de la fuerza y la actividad física; todo lo que promueva la salud física, promueve el desarrollo de una mente fuerte y un carácter equilibrado. Sin salud, nadie puede comprender ni cumplir completamente sus obligaciones para consigo mismo, con sus semejantes, o con su Creador. Debiera cuidarse por lo tanto tan fielmente la salud como el carácter. El conocimiento de la fisiología y de la higiene debería ser la base de todo esfuerzo educativo"
Principios fundamentales
¿Cómo han de ser consideradas las leyes de la naturaleza?
"Como principio fundamental de toda la educación correspondiente a este ramo, se debería enseñar a toda persona que las leyes de la naturaleza son las leyes de Dios, tan ciertamente divinas como los preceptos del Decálogo. Dios ha escrito en cada nervio, músculo y fibra del cuerpo, las leyes que gobiernan nuestro organismo. Toda violación descuidada o premeditada de estas leyes es un pecado contra nuestro Creador.
"No sólo es el Creador de todo, sino de la vida de todo lo viviente. Es su vida la que recibimos en la luz del sol, en el aire puro y suave, en el alimento que fortifica nuestros cuerpos y sostiene nuestra fuerza. Por su vida existimos hora tras hora, momento tras momento. A menos que hayan sido pervertidos por el pecado, todos sus dones tienden a la vida, la salud y el gozo" (Id., pág. 193).
Pueblo escogido
El apóstol Pablo lo describe de la siguiente manera: "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable" (1 Pedro 2:9).
El hecho de que seamos ese segmento poblacional de especial significación, porque obramos su voluntad, determina que haya decidido morar en cada uno de nosotros.
Como pueblo santo, que fue comprado por Dios por la muerte sacrificial de Su Hijo, para ser su iglesia, Él espera que vivamos en santidad"A fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha" (Efesios 5:27).
¿Cómo anda tu vida?
Sobre la base de que somos morada anhelada del Espíritu Santo cabe preguntarnos: ¿cómo anda nuestra vida? El interrogante es necesario que nos lo formulemos, porque una cosa es llamarnos cristianos y otra bien diferente, que nuestras acciones obedezcan a ese patrón de vida que debemos asumir.
Revisar nuestra existencia constantemente reviste mucha importancia. Piense por un instante que Dios vive en usted por Su Espíritu, así que debe andar en santidad para corresponder a ese amor inmerecido que Él manifiesta hacia nosotros.
¿.A quién no pertenecemos? 1cor. 6: 19.
Siendo que pertenecemos a Dios, ¿qué debiéramos hacer, en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu? 1cor. 6: 20; 2cor. 5: 15; 1 Pe. 1: 17-21.
"Hacemos conciencia de una gran lección cuando entendemos nuestra relación con Dios, y su relación con nosotros. Las palabras:'No sois vuestros, porque comprados sois por precio', deben colgarse en los laberintos de nuestra memoria, para que siempre reconozcamos el derecho que Dios tiene sobre nuestros talentos, nuestras propiedades, nuestra influencia, nuestro yo individual. Hemos de aprender cómo tratar estos dones de Dios, la mente, el alma y el cuerpo, para que, como posesión comprada por Cristo, hagamos un servicio saludable y salvador para él"
Para recordar
1. No sois vuestros.
2. Vuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo, y en todo lo que penséis, digáis y hagáis, este hecho debiera tenerse en cuenta.
3. "Salid" y "apartaos" (2cor. 6: 17) del mundo; sois parte de "un linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable" (1 Ped. 2:9).
4. Las leyes de la salud son tan sagradas como los Diez Mandamientos.
5. "Debiera cuidarse por lo tanto tan fielmente la salud como el carácter 1cor. 3: 1
Conclusiones.
Para ser verdaderos templos del Espíritu Santo ¿cómo respondes?
La pascua (Personal) está a las puertas de tu vida. Irrumpe en ti mismo e identifica esos impedimentos para vivir una verdadera pascua y dar pasos en fe: Jesús sabía qué iba a pasar con El en Jerusalén y no se detuvo.
Permitirle a Jesús que entre en tu vida y que erradique de ella todo invasor que ha usurpado su lugar, a todo ladrón que ha robado la dignidad que nos caracteriza como hijos de Dios, a todo comerciante que nos ha hecho dependientes y por ellos mentimos, criticamos, rechazamos, juzgamos, adulteramos, fornicamos, mentimos, y cuántas cosa más se ven en la vida diaria de cada persona y solo por unas cuantas monedas.
Muchos de estos malos hábitos pueden estar tan arraigados en tu vida que van ha doler hasta hacerte llorar recuerda, cómo Jesús tejió el látigo para golpear a esos invasores y echarlos fuera del templo y tú que eres el templo del Espíritu Santo, no te rindas hasta que estés totalmente restaurado.
”EL CELO POR TU CASA ME DEVORA” Eres propiedad exclusiva de Dios, Jesús no solamente ha hecho restauración en el templo físico, con su vida y con su sangre te ha lavado, limpiado y restaurado para que seas morada propicia, templo sagrado de su Espíritu Santo. Si tú decides aceptar ser Templo del Espíritu Santo, no solamente habrás dejado de ser propiedad de muchos y de nadie para ser propiedad exclusiva de Dios, pues llevas impreso su sello y su fuego, tanto que no te cansaras de sentir como “El celo por tu casa me devora”.
Fuimos creados por Dios a su imagen y semejanza:
Espíritu humano: parte de nosotros que nos comunica con Dios pero si ha caído en pecado está en estado de muerte- dando pasos de fe vuelve a la vida por la acción renovadora del Espíritu Santo.
Alma: en ella están las virtudes, la disponibilidad de ser humanos nos hace humanos con sentimientos y emociones. Con el alma amamos u odiamos, también ella define nuestra naturaleza humana.
Cuerpo: es donde habita el alma y el espíritu.
El Espíritu Santo es dado a los hombres y El viene con dones y carismas a armonizar nuestras vidas para que el propósito de Dios se realice en cada uno.
CÓMO ME CUIDO
Vigilando que todos los aspectos de mi vida estén bajo la dirección del E.S. para que con su sabiduría, inteligencia y discernimiento, hablemos, obremos y amemos. Una de las primeras acciones del E.S es hacernos sentir profunda tristeza por los pecados cometidos por omisión palabra y obra.
En ella incluyo la salud física, mental y espiritual, debo cuidarla equitativamente.
Versículos para recordar
1cor. 6: 19, 20
1 Ped. 2: 9
Taller
- ¿Qué es tu cuerpo y a quién perteneces? 1 cor. 6: 19, 20.
- ¿Qué significa para ti ser morada del Espíritu Santo?
- ¿Cómo llegamos a ser templo de Dios? 2 cor. 6: 16.
Bibliografía
Catecismo de la iglesia católica 809
Mariología.org
Biblia Dios habla hoy
Biblia de Jerusalén
