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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE PREDICACIÓN Abril 3 al 8 – 2025
UNA PROMESA PARA CUMPLIR
SEXTO MANDAMIENTO
«No cometerás adulterio»
(Ex 20, 14; Dt 5, 18).
Objetivos
- Comprender el valor de la fidelidad en el matrimonio y su impacto en la relación conyugal y familiar así como comprender las consecuencias del adulterio y de la infidelidad en la relación y en la persona
- Reconocer la importancia de la pureza de corazón.
Introducción
Comenzaremos por decir que el sexto mandamiento se puede formular diciendo “no cometerás adulterio” o “no cometerás actos impuros”. La Tradición de la Iglesia ha entendido el sexto mandamiento como referido a la globalidad de la sexualidad humana.
El sexto mandamiento nos invita a redescubrir la profundidad del amor y la sexualidad, como la unión de cuerpo y alma, diseñada para el compromiso y la co-creación.
El Cuerpo de un cristiano, desde que recibió el Bautismo, es Templo de Dios, y no se debe profanar cometiendo pecados de impureza, que sacan a Dios del alma.
Puntos por desarrollar
- Aprender y vivir la castidad
- La importancia de la fidelidad
- Consecuencias del adulterio
- La importancia de cultivar la pureza de corazón, como un elemento esencial en nuestro camino hacia la vida en Dios
¡Què prohíbe el sexto mandamiento de la Ley de Dios?
El sexto mandamiento de la Ley de Dios nos prohíbe todos los pecados contrarios a la castidad y a la pureza, entre los más graves están la masturbación, la fornicación, la pornografía, las prácticas homosexuales y el adulterio. El sexto mandamiento prohíbe también toda acción, mirada o conversación contrarias a la castidad y a la pureza de corazón.
Los principales medios para guardar la castidad y la pureza son: la oración, la confesión y la comunión frecuentes, la devoción a la Santísima Virgen, la modestia y la guarda de los sentidos y la huida de las ocasiones de pecar, como conversaciones, miradas, lecturas, amistades y espectáculos deshonestos.
Taller
- ¿Qué tanta importancia tiene en tu vida personal la fidelidad?
- ¿Te consideras una persona fiel en todo sentido? Con Dios, contigo mismo(a) con Dios, con tu pareja
- ¿Eres consiente del valor de la pureza en tu caminar en Cristo?
- La debe abarcar todo en nuestra manera de vivir, ¿hay pureza en el trato diario con tu esposa(o)?, ¿en el diálogo?
Textos de apoyo
(2°Pe 2,14) – (Mt 5,27-28) – (Mt 5,32)
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FUNDACION HOMBRES Y MUJERES DEL FUTURO
GUIA DE PREDICACION
Marzo 24 al 29, 2025
LA VIDA ES SAGRADA
Quinto mandamiento de la ley del amor de Dios
“NO MATARAS”
( Éx 20,13 / Dt 5,17)
Objetivo
Reconocer el valor sagrado de toda vida humana; reconocer la dignidad y el respeto que merece cada ser humano.
Introducción
En este quinto mandamiento de la ley de Dios se nos invita a darle el verdadero valor a la vida, a descubrir que la vida es sagrada y es un regalo que recibimos de parte de Dios. Este mandamiento es un llamado a valorar y a respetar la vida; y está pensado para que armonicemos nuestras relaciones como familia, como hermanos, como comunidad, como sociedad y para hacer un camino con otros. Dependemos los unos de los otros, por lo tanto, necesitamos tener relaciones sanas.
“No mataras” nos hace reflexionar sobre la manera como resolvemos los conflictos y cómo manejamos nuestras emociones como la ira, el enojo, el ego, la envidia, el miedo, etc. Es un mandato que nos conecta directamente con el prójimo.
Este quinto mandamiento nos remite a la segunda bienaventuranza ya que la mansedumbre es el arte de la paciencia con el otro.
Desarrollo
· Lo que dice la iglesia de este precepto de la ley de Dios
Muchas historias nos relatan las múltiples ocasiones donde la humanidad a través de guerras, conflictos entre naciones, violencia entre hermanos, pleitos entre familias, desatan situaciones de tragedia que terminan con la vida de un ser humano. Como por ejemplo; Caín mató a Abel en un acto de despreciable violencia movido por la envidia. David mató a Urías dejándose llevar por la lujuria y los celos.
Dios crea los mandamientos porque es evidente la imperiosa necesidad de crear el orden y la armonía tanto en la vida personal como con la sociedad. Los mandamientos o leyes divinas son vistas como instrucciones amorosas del Padre Celestial para ayudar a sus hijos a alcanzar la plenitud física y espiritua,l y son un manual de convivencia para vivir en una relación íntima entre Dios y la humanidad. Son principios morales, éticos y religiosos que forman parte de las tradiciones cristianas. El quinto mandamiento No Matarás, nos permite recordar que la vida es sagrada desde su inicio hasta su final natural. Es fruto de la acción creadora de Dios y permanece siempre en relación con su creador (CIC N. 2258).
La iglesia enseña: La vida debe ser respetada y protegida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural (CIC N. 2270).
El verdadero cumplimiento del quinto mandamiento requiere un compromiso firme y decidido a favor de la vida contra toda forma de violencia, injusticia, explotación, marginación y sufrimiento ya sea por asesinato físico, psicológico o moral.
Actos que atentan contra el mandato “NO MATARAS”
Matar a otro ser humano es uno de no de los pecados más graves y atenta de manera frontal contra el plan de Dios. Entre sus muchas formas están:
Homicidio, Aborto, Suicidio y la Eutanasia.
La iglesia reitera enfáticamente su dura condena al suicidio asistido y a la eutanasia considerados también como un crimen contra la vida.
Reflexión
El quinto mandamiento no solo se refiere a la muerte física sino también a la destrucción de la dignidad, la honra, la imagen, el buen nombre, la integridad y autoestima de una persona, que puede ser una forma de matar su espíritu. Algunos ejemplos de cómo se puede lastimar a una persona puede ser:
§ Calumnia o difamación
§ (Bullying) o acoso
§ Humillación o degradación
§ Mentira o manipulación
§ Exclusión o rechazo
§ Murmuración
§ Desprecio
§ Indiferencia
Conclusión
La vida es el don más precioso que el Señor ha dado al hombre. Él se la confió como un capital para invertir, para producir frutos de vida eterna.
(Mt 25,14-30)
Recordemos la famosa frase de San Agustín: ¡AMA Y HAZ LO QUE QUIERAS!
El amor no le hace mal a nadie, el amor es la plenitud de la ley.
El Señor nos dota de herramientas tan poderosas como sus mandatos divinos para vivir con verdadera integridad espiritual.
Dios nos ama profundamente y nos regala la vida como un don especial, Él espera que la cuidemos y respetemos.
Nunca olvides esta verdad impactante: ¡LA VIDA ES SAGRADA!
Taller
- ¿Piensas que en alguna situación específica se justifica el acto de matar?
- ¿Sabías que el desprecio, la calumnia, la murmuración o el rechazo, entre otros, son diferentes formas de matar? ¿Qué reflexión haces sobre esto?
Bibliografía
Catecismo de la Iglesis Católica - CIC
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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE PREDICACIÓN – febrero 24 a marzo 1º- 2025
2° Mandamiento de la Ley de Dios
No tomarás el nombre de Dios en vano
NO USES A DIOS PROFANADO SU NOMBRE
Mt 5,33-37
OBJETIVO
Reflexionar acerca de nuestro lenguaje, gestos y acciones utilizados cuando nos referimos a Dios; corregir y llevar a la práctica, conforme a las enseñanzas del Maestro Jesús para llevarnos a la plenitud.
INTRODUCCIÓN
Nos disponemos a seguir en este maravilloso camino de los mandamientos. El segundo mandato divino, nos lleva a profundizar la enseñanza recibida desde la antigua Alianza proferida por nuestro Padre Dios a Moisés, con respecto a su Santidad y el Ser por esencia, “Yo Soy el que Soy” (Ex 3,13-15), donde se reveló a su pueblo dándole a conocer su Nombre. El nombre expresa la esencia, la identidad de la persona y el sentido de su vida; quiere decir, que Dios tiene un nombre, no es una fuerza anónima. Por respeto a la Santidad de Dios, el pueblo de Israel lo llama “Señor” (Adonaí en hebreo, kyrios en griego).
En el Nuevo Testamento con la Nueva Alianza realizada a través de Jesucristo, Dios da a conocer el misterio de su vida íntima trinitaria, un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
En el Padre Nuestro rezamos “Santificado sea tu nombre”, en el sentido de que todo el mundo reconozca Su santidad y Su grandeza.
En el Sermón de la Montaña, Jesús nos amplía el mandato y nos explica “Habéis oído que se dijo a los antepasados, no perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos…” (Mt. 5, 33-37)
1. El nombre de Dios es “Santo”
Este mandamiento prohíbe todo uso inconveniente del nombre de Dios, al igual que las promesas hechas a otro en Su Nombre, ya que comprometen el honor, la fidelidad, la veracidad y la autoridad divina; en cierta manera, hace de Dios un mentiroso, (C.I.C. 2147). Jesús mismo nos enseña que en el Reino de Dios, la Ley no debe ser abolida sino cumplida hasta la última J., y Él mismo la observa, en una actitud más allá de la Ley para llegar a la plenitud. (Gal. 3,23-29)
2. Uso inconveniente del nombre de Dios
Jurar en vano es prometer algo solamente de palabra, sin tener la intención o disposición de cumplirlo. Toma el nombre de Dios el que jura; pues jurar es poner a Dios como testigo de la verdad, de lo que se dice. Para que el juramento sea lícito debe reunir tres condiciones: verdad, justicia y verdadera necesidad. El que jura con mentira peca gravemente. El que jura sin justicia hace mal al prójimo; y el jurar sin necesidad, es jurar sin tener motivo; es decir, lo hace por costumbre, sin darse cuenta, pero tiene que corregirse.
Se comete pecado en este mandamiento con la blasfemia, expresión insultante, ultrajante contra Dios, (Padre, Hijo o Espíritu Santo) la Virgen, los Santos o cosas sagradas (C.I.C.2146). Consiste en proferir palabras de odio, de reproche, de desafío, de injuriar a Dios, de faltarle al respeto. La expresión blasfemia se extiende a las palabras contra la Iglesia de Cristo.
CONCLUSIONES
- Ser honestos con nuestras expresiones emocionales, gestos y palabras hace que mostremos un reflejo del carácter de Dios y nos ayuda a vivir una vida en obediencia a sus enseñanzas.
- Debemos utilizar palabras para edificar, animar y bendecir el cuerpo de Cristo que somos todos, creados a imagen divina.
- El Espíritu Santo será quien venga a nuestra ayuda a través de comunión con la vida sacramental, la oración y la vida en comunidad.
TALLER
¿Por quiénes o por qué cosas jura la gente hoy en día? ¿Qué palabras y gestos usamos a diario?
Si el cristiano es testigo de algún accidente o crimen, ¿puede testificar bajo juramento delante del tribunal civil, para defender los derechos del inocente y para condenar al culpable?
Textos de apoyo
C.I.C. 2147; (Lev. 19,12); (Núm. 30,3); (Mt 5,37); (He 4,12)
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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE PREDICACIÓN - Febrero 17 al 22 - 2025
¿QUIÉN ES TU DIOS?
Descubre el poder del primer Mandamiento de la Ley de Dios
MT.22, 35-40
Objetivo
Enfatizar en la importancia de amar y adorar a Dios, reconociéndolo como el único Señor, Creador y Soberano en la vida del ser humano.
Introducción
Qué gran sabiduría la de Dios al decirnos que amarlo a Él sobre todas las cosas debería ser nuestra Mayor preocupación. Debemos poner a Dios sobre todo lo demás de nuestra vida. Él debe ser el primero en nuestra escala de valores. Este amor a Dios dirigirá todos nuestros afectos, y los demás aspectos de nuestra vida deben pasar a un segundo plano. Él será quien dirija la forma de emplear nuestro tiempo, nuestros intereses y dará el orden correcto a nuestras prioridades.
Cuando amamos a Dios sobre todas las cosas evitamos apegos y adherencias que nos esclavizan (Ídolos). Este amor a Dios nos hará mucho más fácil el desprendernos de las cosas materiales, incluso de las personas a quienes amamos (Mt 10, 37), tal como lo declara en el primero de Sus Diez Mandamientos: “No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Éxodo 20:3). Los “otros dioses” de hoy: El éxito, la riqueza, los placeres…
Desarrollo
El decálogo que Dios Yahvé entrego a Moisés fue aumentado por los fariseos hasta llegar a un total de 613 mandamientos, y su preocupación era que cada una de estas leyes se cumpliera al pie de la letra.
Jesús, quien vino a dar plenitud a la ley y, gracias a la pregunta hecha por un doctor de la ley: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?" Él le respondió: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente - Éste es el mayor y el primer mandamiento" (Mt.22, 37-38)
Amarás al Señor tu Dios
Jesús en el N. T. establece como el primero, el mayor, más grande e importante de los mandamientos el amar a Dios por sobre todo lo creado y lo une con el segundo que es amar al prójimo como a sí mismo, ya que no se puede pretender amar a Dios y odiar al prójimo.
Para Jesús no es un amor cualquiera, es un amor que está por encima de todo y de todos, incluyendo sacrificios y holocaustos. Jesús citaba un texto de Dt. 6, 4-5: “Escucha, oh, Israel: El Señor es nuestro Dios, sólo el Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas". Es una amorosa y profunda invitación que Dios nos hace: escucha Israel, escucha pueblo mío, ámame porque yo tu Dios te amo desde que te creé. No es un mandato, es una invitación que va directamente al corazón de nosotros sus muy amados hijos.
Le amarás con toda tu mente, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Este se convierte en un amor liberador en el que se glorificará el Señor que siempre quiere lo mejor para nosotros. Dios no necesita de nuestro amor, somos nosotros los que necesitamos aprender a amar sin poseer y sin retener, y eso lo conseguimos amando a Dios sobre todas las cosas.
Amar es hacer feliz al ser amado; esto implica amar también todo lo que Él ama. Jesús dijo a Martha: María ha elegido la mejor parte; ella estaba sentada a sus pies escuchándolo.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿Quién ocupa el primer lugar en tu mente, por quién suspira tu corazón, por qué o por quién gime tu alma y en qué se desgastan tus fuerzas?
Fe, esperanza y caridad
El Catecismo de nuestra Iglesia Católica. # 2086 dice que estas tres virtudes teologales están implícitas en el primer y más importante Mandamiento de la Ley de Dios.
Fe virtud sobrenatural: por la que creemos en todo lo que Dios ha revelado y cada uno da testimonio de ella y para ello requiere:
- Esperanza: Es el abandono total en la Divina Providencia
- Caridad: Es una virtud sobrenatural, es una gracia recibida que lleva a amar a Dios sobre todas las cosas, amando lo que Él ama, al prójimo a quien servimos desde el mismo amor puro y santo con que Dios nos ama.
San Bernardo decía: «Tú me preguntas por qué razón y con qué método o medida debe ser amado Dios. Yo contesto: la razón para amar a Dios es que Él es Dios: el método y medida es amarle sin método ni medida».
El poder del primer mandamiento está en que te hace una persona libre para poder amar como Dios nos ama.
Conclusión
Si para los fariseos la mayor de sus preocupaciones era que se cumpliera al pie de la letra cada uno de los 613 mandamientos, para Jesús los más importantes son los mandamientos que hacen referencia al amor, pues ahí se condensan todos los mandatos de Dios, en los dos primeros mandamientos.
Amar a Dios sobre todas las cosas es el más importante porque amar al prójimo es la consecuencia del amar a Dios, y, cuando es amado el hombre, es amado Dios ya que el hombre es imagen de Dios.
Textos de apoyo: Mc. 12, 28-34; Dt. 6, 4-5. CIC. No.2086
