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FUNDACION HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO - MINUTO DE DIOS
GUIA DE PREDICACION: Julio 1 al 6 - 2024
UNA CONVERSION QUE NOS LLEVE A VIVIR LA JUSTICIA
(Parábola del rico avaro y el pobre Lázaro)
Lucas 16, 19-31
OBJETIVO
Reflexionar acerca de cómo estamos viviendo una verdadera conversión, que nos lleve a ser buenos administradores de los bienes materiales que tenemos aquí en la tierra, para ser justos y desprendidos especialmente con los más necesitados y pobres de esta tierra; porque donde está tu tesoro está también tu corazón (Lc. 12, 34).
DESARROLLO
La parábola del rico avaro y el pobre Lázaro, nos muestra dos escenarios importantes en la vida de todo ser humano: La vida terrenal y el más allá de la muerte. Veamos:
- La vida terrenal del rico y el pobre Lázaro (v. 19-21)
La parábola cuenta la historia de un rico, que vivía en opulencia, comía, vestía y vivía bien, en contraste con un pobre llamado Lázaro, que estaba lleno de llagas, que sentado en el suelo a la puerta del rico esperaba por los menos comer las migajas que caían de la mesa del rico. Una realidad muy triste que hoy en día vemos, pues los bienes materiales no son compartidos con los más necesitados, hay mucha indiferencia y falta de caridad por el prójimo. - El segundo escenario es cuando el rico y el pobre Lázaro mueren (v. 22-31)
Aquí la parábola invierte los papeles, vemos a Lázaro sentado al lado del padre Abraham y al rico sufriendo en el lugar de los muertos, ardiendo de sed suplicando a Abraham que le ayude. El mensaje de esta parábola anuncia a los ricos y a los pobres, la importancia de acoger el llamado de Dios a la conversión a través de la escucha de la Palabra, a ver la realidad que el rico no vio en la puerta de su casa y a escuchar la Palabra, que el rico no escuchó y que nos habla de la justicia, la sensibilidad, la solidaridad, el desprendimiento y la misericordia con los demás.
CONCLUSIONES
- Jesús nos enseña en esta parábola la importancia de escuchar la Palabra de Dios, porque ella nos lleva a la conversión y nos ayuda a entender la voluntad de Dios, su amor divino que se expresa en el amor hacia los demás, en la solidaridad, la misericordia y el buen uso de todos los bienes que nos da el Señor.
- Porque de nada sirve decir que tengo fe, o que voy a una comunidad, o a la Eucaristía, si no creo y vivo lo que dice la Palabra de Dios, si no soy generoso y desprendido, si no me preocupo por los pobres, si solo pienso en mí mismo y me encierro en mis egoísmos. Aprendamos de la generosidad de Jesús el cual siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza” (2 Corintios 8,9)
TEXTOS DE APOYO
Lucas, 12, 16-21; 34 / 1 Timoteo 6, 7-10; 17-19 / Proverbios 11, 28
Se recomienda también escuchar la Lectio Divina de esta parábola del Padre Fidel Oñoro por YouTube.
TALLER DE REFLEXION
1. ¿La descripción de la parábola en que se parece a la realidad de hoy?
¿Crees que se siguen levantando muros de la indiferencia?
2. ¿Qué estamos haciendo para que la parábola no se repita?
3. ¿Qué compromiso de vida podríamos hacer en nuestra familia o comunidad para ayudar a los más desfavorecidos?
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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
Guía de predicación - Mayo 20 a 25, 2.024
OBRAS SON AMORES Y NO BUENAS RAZONES
Parábola del buen samaritano: Lc 10,25 - 37
Objetivo
Tocar el corazón de quienes nos escuchan para que se identifiquen con la víctima de esta parábola, quien es el que sabe exactamente quién fue el que tuvo misericordia de él, a quien podemos identificar con Jesús en los pobres, en los rechazados, en las víctimas de la violencia, etc.
Desarrollo
Teniendo en cuenta el aspecto teocéntrico o cristocéntrico de las parábolas de la misericordia o del Reino, es decir, en donde es Dios Padre, o Jesús, el protagonista de la narración, como por ejemplo en la parábola del hijo pródigo, comienza diciendo “Un hombre tenía dos hijos” Es como decir: Dios misericordia se parece a Un padre que tenía dos hijos. De esta misma manera leyendo la parábola de nuestro texto de hoy con detenimiento, podemos notar que el protagonista no es exactamente el buen samaritano sino la víctima. Fijémonos muy bien cómo comienza la parábola:
“Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó” (Lc 10, 30a) Es decir, Jesús Hijo del Padre, bajaba de Jerusalén a Jericó. Jesús cuenta esta parábola no desde el punto de vista del samaritano sino desde la mirada del herido, para que nos metamos en la piel de esta víctima y comprendamos la necesidad de ayudar a otros.
Esta parábola nos recuerda la del juicio final, narrada en Mateo 25,31ss Y el Rey les dirá: “En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.” Y “En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo.”
Textos de apoyo
(Pro 19,17 ), (Zac 2,8b El que os toca a vosotros toca a la niña de mis ojos.), (Mt 10,40), (Jn 5,29)
Conclusión
El protagonista de esta historia es la víctima, el hombre que fue atracado y golpeado en el camino de Jerusalén a Jericó. Jesús quiere que nos pongamos en los zapatos del que sufre, de cada víctima que pueda estar a nuestro alrededor, sea por el hambre, por la violencia, por abandono, etc., para que sintamos lo que verdaderamente sienten los más necesitados, que puede ser de cosas materiales, pero también miremos con atención aquellos que sufren rechazo, indiferencia, aquellos que llevan heridas profundas en su corazón, por abandono, por carencias afectivas etc. No quiere que pasemos de largo ante el necesitado, sin importar la justificación que tengamos. Por eso la parábola termina con un imperativo muy fuerte ¡ve tú y has lo mismo! Porque “obras son amores y no buenas razones”
Se recomienda escuchar la Lectio Divina del padre Fidel Oñoro del texto propuesto (Lc 10,25-37) en You Tube.
Taller
- ¿Qué te llevas en el corazón de esta lección tan importante para la vida de un católico?
- ¿Crees que podrías comprometerte con el Señor a hacer por lo menos una obra de amor al día? Una llamada, una visita, un abrazo…
- Leyendo con detenimiento todas las acciones del buen samaritano, nos damos cuenta de que hizo todo por el herido sin mérito ni recompensa, ¿Qué tendrías que cambiar para poder amar así?
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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
Guía de predicación - Mayo 13 al 18 / 2024
CONOZCAMOS UNA MISERICORDIA SIN LÍMITE
Parábola del hijo pródigo: Lc 15,11-32
Objetivo
Hacernos cambiar la imagen que tenemos de Dios, profundizar en Su infinita misericordia, su comportamiento de amor extremo para con el pecador, para que comprendamos su alcance y sus efectos en nuestra convivencia y en nuestro trato con los demás, cuando nosotros, a imitación del Padre, tenemos actos de misericordia con todos.
Introducción
Las parábolas de la misericordia nos muestran el rostro hermoso de Dios que es Padre-Madre. Dios que se ocupa de nosotros permanentemente; estemos cerca de Él o lejos. Somos sus hijos y nos trata como tal.
Respeta nuestra libertad para hacer lo que nos parezca, pero queda siempre pendiente de nosotros.
El Padre nos muestra su misericordia para suscitar en nosotros la conversión permanente.
El Padre misericordioso
Este Padre es muy diferente de los padres terrenales. No reconviene al hijo, no lo hace reflexionar ante su solicitud, le concede lo que le pide (ojo con lo que pedimos) porque respeta su libertad. Este Padre del cielo permite a veces, cosas para nuestra propia conversión.
La parábola nos revela que no conocemos al Padre, aunque creamos que vivimos con Él. Ninguno de estos dos hijos conocían verdaderamente al Padre, aunque “vivian” con Él. Tienen una mala relación con el Papá. Este Papá nuestro ama la libertad de sus hijos, aunque la sufra.
Este Padre celestial tiene prisa en sanar nuestros corazones rotos, tiene mucha prisa en llenar nuestros vacíos y carencias por abrazos amorosos y acogedores, porque esos vacíos y carencias son la raíz del pecado. Por eso el Padre sale al encuentro del hijo pecador, perdido, y lo abraza y lo llena de besos y ni siquiera lo deja hablar, no le echa en cara nada. Este es el comportamiento de Dios con todos nosotros, pecadores, comportamiento inaudito para el hombre, impensable; pero ese el comportamiento que Él espera de nosotros con nuestros semejantes. (Así vengan cochinos, siguen siendo tus hermanos, hijos de tu Padre celestial)
Conclusión
No podemos quedarnos con la idea que tenemos de Dios. Tenemos que intensificar nuestra oración y contemplación para que crezcamos en el conocimiento de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, Él mismo nos dará la fuerza que necesitamos para ser tan misericordiosos como lo es Él.
Se recomienda escuchar con mucha atención la lectio Divina del padre Fidel Oñoro de Lucas 15, 1-3, 11-32
Taller
- ¿Qué aprendiste hoy del Padre de esta parábola?
- ¿Con cuál de los dos hijos te identificarías? ¿Con el que se fue de Su casa o con el que vivía con Él, pero aun así no le conocía?
- ¿Cuál de las actitudes de los tres personajes de la parábola te impactó más?
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FUNDACION HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
Guía de Predicación, Mayo 6 al 8 /2024
LA ALEGRIA DE ENCONTRAR A DIOS
(Parábolas del Tesoro, la perla y la red)
Mateo 13, 44-53
OBJETIVO
Descubrir a través del estudio de estas tres parábolas, la gran alegría que hay cuando se descubre a Dios en aquellas cosas que menos nos imaginamos y los esfuerzos que se deben hacer por adquirirlo, para que vivamos en una constante acción de gracias por el gran valor que hay en nuestra vida.
DESARROLLO
El punto de partida de estas parábolas según San Mateo, es la comparación que hace el Señor entre el Reino de los y cielos y algunos elementos, de alguna manera conocidos, para quienes lo escuchan: “El
Reino de los cielos es semejante a” un tesoro, una perla de gran valor y una red con peces; y estos tres hallazgos nos muestran por una parte, que la realidad del Reino está escondida y que hay que descubrirla, y cuando se encuentra, se hace todo lo que sea para obtenerlo, lo cual implica una toma de decisiones sabias de desprendimiento y un esfuerzo para adquirir esta riqueza.
Y es que la realidad de Dios, es algo invisible a los ojos, porque a Dios se le descubre dentro del corazón, lo que tiene valor no se evidencia a la vista, hay que buscarlo, por eso el que lo encuentra como el campesino, el mercader de perlas o los pescadores, renuncian a todo lo que tienen, y se esfuerzan por apropiarse de este gran valor.
Todos de una u otra manera nos movemos por los valores que tenemos en la vida y vamos detrás de ellos. Por eso, si encontramos al Señor, en la oración, en la Eucaristía o en la familia, ese valor tan grande estaremos motivamos a seguirlo con alegría y no por obligación o de mala gana.
En estas tres parábolas encontramos la invitación que Jesús está haciéndole a sus discípulos, de dejarlo todo por seguirlo El, de tomar una decisión muy grande por hallar la verdadera riqueza que no es negociable ni se desvaloriza y que causa una alegría inmensa, por eso quien tiene el encuentro con Dios no lo olvida nunca, porque ese día es de fiesta, de gozo, de paz, porque ha llegado la salvación a su casa, es un nuevo nacer en el Espíritu, es un cambio, un nuevo empezar, una transformación, que te lleva a seguir adelante, amar y servir al Señor.
TEXTOS DE APOYO
- Lc. 19, 8-10; Jn. 3, 3-5
- Se recomienda escuchar por YouTube las parábolas del tesoro, la perla y la red del Padre Fidel
Oñoro.
CONCLUSIONES
Dios está aconteciendo en la humanidad, Él es el tesoro que debemos descubrir en nuestra vida, lo que implica una búsqueda constante, una renuncia a todo y un encontrarlo en lo que menos esperamos.
El Reino de Dios, es el tesoro, la perla fina, la red llena de peces, que nos convoca a adorarlo, a encarnarlo en el Evangelio, a seguirlo y a servirle. Es una experiencia que causa alegría, donde vamos avanzando no por obligación, sino por pasión, por un amor que brota por la belleza de un Dios presente en la persona de Jesús, que nos sorprende, nos anima y nos motiva a trabajar en su Reino.
TALLER
- ¿Qué enseñanza nos dejan estas tres parábolas?
- ¿Cuál es el verdadero tesoro que hay en tu vida? ¿Podrá Jesús llegar a ser lo más valioso para ti?
- ¿Qué te está pidiendo el Señor que dejes para tenerlo a Él?
