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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
Guía de predicación julio 27 a agosto 1° - 2026

LA CULTURA DEL PODER Y LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR

(Is 2,2-4)

OBJETIVO

Confrontar nuestro ser cristianos con la cultura que nos rodea y tomar partido por seguir haciendo la voluntad de Dios que es edificar la civilización del amor en esta tierra.

INTRODUCCIÓN

En este capítulo V de la encíclica "Magnifica Humanitas", el papa León XIV nos invita a reflexionar sobre el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en los conflictos armados y en la búsqueda de la paz. Advierte sobre la tentación de delegar en  las  máquinas  decisiones  que  deberían  seguir  siendo  responsabilidad  exclusiva  de los seres humanos.

La IA está cambiando la manera de librar la guerra, haciéndola  más  rápida  e  impersonal  mediante  ciberataques  y  campañas  de desinformación.  El  peligro  es  que  la  tecnología  reduzca  el  umbral  para  el  uso  de  la fuerza y convierta la guerra en una alternativa demasiado inmediata. 

Una  máquina  carece  de  conciencia  y discernimiento; delegar la decisión sobre la vida y la muerte en un algoritmo es un acto inhumano que anula la responsabilidad individual.

Del poder a la paz

El texto contrapone la “cultura del poder” (que percibe al otro como un enemigo que debe ser eliminado o un dato que procesar) a la “civilización del amor”. La verdadera paz no es solo la ausencia de guerra, sino un compromiso activo con el diálogo y el cuidado del otro.

Se  reafirma  el  papel  de  la  diplomacia,  que  debe emplear “humildad  y  paciencia”  para  restablecer  los  vínculos,  incluso  en  el  espacio digital, previniendo los ciberataques que pueden desestabilizar naciones enteras.

La Palabra de Dios nos ilumina este mensaje con el texto de Is 2, 2-4:

“Sucederá en días futuros que el monte de la Casa de Yahvé será asentado en la cima de los montes y se alzará por encima de las colinas.

Confluirán a él todas las naciones y acudirán pueblos numerosos. Dirán:

«Venid, subamos al monte de Yahvé, a la Casa del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos y nosotros sigamos sus senderos.» Pues de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra de Yahvé. Juzgará entre las gentes, será árbitro de pueblos numerosos. Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra”.

En un mundo cada vez más interdependiente, la paz no es un tema entre otros, sino una condición del bien común universal y una prueba para la madurez moral de los pueblos, y especialmente de quienes son llamados a puestos de responsabilidad en el gobierno.

Debemos recurrir a los principios de la Doctrina social —dignidad de la persona, bien común, destino universal de los bienes, subsidiariedad, solidaridad y justicia— como criterios  para  juzgar  si  las  tecnologías  sirven  realmente  a  la  humanidad  o  terminan por someterla, y considerarlas como orientaciones para nuestras decisiones.

Esta  es  la  paz  de  Cristo  resucitado,  una  paz  desarmada  y  una  paz  desarmante, humilde  y  perseverante.  [...]  No  nos  cansemos  de  orar  por  la  paz  y  de comprometernos a hacerla realidad en nuestras relaciones y en la sociedad.

CONCLUSIÓN

Como católicos, debemos alzar  la  voz  contra  la  deshumanización de la guerra y el uso de armas autónomas. No permanezcamos indiferentes ante la tecnología que puede decidir sobre la vida y la muerte.

Continuemos con la tarea que nos fue dada, trabajando cada vez con más ahinco por la dignidad del ser humano y por la civilización del amor. (Reino de Dios en la tierra)

TALLER

Revisando nuestro interior

  • ¿Qué actitudes alimentan mi agresividad o cerrazón? 
  • ¿Qué pasos voy a dar para desarmar el corazón?
  • En el espacio digital (redes sociales, chats), ¿utilizo las palabras como “armas” para atacar a quienes opinan diferente o practico la “misericordia del corazón” buscando el diálogo?

TEXTO DE APOYO

Leer la Encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV