FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
Guía de predicación Septiembre 28 a octubre 3 - 2026
ACERQUÉMONOS DÉBILES Y ENFERMOS, QUE ÉL ES LA MEDICINA
LA EUCARISTIA, MEDICINA, NO PREMIO”
(Lucas 5,32)
OBJETIVOS
Entender que la Eucaristía no es un premio para los que hacen el bien o para los perfectos…, es una medicina de CRISTO para los débiles.
Aceptar el llamado de Cristo a acercarnos a la Eucaristía, pero hacerlo con arrepentimiento, hacerlo como quien va al médico reconociendo la enfermedad para recibir la cura.
INTRODUCCIÓN
Dice Jesús en Lucas: no vine por los justos para premiarlos, aunque se lo merezcan, vine por los pecadores, por los que necesitan una ayuda, una medicina para transformar sus vidas. La Eucaristía o la Cena del SEÑOR es la forma de recordar el sacrificio de amor de Jesús por nosotros. Debemos ir preparados, arrepentidos, confesados y dispuestos a recibir el cuerpo y la sangre de Cristo en conmemoración de su entrega y para ser uno solo con Él
DESARROLLO
LA EUCARISTIA, MEDICINA PARA EL ALMA. Eucaristía = Eucharistia (Griego) = Acción de gracias. La Eucaristía es el sacramento central de la Fe Cristiana Católica, mediante la consagración del pan y el vino, los creyentes recibimos el cuerpo y la sangre de Jesús. Fue instituída por Jesús en la última cena; representa el memorial de su muerte y Resurrección.
En esta santa ceremonia acontece un gran milagro: la transubstanciación, que sucede cuando el pan y el vino son transformados por el Espíritu Santo en el cuerpo y la sangre de Jesucristo; son nuestra gran medicina física, emocional y espiritual. Según el Papa Francisco la Eucaristía es una medicina, un alimento espiritual, no es premio para los santos sino el pan de los pecadores; y continúa diciendo hoy encontramos la grandeza de Dios en un trozo de pan, en una fragilidad que desborda de amor y de compartir, en esa fragilidad está toda la fuerza para dar VIDA NUEVA.
En la eucaristía recibimos doble porción de medicina: la Palabra que sana, que da conocimiento, y la hostia que es el cuerpo de Jesús que nos fortalece como peregrinos para seguir el camino que nos conduce a la vida eterna. Para recibir la medicina para el cuerpo y el alma debemos ir preparados, necesitados, llenos de fe, dispuestos para que el alimento que recibamos, nos limpie, nos sane y nos transforme totalmente y seamos testimonio de vida nueva.
“Hagan esto en memoria mía” (Lucas 22,19), nos invita Jesús a darnos, a partirnos como ofrenda, como servicio para el que necesita acercarse a Dios.
FRUTOS DE LA EUCARISTIA
Veremos como el sacramento de la Eucaristía instituido por Jesús es medicina, es bendición, da frutos en nuestra vida y nos llena del gozo del Espíritu Santo:
- El pan vivo bajado del cielo nos LLENA de amor, fe. (Juan 6, 55).
- NOS HACE UNO EN CRISTO (1°Co 10,17). San Agustín decía: “Si lo habéis recibido santamente, vosotros sois lo que habéis recibido.”
- NOS SEPARA DEL PECADO, los borra y los purifica (Juan 1,29).
- NOS FORTALECE en la lucha contra el enemigo: (1 Reyes, 19,7).
- UNE A LA IGLESIA como familia de Dios y esta unión se consume en la mesa. (He 2, 46-47).
- NOS PREPARA para la venida de Cristo, para nuestra muerte y nuestra resurrección (1°Co 11,26).
- NOS DA VIDA y vida en abundancia, además VIDA ETERNA, la hostia o la eucaristía es una semilla terrenal que se convierte en fruto de vida eterna. (Juan10-10).
- En la Santa Cena no soy asistente más, o un oyente más, soy un PROTAGONISTA JUNTO A CRISTO me convierto en un samaritano, un evangelizador un perdonador, un sanador, tal como Jesús
CONCLUSIONES
- Oración, lectura de la palabra, Eucaristía y misión, es la fórmula médica que te sanará.
- La Eucaristía no es un rito o una ceremonia más, es un encuentro intimo con Cristo, centro y culmen de tu cristianismo.
- El pan vivo bajado del cielo, será el pan de vida que me subirá al cielo. 4. La Eucaristía no es un premio es una necesidad para todos.
TALLER DE REFLEXIÓN
- Si hoy fuera tu última comunión, ¿la recibirías como medicina urgente o como una “comida” más?
- ¿Cuál es tu verdadera intención al ir a misa? ¿Nececidad de Dios o cumplir con una obligación?
- ¿Aún tienes ese sentimiento al salir de la eucaristía: “ya cumplí” o realmente saliste nutrido(a) o sano(a) espiritualmente?
