FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
Guía de predicación octubre 26 al 31 - 2026
CUANDO DIOS SE NOS VUELVE RUTINA
El peligro de acostumbrarnos de Dios
(Ap 2,4-5) ( Mc 7,6-7)
OBJETIVO
Despertar la conciencia ante el peligro de una fe rutinaria, para volver a encontrarnos con Dios con la pasión y el amor del primer encuentro.
INTRODUCCIÓN
Uno de los mayores peligros de la vida cristiana no es dejar de creer en Dios, sino acostumbrarnos a Él. Cuando la fe se vuelve rutina, la oración se convierte en una obligación, la Eucaristía una costumbre y la Palabra de Dios algo que ya creemos conocer de sobra.
DESARROLLO
Hoy también nosotros corremos ese riesgo, podemos asistir al templo, a la Comunidad participar en los sacramentos y servir, pero si dejamos que la rutina sustituya al amor, nuestra relación con Dios se enfría.
¿Cómo salir de la rutina y volver a sorprendernos?
No es dejar de hacer lo que hacemos, es cambiar el corazón con que lo hacemos.
- En la eucaristía: Señor hoy no vengo a cumplir, vengo a encontrarme contigo, hoy no vengo porque me toca, vengo porque te necesito, no es una Misa más, es tu presencia, es tu entrega, es tu amor por mí.
- Ante el Santísimo: Señor hoy no vengo por costumbre, vengo porque te necesito; enséñame a verte como si fuera la primera vez. “contemplando en silencio, sin afán.”
- En la oración personal: No repitamos mecánicamente, dejemos que El Espíritu fluya en cada una de las palabras, sean de agradecimiento. En la petición que sea la gracia del amor de Dios se una a nuestro corazón para llenarnos de su consuelo, o de esperanza con fe, que el Señor está en medio de nosotros.
Algunos otros peligros de rutina en nuestra vida tanto espiritual como comunitaria, es el servicio y la lectura de la Palabra.
- Servir por cumplir y no por amor.
- Leer la Biblia, sin encontrar el verdadero sentido, ver la lectura como una obligación, sin entender cuál es el mensaje que me ha de transformar
- Pecamos y es como si nada hubiese pasado. El corazón se vuelve duro, inflexible.
CONCLUSIONES
- Dios no quiere cumplidores, quiere enamorados de Él.
- Dios nunca es rutina, Dios es siempre nuevo cuando nos acercamos con amor.
- El peligro de acostumbrarnos a Dios, es que la fe se vuelve rutina, así hagamos las cosas bien, pero con el corazón lejos de Dios
TALLER
- ¿En qué momento de mi fe he caído en rutina? ¿Y qué hago para volver a encontrarme con Dios?
- ¿Cómo puedo orar sin que se vuelva repetitivo; sino siempre un encuentro vivo?
