FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
Guía de predicación - Marzo 16 a 21 - 2026

SI CONOCIERAS EL DON DE DIOS

(Jn 4,10ss)

Objetivo

Ayudar a las personas a entender cómo puede cambiar su vida si conocieran y recibieran el Don de Dios.

Desarrollo

Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva.” (Jn 4,10)

La samaritana es una joven que lleva una vida un tanto disipada ("has tenido cinco maridos, y el que ahora tienes no es tu marido"). Pero el Señor no la juzga, le está ofreciendo calmar su sed. Le quiere dar de su Agua Viva, agua que calmará su sed de afecto, agua que sanará esas carencias afectivas que la han llevado a buscar en los hombres saciar esa sed de amor y no ha podido. Esa agua Viva que transformará su vida y, entonces, ya no tendrá que buscar más hombres porque su sed de amor quedará satisfecha.

En este bello pasaje de la Palabra el Señor nos está invitando a conocerlo en profundidad para que le pidamos el agua viva. Esa agua viva que simboliza la vida en abundancia y la renovación que trae el Espíritu Santo a nuestra vida.

Si conocieras...

Si conociéramos profundamente al Espíritu Santo de Dios, si conociéramos el talante de su amor por nosotros, si conociéramos su cercanía, lo que en verdad significa su salvación, su misión de santificarnos, si conociéramos su poder transformador, su presencia y lo que es en verdad su misericordia, si conociéramos que su silencio no es mutismo, sino profundo respeto a nuestra libertad... entonces pediríamos al Señor y Él nos daría su Agua Viva.

Conocer: experiencia de comunión con Dios

En la Biblia, "Conocer", (en hebreo “yada”, en griego “ginosko”) tiene un significado mucho más profundo que el simple conocimiento intelectual: Implica una relación personal, íntima y experiencial con alguien.

Si conocieras quién es el que te habla cuando escuchas la Palabra de Dios, caerías rendido(a) a sus pies y tú le pedirías y Él te daría de Su Agua de vida eterna.

No leamos la Palabra de forma rutinaria, como por obligación. No es una obligación; es un ofrecimiento de Dios para ti. Tú le estás pidiendo agua física, pero Él te está ofreciendo Vida eterna. Leamos el Evangelio de nuestro Señor con sed de conocerlo, de profundizar en Él, en su  infinito amor por cada uno de nosotros.

  • Para escudriñar su pensamiento, su voluntad, sus planes de eternidad y de gozo perpetuo para cada uno.
  • Para entender la transformación que está haciendo en nuestro interior,
  • Para que seamos un pueblo santo (Iglesia) que empujada por el Espíritu intenta construir el reino de Dios aquí y ahora, reinado de justicia, igualdad y de fraternidad.

Conclusión

(Jn 4, 41-42) "Muchos más creyeron al oir lo que él mismo decía.  Y dijeron a la mujer: Ahora creemos, no solamente por lo que tú nos dijiste, sino también porque nosotros mismos le hemos oído y sabemos que de veras es el Salvador del mundo."

Si conocieras el Don de Dios... Esto parece un ruego de Dios para que nos dejemos alcanzar por Él. Para que paremos esta carrera que llevamos en la vida y nos detengamos a escucharlo abriendo el corazón de par en par, para que Él penetre hasta lo más profundo y le creamos.

Taller

  • ¿Conoces realmente al Señor de la Vida eterna?
  • ¿Reconoces de verdad que el Señor quiere darte mucho más de lo que le pides?

Textos de apoyo

(Is 44,3) (Jn 7,37-38) (Ap 22,7)