FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
 Guía de predicación - Abril 27 a mayo 2 - -2026

DE TU DEBILIDAD A LA FORTALEZA DE DIOS

Hch 1,8

OBJETIVO

Descubrir la verdadera fortaleza, conocer que no viene de las capacidades humanas sino de Dios. Y que por medio del Espíritu Santo Él fortalece el corazón para enfrentar las dificultades; perseverar en la fe y vivir con confianza en medio de las pruebas.

INTRODUCCIÓN

La fortaleza de Dios no es solo una ayuda externa es una fuerza interior que el Espíritu Santo coloca en el creyente. Dios conoce nuestras debilidades, nuestros temores y nuestras luchas, por eso no nos dejó solos, si no que nos dio el don del Espíritu Santo. Cfr. Jn 14,16-17. Acciones del Espíritu Santo. a) Anima cuando hay cansancio. b) Da valentía cuando hay miedo. c) Sostiene la fe cuando llegan las dificultades.

Los discípulos antes de recibir el Espíritu Santo estaban llenos de temor y se escondían, pero cuando llegó el Espíritu Santo en Pentecostés sus corazones cambiaron, recibieron una fortaleza nueva para anunciar, servir y permanecer firmes. (Cfr.ch 2,4) Muchas veces intentamos resolver todo con nuestras propias fuerzas pero, llega un punto que no somos capaces, es cuando clamamos e invocamos para recibir la fuerza que viene de lo alto, El Espíritu Santo que llega a nosotros de una manera profunda y viva.

Algunos aspectos para analizar.

1. La fortaleza de Dios nace en la debilidad humana 

La lógica de Dios es distinta a la del mundo, la fortaleza no viene del poder, de la seguridad o el control. Dios muestra que su poder se manifiesta cuando el ser humano reconoce su necesidad de ÉL.  La Biblia nos ilustra con muchos ejemplos:

Moisés: Se sentía incapaz de hablar, pero Dios lo fortaleció para liberar su pueblo. (Cfr. Ex 4,10) Daniel: Era joven pastor, pero con la fortaleza de Dios pudo enfrentar al gigante Goliat. ( Cfr. 1ra de Samuel 17,43) Esto enseña que la fortaleza de Dios no depende de nuestras capacidades, sino de nuestra confianza en ÉL.

2. El Espíritu Santo es la fuente de la fortaleza de Dios.

El Espíritu Santo no es solo una idea y una emoción espiritual, es la presencia viva de Dios que actúa dentro del creyente. Cuando el Espíritu Santo habita en el corazón:

  • Da valentía para enfrentar las dificultades.
  • Fortalece la fe cuando llegan las pruebas.
  • Levanta el corazón cuando aparece el desánimo, y guía nuestras decisiones.

La fortaleza del Espíritu Santo es silenciosa pero poderosa. Muchas veces actúa en lo interior dándonos paz, claridad y perseverancia.

3. Cómo entronizar la fortaleza de Dios en nuestra vida.

Esto se vive cuando:

  • Buscamos a Dios en la oración.
  • Abrimos el corazón.
  • Confiamos en Dios, sin importar las circunstancias adversas.
  • Dejamos que nos guíe.

CONCLUSIÓN

La fortaleza de Dios no es ausencia de problemas; es la presencia del Espíritu Santo que sostiene, guía, y levanta al creyente. Cuando el ser humano permite que Dios sea su fortaleza, las debilidades se transforman en caminos donde se manifiesta la gracia divina.

TALLER

  • ¿Por qué muchas veces queremos resolver todo solos sin acudir a Dios?

  • ¿Cómo podemos entronizar la fortaleza de Dios en nuestra vida diaria?

Textos de apoyo para el predicador

(2Tim 1,7) - (Salmo 104,30 Ef 3,16) - (Sal 118,4) - (Fil 4,13) (2Cor 12,10)