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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
GUÍA DE PREDICACIÓN

Septiembre 15 al 17 - 2022

¿Comprendemos la profundidad de la Alianza de Dios con su pueblo?

OBJETIVO

Descubrir y profundizar el concepto del Pacto (Alianza de Dios con su pueblo) y de los pactos que hacemos y nuestro compromiso de amor y responsabilidad para cumplir el que hemos aceptado con Dios, con nosotros mismos y con los demás.

INTRODUCCIÓN

Pocas veces nos detenemos a meditar sobre nuestra interpretación del Amor que Dios nos tiene, su Alianza permanente con nosotros, su extremado amor para perdonar nuestras debilidades y pecados y nuestra escasa perseverancia para corresponder a su amor y fidelidad.

Alianza: pacto de amor entre Dios y la humanidad. En la Biblia significa una relación nueva entre Dios y el hombre e indica el compromiso divino de hacer o dar algo a favor de la criatura, y la obligación que el hombre tiene respecto de Dios.

El término hebreo es “berit” que también puede significar: pacto, convenio, contrato, que se podía hacer entre personas iguales o entre señores y vasallos. Alianza es pues, un compromiso, un juramento, hecho en forma solemne entre dos contrayentes. Podemos llamar antigua alianza al A.T, y nueva alianza al N.T.

La Alianza es una realidad que evoca la unión conyugal. Entre Dios y su pueblo existe una relación de amor parecida a la relación de amor de los esposos. En la Biblia, el amor de Dios se manifiesta en la línea del amor del padre para con el hijo, y del esposo para con la esposa. Recordemos las hermosas imágenes nupciales y conyugales de los profetas Oseas, Ezequiel y todo el libro del Cantar de los Cantares. La Biblia siempre insiste en la fidelidad de una de las partes de la alianza que es Dios y la infidelidad del hombre que llega hasta el adulterio. 

RUPTURA DE LA ALIANZA

Las cláusulas de la alianza de Dios con su pueblo no consistieron solamente en no tener otro dios, ni únicamente en los Diez mandamientos; Ex 20,2-17, sino en toda la legislación que se encuentra en los cinco libros de Ley, y que es la relación de fraternidad, amor, justicia, derecho, misericordia, compasión y ayuda para todos los “hermanos de Israel”. Por ello los reclamos y denuncias de los profetas de todos los tiempos contra todas las clases sociales del pueblo condenando la opresión, la injusticia contra los pobres, los débiles, las viudas, los huérfanos, los forasteros. Jr 32,32-33. Robos, sobornos, asesinatos, violencia y despojo. “así habéis roto mi alianza con todas vuestras abominaciones´´. Ez 44,7.

EL AMOR DE DIOS, ESENCIA DE LA ALIANZA.

La Alianza supone la elección; (Dios elige un pueblo para hacer alianza con él) y la elección es fruto del amor gratuito de Dios; de allí resulta un “Pueblo Consagrado”. El Amor de Dios es el principio, la fuente y manantial de la alianza con el pueblo de Israel. Dios ama, elige y consagra en alianza y Él nunca falla porque es eternamente fiel. Dt 7,6-8’. Y el pueblo debe corresponder a ese amor y fidelidad. El plan de Dios para salvar al hombre no puede fracasar; subsistirá un “pequeño resto” y con ellos Dios hará una nueva alianza.

Una alianza nueva y superior, escrita en los corazones, individual y personal que lleva consigo el perdón de los pecados. Jr 31,31-34. Una alianza nueva al impulso del Espíritu de Dios. Ez 36,25-28.

El plan divino fue realizado gracias al misterio de la encarnación de Jesús el Hijo de Dios, que se hizo hombre para que nosotros pudiéramos ser hijos de Dios y que por medio de El nos entregó su infinito amor misericordioso y compasivo. 1Jn 4,9-10; Jn 3,16-17.

Jesús establece la nueva y definitiva alianza sellada con su sacrificio, entregándose por los hombres. Ella es celebrada en la eucaristía, memorial de la nueva y eterna unión de Dios con la humanidad. (Mc 14,14; 1 Co 11,25; Lc 22,20).

LA EFUSIÓN DEL ESPÍRITU SANTO EN LA ALIANZA NUEVA.

Ya hemos mencionado la promesa de Dios a través de los profetas; la Alianza entre Dios y su pueblo solamente podría ser observada si Él infundía su Espíritu en el corazón de los fieles. Era la Promesa por excelencia de la era mesiánica. Is 32,15; 44,3; Jl 3,1.

El Espíritu Santo es el Don de la Alianza nueva, Jesús promete enviarlo sobre sus discípulos. (Jn 15, 26; Lc 24, 49; Hch 1,4-8.)

El espíritu (soplo) de Dios que crea y anima a los seres, Gén_1:2; Gén_2:7+; Gén_6:17+, se apodera de los hombres para dotarles de un poder sobrehumano,

Gén_41:38; Y dijo el faraón a José: «Después de haberte dado a conocer Dios todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.

 Éxo_31:3; y le he llenado del espíritu de Dios* concediéndole habilidad, pericia y experiencia en toda clase de trabajos;

Pero el espíritu será para cada uno, de forma más misteriosa, el principio de una renovación interior que le hará apto para observar fielmente la ley divina, Eze_11:19; yo les daré un solo corazón y pondré en ellos* un espíritu nuevo: quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne

Ez 37:14 Infundiré mi espíritu en vosotros y viviréis; os estableceré en vuestro suelo, y sabréis que yo, Yahvé, lo digo y lo hago, oráculo de Yahvé.»

Sal_51:12 Devuélveme el gozo de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso

Sal_51:10; Isa_32:15-19; Zac_12:10; será así el principio de la Nueva Alianza, Jer_31:31+; ver 2Co_3:6+; como agua fecundante, hará germinar frutos de justicia y santidad, Isa_44:3; Jua_4:1+, que garantizarán a los hombres el favor y la protección de Dios, Eze_39:24, Eze_39:29. Esta efusión del espíritu se efectuará por medio del Mesías, que será su primer beneficiario para realizar su obra de salvación, Isa_11:1-3; Isa_42:1; Isa_61:1; ver Mat_3:16+.