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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO

MINISTERIO DE MAESTROS - Guía de predicación para Familias

Nov 26/ 2014

LA FAMILIA ES ESCUELA DE COMUNIÓN

Hech 2, 42-47

 

Objetivo:

Animar a las familias y a todos los presentes a trabajar por una vida de familia en comunión, para lograr la paz en nuestra familia viviendo unidos y aprendiendo a compartir con los demás.

Desarrollo

“Familia, ¡sé lo que eres!”, dice la Exhortación Apostólica Familiaris Consortio (n.17) Es decir, familia, sé “una íntima comunidad de vida y amor conyugal” (Gaudium et spes, 48), llamada a dar amor y a transmitir la vida. (Beato Juan Pablo II)

La familia cristiana es, en esencia, una comunión de personas, reflejo e imagen de la comunión del Padre y el Hijo en el Espíritu Santo. Las relaciones dentro del seno familiar entrañan una afinidad de sentimientos, afectos e intereses que provienen sobre todo del mutuo respeto entre sus miembros. Este respeto será la base en donde se afirme la comunión y la vida fraterna en la familia.

La familia es una comunidad de vida y amor, en donde cada uno de sus miembros está llamado a dar todo de sí para la construcción de dicha comunidad.

Desafortunadamente, hoy el ambiente que rodea nuestras familias está marcado por un fuerte individualismo que trata de fracturar las relaciones en lo más íntimo de su tejido, convirtiéndose en un ataque a la familia puesto que esta se construye  con el aporte sencillo, pero decidido de lo que cada uno es y tiene. Esto requiere sacrificio, paciencia, comprensión y sentido de servicio de cada uno de sus miembros.

La paz familiar se debe sentir no solo en la falta de pleitos sino en la amistad y el gusto de estar juntos. La comunicación verbal y no verbal revela esta paz o la ausencia de ella, en la mesa, en los saludos y despedidas y en el trato familiar. Si este trato amable y afectuoso es genuino, la paz y la comunión serán un hecho en la vida familiar.

La familia es escuela de socialidad y de humanismo, es el primer ámbito humano de comunión y de participación.

La comunión en el hogar se construye desde el reconocimiento sencillo y sincero de la dignidad de cada uno de sus miembros. Cada uno es persona humana, con derechos y deberes, cada uno con una historia propia llamado a realizarse en plenitud desde el punto de vista personal, familiar y social. La experiencia de la comunión nos lleva a reconocer al otro como un “don de Dios” que debe ser acogido, pero esto sólo se hará posible en la medida en que se ha vivido en la comunidad original de cada ser humano, es decir la familia.

La iglesia nos presenta la vivencia del amor y la comunitariedad en la familia en cuatro rostros:

El rostro del amor esponsal, que hace referencia al amor entre los esposos, el rostro de la maternidad-paternidad que corresponde al fruto del amor esponsal, el rostro de la filiación, primera y fundamental experiencia de todo ser humano, ser y sentirse hijo, y por último el rostro de la fraternidad, acoger a los hermanos.

La comunión familiar exige un ambiente apropiado que la fomente y la favorezca. Cuando uno o más miembros se aíslan para considerarse separadamente, sin mirarse como la comunidad de vida y amor que debe ser, corre el serio peligro de atomizar esta célula llamada a mantener su integridad y su unidad.

La promoción de una auténtica y madura comunión de personas en la familia se convierte en la primera e insustituible escuela de socialización ejemplo y estímulo para las relaciones comunitarias más amplias en un clima de respeto, justicia, diálogo y amor. Cada familia en el mundo tiene una función social muy importante puesto que la familia es la célula de la sociedad. Por esta razón, que la familia sea escuela de afecto y comunión es de vital importancia para una sociedad solidaria.

 

Conclusión

La familia cristiana tiene la tarea de formar buenos ciudadanos y buenos discípulos de Jesús. Por esto debemos comprometernos a impulsar la formación en valores y vida cristiana de todos los miembros de la familia y a fomentar la unidad y la comunión entre todos.

 

Taller:

Compartir en pequeños grupos:

¿Haces en tu familia alguna actividad para fomentar la unidad y la comunión?

 

Bibliografía

EL ABRAZO EN FAMILIA UN APORTE PARA LA PAZ. Folleto  de la Conferencia Episcopal de Colombia.

CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA