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FUNDACION HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO

GUIA DE PREDICACION

Septiembre 2 / 2015

Ningún discípulo será piedra de escándalo

MARCOS 9,42-50

 

Objetivo

Revisar el interior (mente y corazón), y tomar conciencia de las malas acciones que hacen daño a nuestra vida y a los demás, con ello perdiendo la salvación. Para lograrla debemos tomar decisiones definitivas, radicales con el ojo apuntando a la salvación y ayudando a que otros la alcancen.

 

Desarrollo

Vr.42 -  “Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen, mejor le es que le pongan al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y que le echen al mar”

Con este “pequeño”, el Señor se está refiriendo a todas aquellas personas sencillas y débiles. Esto incluye a todos aquellos que son recién convertidos o que por alguna razón son "débiles en la fe" (Ro 14:1). Pero hemos de extenderlo también a cualquier persona que todavía no conoce al Señor.

Ponerles algún obstáculo que les apartará del Señor,es aquello que desvía a una persona del buen camino y por ello pierden la fe en Dios.

Puede ser la ambición y el sectarismo, pero a esto podemos añadir también cualquier comportamiento en el creyente que no sea coherente con su profesión cristiana. Esto incluye cualquier mal ejemplo o bien por falta de amor al Señor o bien por no cuidar la pureza que debe acompañar el testimonio de cualquier persona que se confiese seguidor de Cristo.

Estos pequeños son objeto del especial cuidado de Dios. Para su explicación, el Señor usa un lenguaje muy gráfico. Dice que sería mejor que a quien hiciera tropezar a otros se le atara al cuello una de las pesadas piedras de molino que los asnos empujaban para moler el grano, y se le arrojase al mar (para explicar la gravedad).

Vr.43 – “Y si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego que no se apaga. 45 -  Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo. Más vale que entres cojo en la Vida que, con los dos pies, ser arrojado a la gehenna. 47 -  Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehena”

Primeramente debemos considerar la palabra "Gehena", y que se traduce por "infierno".

En cualquier caso estas palabras de Jesús no deben tomarse literalmente. La Palabra nos enseña que el pecado no se encuentra en ninguno de los miembros de nuestro cuerpo físico, sino en el alma. A lo que el Señor se estaba refiriendo es a aquellas actitudes o aquellos hábitos que se interponen entre nosotros y Dios.

Según esto, la mano podría simbolizar nuestra manera de obrar, el pie representaría nuestro caminar por el mundo, y el ojo sería una figura de los malos deseos que surgen del corazón. Pero el Señor quiere llamar nuestra atención sobre el hecho de que esto no sería absolutamente nada en comparación con la pérdida del alma en el infierno eterno.

Esta meta es descrita como "la Vida" y "el Reino de Dios". Frente a ese destino eterno, todas las cosas en esta vida presente tienen un valor relativo y perecedero. Y de la misma manera, en el ámbito espiritual hay tendencias y actitudes que entrañan un grave peligro para la vida de la persona, y con las que tendrá que cortar drásticamente si desea entrar en el Reino de Dios

Consentir cualquier pecado en la vida siempre tendrá consecuencias muy negativas. El llamado que Jesús hace a sus seguidores es radical, e implica dar absoluta prioridad a la relación con Él por encima de cualquier otra cosa (Mr 8:34).

Vr. 48 -  donde el su gusano no muere y el fuego no se apaga.

El Señor lo describió también como un lugar de tormento y dolor. Habla del "fuego" y del "gusano". Tal vez podemos pensar en el fuego como produciendo un tormento externo y en el gusano como uno interno.

 Estas frases fueron usadas primeramente por el profeta Isaías (Is 66:24) para describir el destino de los enemigos de Dios que se rebelaron contra él. El apóstol Pablo también dice que "los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo sufrirán pena de eterna perdición.

Vr.49 – “pues todos han de ser salados con fuego. 50 -  Buena es la sal; mas si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros y tened paz unos con otros”

Tres referencias a la "sal", y no resulta fácil ver la conexión entre ellas. Primero menciona la sal en relación con los sacrificios, luego trata de la inutilidad de la sal que se hace insípida, para finalmente hacer una exhortación a los discípulos para que tengan sal en ellos mismos.

Ahora habla de la sal que ha perdido su sabor. Y aunque todos entendemos esta referencia en el orden físico, ¿qué quiere decir en el ámbito espiritual del que el Señor está hablando?

Debemos notar cómo es descrita la sal en el pasaje que el Señor cita del libro de Levítico: Lv 2,13 "la sal del pacto". En este contexto, la sal era un símbolo del pacto que Dios había establecido con su pueblo.

 "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente". Esto era algo que no debían olvidar los israelitas cuando traían sus ofrendas.

Por lo tanto, a lo que Jesús se refería cuando advirtió del peligro de que la sal se haga insípida, tenía que ver con conformarse con una obediencia religiosa externa, pero no de corazón.Como ya sabemos, ésta era la tendencia de los fariseos y escribas, gente que abogaba por una religión formal y legalista. La sal se hace insípida cuando no tomamos en serio las advertencias de Jesús y no rompemos radicalmente con cualquier forma de pecado en nuestras vidas.

Nos encontramos aquí con la tercera referencia a la sal. Ahora se trata de una exhortación a tener sal dentro de nosotros mismos.

La única forma para que la sal no se haga insípida es juzgando el pecado en nuestras propias vidas. Para ello, es necesario tener una actitud correcta en el corazón. El Señor Jesús quiere, la limpieza de nuestro corazón.

 

Conclusión

Jesús es el camino que nos lleva al Padre y nos advierte de todos los peligros y las tentaciones que debemos evitar para llegar a la meta que es el Padre y nos invita a ser sal y a tener paz unos con otros. Hoy el Señor nos está invitando a renovar nuestro pacto, ese pacto de sal, amar a Dios sobre todas las cosas con todo el corazón, alma y mente.

 

Taller

  • ¿Estás seguro(a) de que quieres buscar la salvación eterna?
  • ¿Estás dispuesto(a) a hacer el pacto de sal?

 

Bibliografía

Biblia Jerusalén,www.escuelabiblica.com/estudios-biblicos,

Orden de los carmelitas www.ocarm.org