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FUNDACIÓN HOMBRES Y MUJERES DE FUTURO
Guía de Predicación

Junio 22 -  2016

Condiciones para colaborar en la obra de Dios

 (Orar-ir-mirar-desprendimiento.)
Lc 10, 1-16

OBJETIVO

Comprender las condiciones que recomienda Jesús cuando nos ha llamado a colaborar en su obra.

Entender que cuando vamos al servicio de la obra de Dios, el señor nos acompaña, nos instruye y recomienda que debemos ir respaldados en comunidad (72 y de dos en dos.)

Comprender que cuando somos colaboradores del Señor, puede ser bien recibido el mensaje o puede ser rechazado. Y que cuando rechazan al enviado, rechazan Al que lo envía.

INTRODUCCIÓN

Desde los comienzos del ministerio de Jesús, su propósito fue formar discípulos (líderes) llenos del Espíritu Santo, para extender el reino de Dios; es así como Él era consiente de que debía llamar, no a los capacitados, sino capacitar a los que llama. Por tal razón como el mejor Maestro que es, dio instrucciones precisas y en detalle de qué condiciones  hay que seguir cuando de la misión se trata y qué debe hacer el enviado cuando es rechazado. Lc 10,16.

DESARROLLO

El texto lo podemos contemplar en cuatro partes;

1.    Jesús quiere que colaboremos en su obra; en comunidad.  Lc 10,1

  • Lo primero que hace Jesús es elegirnos (Que puede significar encender una antorcha para ver o asignar a alguien una tarea).
  • Los setenta y dos (72) "Hay mucha discusión sobre cuál es el número exacto. Existen dos posibles teorías en torno al origen de éste número mayor: puede provenir de  (Núm. 11,16-26), o representan a las naciones o lenguas del mundo, según una interpretación rabínica)  (Gen 10,11.) Esta misión prefigura la tarea que le corresponde a la iglesia hasta el fin del mundo. Evangelizar a las naciones (Mt. 28,19).

2.    Jesús quiere que colaboremos en su obra, orando insistentemente (Lc. 22,45-46), para que sea El quien muestre la mies y en donde no hay obreros. (En los lugares en donde quizás nunca se halla evangelizado).

  • Debemos notar que es necesario orar para que Dios envíe obreros, que no vayan solos por allí. ¡La necesidad no constituye un llamado! ¡Sin embargo, debemos considerar que la prioridad del Evangelio es una cuestión de cada creyente! En este texto el orar es un imperativo.
  • Esa mies puede ser tu hogar, tu lugar de trabajo, tu lugar de residencia, hasta tu propia comunidad, etc.
  • El hecho de ir de dos en dos significa que hay un testigo de lo que está evangelizando el otro. (Lc 9,1-6) El testimonio debe ser confirmado por los hechos y los testigos oculares del mismo.
  • En la presencia de dos está Jesús. (“Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” MT 18,20).

3.    Jesús quiere que colaboremos en su obra Mirando las necesidades de los demás y no nuestros propios intereses.

  • Debemos tener claro que el discípulo debe depender totalmente de la provisión divina, no de nuestros propios recursos (cf. 9:3-5).Jesús lo repite a sus discípulos en la Última Cena.
  • Debemos desprendernos de todas las cosas y comodidades que son una carga para los mensajeros.
  • Lo que debemos llevar es la Paz.  Escuchar a los demás, comprenderlos en sus inquietudes para que sientan que el  reino de los cielos está en medio de ellos. Llegar como amigo de parte de Cristo y de la iglesia.
  • El colaborador o mensajero se debe caracterizar por la humildad y sencillez de corazón haciéndose pobre con los pobres, acomodándose a las condiciones de la misión.
  • El colaborador de la obra de Dios debe, con su presencia y el poder de Jesús, sanar a los enfermos y necesitados de la casa a la cual es llevado y por tanto anunciar que el Reino de los Cielos está cerca.

4.    El colaborador de la obra de Dios Puede ser rechazado.

El colaborador de la obra de Dios no se deja contagiar de los problemas, los desánimos, las desilusiones, los fracasos y adversidades que existan en los lugares  donde va a llevar el reino de los cielos, sencillamente muestra la gloria y el poder de Dios y si es bien recibido se goza y alegra y  si no se sacude el polvo de los pies. El colaborador de la obra de Dios es consciente de  que va en nombre de Jesús, y que quien le rechaza a Él rechaza al Padre;  que quien le escuche; es a Jesús a quien escucha. Es muy importante que nos demos cuenta de la dignidad de los creyentes  como testigos cristianos.  El evangelio no es nuestro mensaje, sino de Dios. La gente no nos rechaza a nosotros sino a Él, por lo tanto el enviado a la misión no se debe dejar afectar por cosas negativas ni desanimarse para seguir la  misión encomendada; mostrando la gloría de Dios en toda su magnitud.

CONCLUSIONES

  1. Somos enviados en comunidad, para mostrar el Reino de los cielos.
  2. La misión implica mostrar signos y señales de amor y caridad.
  3. Debemos acomodarnos a las circunstancias de la misión, desprendiéndonos de todo y recibiendo con humildad lo que nos ofrezcan.
  4. El Señor Siempre nos respalda aunque seamos rechazados y despreciados.

TALLER

  1. ¿Te sientes enviado por Jesús a la misión y eres consciente de los riesgos que corres?
  2. ¿Te dejas afectar fácilmente cuando eres rechazado en la misión? ¿Cómo reaccionas?
  3. ¿Cómo percibes el poder de Dios cuando estas cumpliendo la misión?
  4. ¿Escuchas a los que reciben el mensaje, te metes en sus necesidades?

BIBLIOGRAFÍA

  • Biblia de Jerusalén
  • Biblia Latinoamericana.
  • Bibleestudytools.com.